Sin acompañante en el paritorio y la habitación

M.M.G.
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La medida, que garantiza la seguridad de madres y bebés y que se adopta de manera temporal, ha sido adoptada siguiendo las instrucciones de Medicina Preventiva y Sanidad. A última hora del sábado se acordó permitir el acceso a la fase de expulsivo

Sin acompañante en el paritorio y la habitación

El Complejo Asistencial de Ávila ha restringido de manera temporal el acceso del acompañante de las mujeres que van a dar a luz a las salas de dilatación y el paritorio, así como a las habitaciones de hospitalización una vez que el niño ha nacido. La medida - «nada agradable», como reconoce Isabel Martiño, directora médica del Complejo Asistencial- se adoptó el pasado jueves siguiendo las instrucciones del Servicio de Medicina Preventiva del Hospital (que a su vez se basa en las recomendaciones del Ministerio de Sanidad) y siendo consensuada por todos los servicios médicos implicados en el proceso del nacimiento de un niño. 
En el caso de la prohibición del acceso del acompañante a las habitaciones, Martiño aclara el porqué de la, asume, impopular pero necesaria medida. Al haber tenido que reestructurar toda la organización hospitalaria a causa de la crisis del COVID-19, la planta de maternidad se ha tenido que trasladar a la cuarta planta, donde se encuentra Pediatría y donde las habitaciones, además de no ser individuales, son más pequeñas. Y a esto se ha sumado, además, «un repunte» circunstancial tanto en la cifra de mujeres ingresadas para dar a luz como de pequeños hospitalizados. «Mientras han podido estar en habitaciones individuales se ha dejado permanecer a los padres», quiere dejar claro la directora médica, que explica también que fueron tanto los profesionales sanitarios como las propias pacientes las que presentaron quejas al hospital al entender que en las habitaciones había demasiada gente (dos madres, dos acompañantes y dos bebés), con el peligro que eso conlleva para los más vulnerables en esta situación.
Para minimizar pues este riesgo se ha optado por no permitir a los acompañantes permanecer en la habitación más allá de una hora al día, a modo de visita. «Es una decisión que a nosotros tampoco nos gusta nada», insiste Martiño, pero subraya que debe ser así siempre y cuando «no se puedan garantizar las medidas de seguridad individual».
«En situaciones excepcionales se requieren medidas excepcionales y nosotros estamos intentando humanizar todo lo máximo posible», se refiere a las medidas que están llevando a cabo los profesionales médicos para facilitar video llamadas, por ejemplo. O de cómo, si todo evoluciona correctamente, se están dando altas precoces a las 24 horas o a las 72 en caso de cesárea, para separar a las familias el menor tiempo posible.
En el caso del proceso del parto, Martiño explica que la restricción del acompañante atiende a los mismos motivos: garantizar la seguridad individual. «Hay que tener en cuenta que la zona de partos y las cuatro salas de dilatación están junto a la zona quirúrgica», apunta, «y ante la baja sensibilidad de los test y el tiempo de espera de los PCR no podemos saber con tiempo si el padre es o no positivo». Fue sólo a última hora de este sábado cuando después de debatirlo con la Consejería de Sanidad se acordó permitir el acceso de los padres al paritorio única y exclusivamente en el momento del expulsivo y siempre dotados de todas las medidas de seguridad necesarias. Hasta que llegue ese momento los acompañantes deberán esperar eso sí en un espacio aún por determinar fuera de la zona COVID-19 y serán avisados por teléfono en el momento en que puedan acceder, adelanta Martino.
Comprendiendo que esta situación es muy dura para los padres, la directora médica quiere dejar claro que en cuanto se pueda garantizar la seguridad de las pacientes y los bebés, y el servicio de Obstetricia regrese a su planta habitual,  esperan poder revertir la medida. «Pero no nos podemos precipitar y pedimos la colaboración de todo el mundo», se despide de nosotros Martiño.