Pueblos limítrofes no comparten la desescalada asimétrica

M.M.G. / E. Carretero
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Los alcaldes de Sotillo de La Adrada, Las Navas del Marqués y Navaluenga valoran las dificultades que implicaría la posibilidad de que Ávila estuviera a distinto nivel que la vecina Comunidad Autónoma

Pueblos limítrofes no comparten la desescalada asimétrica

Aunque finalmente el Gobierno ha rechazado la propuesta de la Comunidad de Madrid de pasar a la fase 1 de la desescalada, lo cierto es que la posibilidad de que la vecina región avanzara en ese sentido por delante de Castilla y León había despertado cierta sorpresa, incluso incertidumbre, entre buena parte de la población castellano y leonesa y especialmente de las provincias limítrofes como Ávila. De hecho, en algunos de los municipios más cercanos a Madrid no se comparte que la desescalada se haga de forma asimétrica entre las distintas regiones y especialmente en aquellas limítrofes como ocurre con Castilla y León con Madrid o Castilla-La Mancha. De esa opinión es de hecho el alcalde de Sotillo de la Adrada y senador del PP por esta provincia, Juan Pablo Martín, que si bien no cuestiona la decisión «conservadora» de la Junta de Castilla y León de no solicitar pasar de fase no comparte que exista «asimetría» en la desescalada. «No parece razonable, sobre todo para provincias como  la nuestra», reconoce Martín. 
Como ocurrió en otras muchas localidades, también Sotillo de la Adrada, localidad donde más del 50 por ciento del parque inmobiliario es segunda residencia, recibió a muchos vecinos de Madrid cuando se decretó el estado de alarma, la mayoría de los cuales continúan en estos momentos en la localidad. «Están conviviendo con el resto de la población y ajustados a los condiciones del estado de alarma», reconoce Martín que ya en su día se pronunció sobre lo que él consideraba un «discurso impropio» respecto a los posibles daños que la presencia de madrileños pudiera generar entre la población local en relación con el avance de la pandemia, descartando de hecho «una relación causa efecto entre la presencia de gente de Madrid y mayores tasas de infección». Es más,  Martín apunta que pese a la llegada de población de Madrid «nuestro municipio y la zona básica de salud mantienen unas tasas de infección de la enfermedad muy por debajo de la media provincia y de otras zonas de salud». 
Sin embargo, insiste Martín en que  no le parecería adecuado «que hubiera una asimetría en la toma de decisiones» poniendo como ejemplo los días que transcurrieron entre el cierre de los colegios de Madrid y el decreto del estado de alarma en los que se produjo «un movimiento masivo de la población madrileña» que si bien en Sotillo aparentemente no tuvo una repercusión en los contagios sí parece haberse dado en otros lugares. «No sería recomendable que se repitiese esa asimetría», apunta el alcalde de Sotillo, que entiende que «esas cuestiones deberían tenerse en cuenta».
«Las condiciones de Ávila como provincia limítrofe a Madrid condicionan un poco las decisiones que haya que tomar tanto en un sentido como en otro, y eso la Junta lo tendrá que tener en cuenta», señala el también senador popular que sin embargo insiste en al menos en el caso de Sotillo la «presencia importante de madrileños en la localidad» no es algo problemático «porque la inmensa mayoría, tanto de vecinos del pueblo como de las segundas residencias, cumple las normas». «No tenemos ninguna percepción de que haya un comportamiento diferente», asegura. 
«Me inquieta el criterio bajo el que Castilla y León ha tomado esa decisión porque eso nos aboca a un escenario muy incierto», reconoce el alcalde que entiende que ese criterio de cero contagios «va a ser prácticamente imposible de cumplir en muchas zonas básicas de saludl». «Poca gente de nuestra zona puede entender que en Madrid o en Castilla-La Mancha se pase de la fase 0 y nosotros no», apunta Martín a la hora de hablar de esos criterios dispares entre Gobierno y comunidades autónomas.
Las Navas y Navaluenga. Para Javier Sastre, alcalde de Las Navas del Marqués, que habla sobre este tema desde la cautela, «resulta muy complejo compaginar» el hecho de que provincias o comunidades autónomas vecinas se encuentren en fases distintas.
Aún así, a la cautela suma la tranquilidad que le aporta la labor que están desarrollando tanto «desde la Subdelegación del Gobierno como desde la Guardia Civil» a la hora de vigilar posibles movimientos irregulares en las carreteras cercanas a su localidad.
Sastre, que habla de la «responsabilidad» de los ciudadanos en estas últimas semanas, se plantea también la posibilidad de que ante la llegada de una nueva fase pueda crearse una sensación de confianza que anime a los ciudadanos a desplazarse a otras localidades. «Pero es verdad que los últimos fines de semana se ha visto mucho menos movimiento», dice. Y se refiere al hecho de que, efectivamente, al comienzo de la crisis sanitaria fueron muchas las personas que se desplazaron a Las Navas del Marqués para pasar allí el confinamiento.
Pero lejos de criticar este aspecto, Sastre destaca el hecho de que la gran mayoría de esos desplazamientos se produjeron por parte de personas empadronadas o con segundas residencias en Las Navas que decidieron pasar allí la cuarentena. «Y tenían todo el derecho del mundo», subraya el alcalde, que aprovecha para aplaudir la manera en que tanto estas personas como los vecinos de la localidad han cumplido con las normas impuestas durante esta pandemia. «Lo que no se puede hacer es estar yendo y viniendo cada fin de semana», apostilla el alcalde navero, que insiste en alabar la seriedad de todos los que están pasando el confinamiento en Las Navas.
Preguntado sobre el hecho de que Castilla y León haya pedido permanecer en fase cero, Sastre tiene clara su opinión. «Yo soy técnico, y si esa decisión se ha tomado desde un punto de vista técnico, en este caso médico, me parece perfecto», asegura.
En este punto coincide con el alcalde de Navaluenga, Armando García Cuenca, que alaba la «precaución» adoptada desde la Junta de Castilla y León en general y por parte de la consejera en particular.
Eso sí, lo que no quiere entrar a valorar García Cuenca es la desescalada a distintas velocidades entre comunidades autónomas vecinas. «Es una valoración que no podemos hacer ahora», reflexiona en alta voz. «Tenemos que tener muchísimas precauciones con los desequilibrios y con las decisiones que van a tomar».
Pero lo que sí tiene claro es que, para él, como para tantos otros alcaldes, lo que «prima por encima de cualquier cosa es la salud de todos nuestros vecinos».
La salud y también, cómo no, la faceta económica. Navaluenga es una localidad que como él mismo recalca vive del turismo, sobre todo, del llegado de Madrid. Por eso piensa «en las pequeñas empresas, autónomos, comercios, hoteles, casas rurales...» que viven de «esa población flotante que acude a Navaluenga a pasar los fines de semana y el tiempo estival».
Por eso considera que no hay que tener miedo a iniciar esa desescalada aunque, eso sí, «con toda la seguridad sanitaria del mundo». Y en este sentido confía, por ejemplo, en la labor de la Guardia Civil a la hora de vigilar los accesos al pueblo que pudieran ser irregulares en cada momento de la desescalada.
«Yo no manejo datos de contagios por zona, pero habría que ir abriendo la mano al tejido empresarial, porque no sé cuánto tiempo más podremos aguantar así», reconoce sus temores.
En este sentido, asegura que desde el Ayuntamiento de Navaluenga, como en muchos otros, dice, se están preparando «paquetes de ayuda» para esos pequeños empresarios.