Remontar un partido, misión casi imposible

Alfonso Gil (EFE)
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Remontar un partido, misión casi imposible - Foto: AFP7

Solo en el 11 por ciento de los equipos que empezaron perdiendo un partido en la última Liga lograron dar la vuelta al marcador

Remontar un partido en el que el rival se adelanta en el marcador se ha convertido en una misión casi imposible en el fútbol español de Primera División, tal y como reflejan las cifras de la temporada 2018-2019.

Los equipos que han recibido el gol que ha abierto el tanteador en ese campeonato solo han logrado remontar y sumar la victoria en un once por ciento de las ocasiones, según un estudio del Centro de Historia y Estadística del Fútbol Español (CIHEFE). El estudio titulado El que da primero... da dos veces... 2018/19, elaborado por el historiador del fútbol José del Olmo, concluye que existe "una relación muy estrecha" en la máxima categoría del fútbol español entre marcar primero y confirmar la victoria, aunque la garantía de ganar no llegue a ser completa.

Según las cifras del trabajo realizado sobre los 380 encuentros del último campeonato de Liga, en la campaña 2018-2019 se registraron 110 empates, lo que supone que los 270 partidos restantes concluyeron con un vencedor. De esos 270 encuentros, 231 acabaron con el triunfo del conjunto que abrió el marcador (65 por ciento del total de los 380 partidos jugados a lo largo del año), mientras que en los 39 restantes hubo remontada (11 por ciento del total). En la última temporada, las dificultades para remontar han estado condicionadas por el incremento del número de empates, pero han sido superiores a las del campeonato anterior. En la Liga 2017/18 la cifra fue del nueve por ciento de los casos.

Este registro, el más bajo de los último años, contrasta con el más alto, el del 22 por ciento de remontadas en la campaña 2012-2013. Además, Del Olmo señala en su informe que abrir el marcador en casa garantiza en un 94 por ciento la posibilidad de no perder.

 

Borja Iglesias, el abrelatas

El análisis también contempla la hipótesis del desarrollo de la competición si los partidos hubieran acabado con un gol de oro, es decir, en el momento en el que se anotara el primer tanto del encuentro, o con empate a cero tras los 90 minutos de juego. En esta situación hipotética, el campeón de la última Liga habría sido el Atlético de Madrid con 79 puntos, seguido por el Barcelona (77), Espanyol (73), Valencia (66), Athletic de Bilbao (66) y Getafe (61), con el Real Madrid en séptima posición con 59.

Por otra parte, los tres conjuntos que habrían perdido la categoría habrían sido el Celta (45 puntos), el Huesca (39) y el Valladolid (31). Otra de las conclusiones del estudio es que la capacidad para remontar es decisiva para definir el título de Liga y prueba de ello es el caso del campeón Barcelona. El equipo de Ernesto Valverde empezó perdiendo en 11 ocasiones, pero solo cayó definitivamente en dos de esos 11 partidos, pues hasta en cuatro veces llegó a remontar y en cinco al menos consiguió la igualada, lo que contribuyó a sus buenos resultados finales.

El futbolista abrelatas de la temporada, el que más veces ha puesto el 1-0 o el 0-1 en el marcador, ha sido el espanyolista Borja Iglesias, que lo logró en nueve ocasiones, igualado con el jugador del Girona Cristian Stuani, aunque los goles del futbolista uruguayo no dieron lo suficiente de sí como para que el equipo mantuviera la categoría.