Los precios caen en mayo un 1,4% en la Comunidad

SPC
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Los alimentos y las bebidas no alcohólicas lideran las alzas con un 3,7%, mientras que la vivienda se desploma un 9,1%

Los precios caen en mayo un 1,4% en la Comunidad

El Índice de Precios al Consumo (IPC) cayó en Castilla y León un 1,4 por ciento en mayo con respeto al mismo periodo del año pasado, mientras que la media nacional registró un descenso del 0,9 por ciento. En comparación con abril, los precios se mantuvieron estables, al igual que en el conjunto de España, según el informe publicado hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE) recogido por Ical.

La caída de Castilla y León es la mayor del conjunto autonómico, junto con la de Castilla-La Mancha, donde el IPC también bajó un 1,4 por ciento, mientras que en el extremo opuesto se sitúa Canarias con una subida del 0,4 por ciento.

Los mayores aumentos en la Comunidad se registraron en alimentos y bebidas no alcohólicas, con un 3,7 por ciento más, mientras que la mayor caída se registró en vivienda con un 9,1 por ciento, por delante del transporte, con un 8,5 por ciento. También bajaron los precios en enseñanza (-1,2 por ciento) y en ocio y cultura (-0,3 por ciento).

Además de la alimentación, también subieron los precios en hoteles, cafés y restaurantes (2,1 por ciento), bebidas alcohólicas y tabaco (0,9 por ciento), vestido y calzado y (0,9 por ciento), menaje (0,7 por ciento), comunicaciones (0,4 por ciento) y medicina (0,1 por ciento).

En relación al mes de abril, los precios descendieron en ocio y cultura (-1,6 por ciento), transporte (-0,8 por ciento), vivienda (-0,3 por ciento), medicina (-0,1 por ciento) y comunicaciones (-0,1 por ciento). Por el contrario, subieron en hoteles, cafés y restaurantes (0,5 por ciento), en menaje (0,2 por ciento) y en bebidas alcohólicas y tabaco (0,1 por ciento). Tanto en la enseñanza como los alimentos y bebidas no alcohólicas permanecieron estables.

Provincias

Respecto a la evolución de los precios por provincias, experimentaron una variación interanual negativa en todas ellas. El mayor descenso se dieron en León, con una caída del 2,1 por ciento, seguida de Soria, con un 1,6 por ciento y de Ávila, donde el retroceso fue del 1,5 por ciento. Además, cayeron un 1,4 por ciento Salamanca, un 1,2 por ciento en Palencia, un 1,1 por ciento en Zamora y un 1 por ciento en Valladolid y Burgos.

En relación a abril, el IPC subió en Segovia (0,2 por ciento) y en Burgos y Salamanca, donde el incremento fue de una décima en ambos casos. En el resto de provincias hubo caídas que en el caso de Soria alcanzaron el 0,3 por ciento. En Ávila, León, Zamora y Valladolid los precios cayeron un 0,1 por ciento y en Palencia se mantuvieron estables.

Situación “inédita”

El INE indicó que la declaración del estado de alarma ha provocado una situación “inédita” en la producción del IPC, ya que es la primera vez que una parte considerable de los bienes y servicios de consumo no están disponibles para su adquisición, o solo lo están a través del comercio electrónico.

Los precios de los productos incluidos en el Grupo especial Bienes COVID-19 registran una tasa anual del 2,8 por ciento en mayo, tres décimas menos que el mes anterior. Por su parte, la variación anual de los Servicios COVID-19 aumenta cuatro décimas, hasta el -4,0 por ciento. Entre estos bienes y servicios destaca el comportamiento de los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas, cuya tasa anual pasa del 4 por ciento en abril al 3,5 por ciento en mayo, y de la energía eléctrica, que registra una variación anual del -17 por ciento, casi tres puntos por encima de la del mes anterior.

Los productos considerados en los Bienes COVID-19 son productos de alimentación, bebidas, tabaco, limpieza y artículos no duraderos para el hogar, productos farmacéuticos, comida para animales y artículos para el cuidado personal. Por su parte, los Servicios COVID-19 incluyen los servicios de alquiler de vivienda y garaje, la distribución de agua, alcantarillado, recogida de basuras, gastos comunitarios, electricidad, gas, gasóleo para calefacción, servicios de telefonía, música y televisión en ‘streaming’, seguros, comisiones bancarias y servicios funerarios.