Un voto de confianza para abrir terrazas con seguridad

I.Camarero Jiménez
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Para Víctor Gómez lo ocurrido en algunas zonas de España que ya están en fase 1 habría que ponerlo en su contexto, es decir, cuántos bares han abierto y a cuántos se ha sancionado

Un voto de confianza para abrir terrazas con seguridad - Foto: Isabel García

Ávila aún no ha llegado a la fase 1 de desescalada con lo que, entre otras cosas, no ha podido abrir los establecimientos de hostelería que disponen de terraza y que lógicamente no son todos. 
Cuando esta fase llegue, desde la Federación de Hostelería de Confae, estiman que los abulenses y los dueños de los bares y restaurantes «actuarán con responsabilidad». Son palabras del presidente de la federación, Víctor Gómez, quien preguntado por los incumplimientos que se han producido en otras partes de España (que sí han dejado atrás la fase cero) opina, primero que habría que ver este asunto en su contexto, es decir, «¿cuántos locales han abierto y a cuántos se ha sancionado? Yes que no considera que sea para tanto y menos si lo confrontamos con «la cantidad de gente que no respeta las franjas horarias o sale a correr o a montar en bicicleta en grupos, o parejas que igual no conviven juntos y ahora van hasta abrazados por la calle y sin respetar las medidas de seguridad, las distancias...»
Estima Gómez que la responsabilidad de los dueños de los bares se verá cuando empecemos a dar los pasos hacia el desconfinamiento, además «hay unas normas y un derecho de admisión reservado que se pueden aplicar», apunta. Y por supuesto confía en el cliente de Ávila que tiene claro que por lo general «será resposable». Aún así los profesionales de la hostelería pondrán todo de su parte para que se cumpla la norma, tanto en materia de seguridad y de equipos de protección como en lo que respecta a la distancia entre mesas, los aforos, los máximos permitidos, es decir «si vienen 14 personas saben que como máximo 10 se sentarán juntas y cuatro, separadas». En casos de máxima afluencia «si los hay», pues «si los camareros o responsables tienen que indicar a la gente cómo sentarse y dónde, pues lo harán y por supuesto se ubicará y distribuirá la mesa de la manera oportuna sin que el cliente pueda (o al menos se le pedirá que no lo haga) cambiar la distribución para mantener distancias».
En cualquier caso apuntaba que primero habrá que llegar a la fase 1 y en ese momento asegura serán muchos los hosteleros que no abran sus locales porque no les compensa ya que «muchos ya sabemos que van a esperar a la fase dos».
Los problemas, a lo mejor, estima que podrían llegar en zonas en las que se agrupen varias terrazas cercanas, pero en ese caso ya hay distancias entre establecimiento y establecimiento. 
Lo dicho su conclusión es clara, confianza en cliente y en profesional y prudencia, si bien apostaba Gómez por que empecemos a recuperar la normalidad. En ese sentido y viendo y analizando lo que está ocurriendo en otras zonas ya en fase 1 estima, (ahora más optimista que cuando hablamos con él hace unos días) que la gente efectivamente quiere recuperar «al menos en parte lo que tenía antes y está recuperando la confianza rápido».
«Sabemos que mientras no haya una vacuna está el tema complicado pero habrá que vivir lo más normal posible en estas circunstancias que nos han tocado», además parece, asegura, que «también a nivel sanitario las cosas se están normalizando». La gente considera que de algún modo se está adaptando y por eso se muestra más optimista con que acudan a las terrazas.
Ahora bien no todos cuentan con este complemento en Ávila y en ese sentido apunta y agradece la disposición municipal para flexibilizar las normas. Con ellos están trabajando para que el que no tenga terraza pueda tenerla o para ampliar espacios o mesas manteniendo la distancia de seguridad.
Se trata de ir ganando confianza para abrir con seguridad y poco a poco ir sacando a los empleados de los ERTE (los que se haya acogido a esta medida). «Aplicar la responsabilidad siempre pero también hay que exponerse a la vida».