El arte da la sorpresa

I.Camarero Jiménez
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La Junta de Castilla y León invierte 50.000 euros en recuperar dos tablas abulenses del siglo XVI y en ambos casos el trabajo finalizó con sendos descubrimientos

A veces la vida te da sorpresas, ya lo dice la canción, pero en ocasiones éstas llegan en lugares en los que el común de los mortales no se lo esperan, pero sí sus trabajadores. Hablamos del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Simancas. Allí  llegaron procedentes de Ávila dos tablas del siglo XVI, que pertenecen a las iglesias de Villaflor y Horcajo y ambas han deparado resultados  sorprendentes.
Fue la Junta de La Junta de Castilla y León con la colaboración del Obispado de Ávila la que decidió esta intervención. Tomaron las tablas, de autor desconocido, procedentes de las iglesias de San Julián y Santa Basilisa de Horcajo de las Altas Torres y de Santiago Apóstol en Villaflor para bajo el paraguas del Plan Pahis 2020 devolverles su esplendor, gracias a una inversión de 50.000 euros.
Para dar los detalles de la intervención se desplazó al municipio abulense el director de Patrimonio Cultural de la Junta, Enrique Sáiz, quien  dejó sobre la mesa los descubrimientos. Lo más impactante lo ha dejado tras de sí la restauración de la tabla del retablo mayor de Villaflor que salió del templo con la imagen de Santiago Apóstol y ha regresado como San Andrés. Probablemente por ello, porque efectivamente el dibujo original quedó tapado, este martes el propio Sáiz y las restauradoras explicaban tan sorprendente hecho a los vecinos de esta localidad. Para su tranquilidad hay que decir que  gracias a la aportación del Ayuntamiento se ha podido hacer una reproducción de aquel Santiago y más teniendo en cuenta que es quien da nombre a su iglesia.
El arte da la sorpresaEl arte da la sorpresa - Foto: Ricardo Munoz Martin (Spain)También es cierto que  la pintura del retablo de Villaflor, representando al apóstol Santiago, no guardaba ninguna relación técnica, artística ni iconográfica con el resto de las tablas y, a simple vista, se podía observar que existía otra pintura debajo. Con la finalidad de determinar la extensión y estado de conservación de la pintura subyacente, se realizaron los estudios y análisis necesarios en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales. Una vez confirmada la existencia de grandes extensiones de pintura original debajo de Santiago y de común acuerdo con la delegación diocesana de Patrimonio Cultural,  se decidió a recuperar la pintura subyacente que representa a San Andrés, así como a realizar una copia en alta resolución de la imagen que representa a Santiago. Esta actuación ha permitido recuperar la unidad original del retablo, que ya fue restaurado en 2008.
Y del mismo modo que esta tabla, la de Horcajo también tenía noticia después de recuperarla y es que en ella descubrieron la aplicación de lapislázuli, un pigmento de una piedra preciosa que se utilizaba en  la escuela italiana en el siglo XVI y que hizo volver los ojos hacia otro lugar de procedencia y no el que estimaban. Esta tabla de finales del siglo XVI, representa a la Sagrada Familia en una escena de interior. Realizada al temple sobre madera, constituye la tabla central de un tríptico.