La actividad en la construcción y la industria se abre paso

SPC
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El levantamiento de la restricción laboral en sectores no esenciales devuelve al trabajo a muchas personas, que ven modificados totalmente sus hábitos en materia de seguridad

Dos empleados de la construcción trabajan en una obra de la capita vallisoletana. - Foto: Miriam Chacón (Ical)

Castilla y León retomó ayer cierta actividad laboral en algunos sectores no esenciales como es el caso de la industria o la construcción, después de que el Gobierno levantara la restricción para estos colectivos. Esto fue perceptible fundamentalmente en el incremento de tráfico en las calles de las ciudades, en especial a las horas punta con los desplazamientos a centros de trabajo, y también a la hora de percibir de nuevo actividad en algunas obras, en las últimas semanas paradas.
Michelin es una de las factorías que dio los primeros pasos para retomar la actividad productiva. Ya el fin de semana algunos trabajadores desarrollaron actividad en la fábrica para prepararla de cara al desembarco del lunes, algo que hicieron alrededor de una cuarta parte de la plantilla en estos primeros días y cerca de la mitad a partir de la próxima semana.
Un trabajador de Michelin que prefirió mantener su anonimato puso de relieve en declaraciones a Ical las medidas de seguridad establecidas desde la empresa, que ha reclamado a personas sin problemas médicos o antecedentes de riesgo. De hecho, se han modificado turnos y horarios de entrada «para que no coincidamos en el vestuario».
Al llegar, los trabajadores se encontraron los tornos «desconectados» y marcas de distancia en el suelo, además de que se les toma la temperatura. «Si tienes menos de 37, entras», explicó. «No hay que tocar nada y lo primero que hacen es darte una charla y material» con máscara, gel hidroalcohólico, desinfectante, mascarilla y guantes.
Los trabajadores también reciben un tríptico con las medidas de seguridad de las que ya fueron informados previamente, pero que fundamentalmente se centran en la importancia de guardar las distancias y evitar concentraciones.
Construcción.

Hermenegildo Pérez, Gildo para los amigos, tiene 43 años y lleva más de la mitad de su vida en el sector de la construcción. Hace más de dos décadas que optó por hacerse autónomo y se reincorporó ayer al trabajo, junto con sus dos empleados, después de 15 días de inactividad forzosa. «Ahora casi todo lo que hacemos es reforma», explica a Ical.
La deseada vuelta al trabajo se hace con todas las reservas e intentando desechar los temores porque un autónomo «no tiene otra opción», indica. «Aparte de mantener la distancia de seguridad, usamos guantes de nitrilo, mascarillas y gel hidroalcohólico y se lo facilito a los que trabajan conmigo», detalla.



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