Cruz Roja abre la maleta de los refugiados

E.Carretero
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Cruz Roja abre la maleta de los refugiados

La entidad se unió al día mundial de aquellos que abandonan su país buscando asilo internacional con la lectura de un manifiesto y dando conocer también todo lo que dejan atrás esas personas en su huida

Ibrahim tenía solo diez años cuando vio degollar a su padre a manos de milicianos del grupo yihadista Boko Haram que después le asestaron un golpe en la cabeza con un machete. Creyéndole muerto, los terroristas le tiraron a un hoyo y semienterraron. Cuando pudo salir de allí el niño recorrió los 12 kilómetros que separan Nigeria de Camerún. Su historia no dista mucho de la de María y Natalia, madre e hija salvadoreñas que huyeron de su país en avión y con destino a España amenazadas por las maras ni tampoco de la de Louis, un camerunés que cruzó el estrecho en patera tras atravesar Nigeria, Argelia y Marruecos después de ver cómo  quemaban a su novio vivo por el único motivo de su orientación sexual.
Ibrahim, María, Natalia y Louis son solo cuatro de las miles de personas que cada año abandonan sus países de origen y llegan a España buscando protección internacional y con cuyas  historias Cruz Roja de Ávila animó este jueves a los abulenses a meterse en la piel de aquellos que se ven obligados a abandonar su casa, familia y país con lo puesto. Lo hizo coincidiendo con el Día de las Personas Refugiadas, jornada que se celebra cada 20 de junio y que Cruz Roja conmemoró con la lectura de un manifiesto en la Plaza del Grande y también invitando a los abulenses a descubrir qué es lo llevan en sus maletas los refugiados y, sobre todo, lo que dejan en sus países de origen. «Queremos que los abulenses conozcan la realidad de las personas refugiadas y cómo pueden compartir el peso de las personas refugiadas», explicó Beatriz Vaquero, responsable del Programa de Acogida para Solicitantes y Beneficiarios de Protección Internacional de Cruz Roja en Ávila.
Señaló además Vaquero que solo entre agosto del pasado año y abril de este 2018 la  entidad atendió  a un total de 160 personas solicitantes de asilo procedentes de 25 nacionalidades diferentes,  siendo los principales países de origen  Venezuela, con 57 personas atendidas, seguida de Colombia, con 24 refugiados, Siria, 17, y  El Salvador, con una docena en el periodo en cuestión.
La intervención de Cruz Roja, explicó Vaquero, consta de varias fases que cubren desde la primera acogida hasta la integración y la autonomía de los participantes, con una duración aproximada de 18 a 24 meses. Para ello, Cruz Roja diseña itinerarios personalizados de inserción socio laboral que cubren las necesidades básicas de los refugiados y solicitantes de Protección Internacional, ofreciéndoles, entre otros, servicios de apoyo jurídico, psicológico, traducción e interpretación, aprendizaje del idioma, ayudas económicas, formación, orientación e intermediación laboral.