Ser o no ser un héroe

Sara Borondo
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Obsidian ha volcado en una historia espacial todo su saber del rol tradicional

Ser o no ser un héroe

Humor, rol clásico, unos personajes con carisma y unas historias interesantes. The Outer Worlds tiene los ingredientes para ser un buen juego y lo consigue porque quien ha cocinado este juego es uno de los mejores chefs del género: Obsidian entertainment, que tiene en su historial nombres como Pillars of Eternity, South Park: La Vara de la Verdad o Fallout New Vegas.
Al principio del juego el protagonista sufre un revés al descubrir que lo que iba a ser un viaje espacial de 10 años de hibernación se ha convertido en un sueño de 70 años. Además, es despertado por un científico loco que le ha llevado a Halcyon, una colonia humana en los confines del universo explorado que está bajo el dominio de una serie de grandes corporaciones en un conglomerado llamado La Junta y que han impuesto en la zona un capitalismo extremo y salvaje. 
The Outer Worlds no es una superproducción, pero Obsidian ha volcado en él los más de 20 años de experiencia de los responsables del estudio en juegos de rol clásicos y el resultado es un juego tremendamente divertido y que deja al jugador libertad para elegir su camino: desde convertirse en un lacayo de las grandes empresas y ayudarlas a controlar la colonia a ponerse de parte del pueblo y convertirse en un héroe o apoyar al científico loco. 
Ser o no ser un héroeSer o no ser un héroeNo hay una forma correcta de comportarse porque el juego no juzga, solo indica los distintos caminos que el jugador puede seguir. Tampoco hay una forma correcta de jugar: si se potencia la labia del protagonista se evitarán algunos tiroteos y se puede usar el sigilo, pero también es posible tirar de arma a la mínima. Los diálogos, bien escritos y con mucho humor, tienen importancia clave en lo que suceda y las decisiones del jugador le acercarán a una facción o a otra. 
El juego, aun siendo una producción de tamaño medio, puede hablar de tú a tú a obras más caras e incluso lleva algunos elementos más allá, como los compañeros. Hay seis personajes que pueden acompañar al protagonista y, a diferencia de lo habitual en los juegos de rol de acción, aquí tienen una historia de fondo y una manera de pensar, de forma que les afectan los actos del jugador. Es cierto que The Outer Worlds tiene elementos que recuerdan a Fallout New Vegas como las facciones, que la nave sea una especie de cuartel general o el sistema que ralentiza el tiempo permitiendo que el jugador valore a qué punto del enemigo dispara, pero también tiene elementos que remiten a otros juegos, y esta buena construcción de los personajes compañeros trae a la mente la también gran aventura espacial Mass Effect. 
Los estupendos y vibrantes diálogos y la amplísima libertad para que el jugador construya el personaje y la historia completamente a su antojo animan a rejugar para adoptar cada vez un papel diferente y ver nuevas facetas del prisma polifacético que tiene un aspecto que recuerda ligeramente a la ciencia ficción de los años 60, con bellos paisajes y colores intensos; un doblaje al español hubiera supuesto una guinda para coronar este atractivo plato. Entre lo que se puede mejorar en el lado técnico están algunas caídas de la tasa de imágenes y unos largos tiempos de carga entre zonas. Están a la venta las versiones de PS4, Xbox One y PC, la de Switch tiene previsto el lanzamiento el año que viene.


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