La RFEF transfiere a los clubes las ayudas de Impulso 23

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Para el Real Ávila supone un importe aproximado de 46.000 euros. El programa está dotado con 5,4 millones de euros para Segunda B y Tercera División

Redacción / Ávila
La Real Federación Española de Fútbol da un paso adelante en estos momentos y hace llegar a los clubes –Segunda División B y Tercera División– las ayudas comprometidas en su momento en el programa Impulso 23, la propuesta presentada el pasado mes de noviembre y que se materializa ahora con la transferencia a los clubes de un total de 5,4 millones de euros. Así lo comunicaba la propia federación. «La Real Federación Española de Fútbol cumple con todos los compromisos adquiridos con los clubes y paga puntualmente en las fechas programadas o establecidas en las convocatorias» comenta en una acción que se llevó a cabo este lunes. Una cantidad importante en su conjunto y no menos relevante en el caso particular del Real Ávila, que ya en su momento cuantificaba la ayuda en cerca de 46.000 euros.  
Como se explicó el pasado mes de noviembre en la Ciudad del Fútbol, donde el Real Ávila fue uno de los clubes presentes entre los más de 400 asistentes, el programa Impulso 23 es un programa voluntario de ayudas –los clubes pueden adherirse o no, según deseen– por el que los ingresos que se perciben desde la RFEF pueden incrementarse en más del 40 por ciento, hasta los 57.000 euros en el caso de los clubes de Tercera División, y que podría ir a más incluso de competir en Copa del Rey.
Con efectos desde la presente campaña y durante cuatro temporadas (hasta la 2022-2023) el proyecto ‘Impulso 23’ para un equipo como el Real Ávila –en el caso de no jugar la Copa del Rey– supone pasar de unas ayudas de 33.000 euros a cerca de los 42.000 euros más desplazamientos, lo que podría suponer una ayuda final de cerca de 46.000 euros más fijos al presupuesto. Al ser un programa voluntario, son los clubes los que deben adherirse al mismo cumpliendo una serie de requisitos. El principal es que los clubes deberán proporcionar sus datos económicos a la RFEF, que será quien audite las cuentas de los clubes. A partir de este requisito se incluyen otros como el compromiso por la protección  de la salud de deportistas y aficionados –en este punto entrarían los horarios de los partidos–, portar la imagen de la competición o ceder los derechos televisivos a la RFEF.
Estas ayudas son independientes de los 4 millones de euros comprometidos por la RFEF para ayudar a los clubes no profesionales durante el estado de alarma. De este modo, entre el programa Impulso 23, las ayudas destinadas a cantera del fondo UEFASolidaria y  el paquete de medidas por la crisis del COVID-19, «a los clubes de Tercera División estamos destinando entre un mínimo de 50.000 euros y un máximo de 112.000 por cada club» refrendó Luis Rubiales en la presentación de las medidas una vez comenzado el estado de alarma.