La plantilla de Ornua, de nuevo en ERTE

E.Carretero
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La fábrica abulense, que sirve a principalmente a la hostelería, se ha visto obligada a parar su producción y está a la espera de la demanda de sus clientes

La plantilla de Ornua, de nuevo en ERTE - Foto: Belén González

Aunque durante las primeras semanas tras decretarse el estado de alarma se adoptaron otras medidas finalmente también la fábrica abulense de Ornua ha tenido que recurrir a un ERTE para buena parte de su plantilla ante la  caída de la actividad.
Inicialmente la empresa apostó por adelantar vacaciones y por otras medidas laborales si bien desde el pasado 21 de abril la mayor parte de los trabajadores se acogieron al expediente de regulación temporal de empleo negociado por empresa y sindicatos ante la caída de la producción. En principio, explica Alberto Jiménez, presidente del comité de empresa de Ornua, el ERTE se ha negociado con una duración de «tres meses», lo que implica hasta la segunda mitad del mes de julio, y al mismo se han acogido cerca de 90 trabajadores de los 120 con los que actualmente cuenta en Ávila esta empresa. Todos, a excepción de personal de oficinas que está teletrabajando, de mantenimiento y también parte del personal de almacén que de momento y ante la falta de producción se están dedicando a servir pedidos a clientes del stock que se tenía. «Viendo la situación que se avecinaba se adelantó un poco de producción para no dejar tirados a clientes», explica el presidente del comité de empresa.
Se trata de un ERTE por causas organizativas, y en este caso lógicamente por la caída de la producción, que en estos momentos se encuentra completamente parada como apunta el presidente del comité de empresa que explica que durante estos meses los trabajadores percibirán el cien por cien del sueldo ya que la empresa se ha comprometido a completar la cantidad que no cubre el SEPE, que asume el 70 por ciento de la base reguladora.
La plantilla de Ornua ya tiene experiencia con los expedientes de regulación temporal de empleo ya que tuvieron que acogerse a un ERTE por causa de fuerza mayor debido al incendio que sufrió la empresa en noviembre de 2017. De hecho, ahora la preocupación del comité de empresa era ver si aquellos trabajadores que entonces prácticamente agotaron su prestación por desempleo tendrían problemas para acogerse a este segundo ERTE lo que al final no ha sido un problema ya que las medidas aprobadas por el Gobierno en este sentido contemplan que el tiempo consumido de paro no computará como gastado. En cualquier caso, apunta Jiménez, la empresa «se comprometía a cubrir el sueldo a aquellos trabajadores que quedasen en una situación vulnerable por no tener derecho a paro».
Telepizza es el principal cliente de la fábrica abulense de Ornua que para iniciar de nuevo su producción deberá esperar a ver qué hace esta cadena de comida rápida que tuvo que cerrar sus tiendas y limitar su actividad al reparto a domicilio. «No sabemos cuanto tiempo durará esta situación porque la producción de Ornua está muy ligada a la hostelería», reconoce Jiménez.