"La España vaciada debe ser la tierra de las oportunidades"

Santiago González
-

Entrevista con Alfonso Fernández Mañueco, candidato del Partido Popular a la Junta de Castilla y León

Alfonso Fernández Mañueco posa sentado en un banco junto a la sede regional del Partido Popular. - Foto: Rubén Cacho (Ical)

El candidato popular a presidir la Junta lleva varios meses recorriendo la Comunidad y empapándose de los problemas y necesidades de colectivos y sectore importantes.
Esta semana se han disuelto las Cortes. ¿Qué balance hace de la legislatura que concluye??
Un balance muy positivo. Han sido cuatro años complicados y el PP ha demostrado experiencia y eficacia en la gestión, tanto en el ámbito económico, ya que hemos sido una de las comunidades con mayor crecimiento de empleo, como en los servicios públicos importantes como sanidad, educación, dependencia y atención a mayores. Y todo lo hemos hecho con lealtad a la Constitución y a la España autonómica.
¿Qué asuntos pendientes considera prioritarios para abordar en la próxima legislatura?
En el PP nos caracterizamos por construir un programa de gobierno de futuro sobre lo que hemos gestionado a lo largo de estos años. Vamos a presentar un proyecto renovado, un plan de gobierno sensato, moderado e innovador de cara a la próxima legislatura. Nuestra principal herramienta será todo lo que hemos conseguido, con buenos datos de empleo, con más personas recibidas de las que se van, con una esperanza de vida muy importante, pero también con un reto muy importante, el de la población, que no es a corto sino a medio y largo plazo.
Reitero una vez más el compromiso con las personas, con hacer mejor las cosas y con el mundo rural. El Gobierno del PP será integrador, pensando en hacer una Comunidad más fuerte y mejor para que nuestro país también sea más fuerte y mejor.
La despoblación es el reto más importante, pero la Agenda de la Población se puso en marcha hace más de una década y no ha conseguido revertir la tendencia negativa. ¿Qué más se puede hacer?
La población está íntimamente vinculada a la situación económica. Cuando hemos tenido una economía estable y positiva, por ejemplo en 2007, teníamos muchos más habitantes que ahora, sin embargo la crisis agudizó algunos desequilibrios, en especial el de la población. Y ahora que estamos en una situación económica incierta, debido a ocho meses de gobierno socialista en España, el mensaje que enviamos es que tenemos que recuperar el Gobierno de España para seguir creciendo economicamente y en población. Y desde luego, cuanto mayor crecimiento económico, mayor población, eso es innegable. Desde luego tenemos un programa de gobierno, no solo pensando en las grandes ciudades, sino en ese casi millón de personas que vive en el mundo rural.
El pasado fin de semana se celebró en Madrid la manifestación por la España olvidada. ¿No existe el riesgo de que, ahora en vísperas de elecciones, se produzca una avalancha de promesas desmedidas para combatir este problema y para dar sensación a los habitantes del mundo rural que se está encima del problema, quizás sin estarlo del todo?
Yo estoy encima del problema. Mi trayectoria vital y la del PP de Castilla y León es de claro compromiso con las personas que viven en el medio rural. El único partido que en estas elecciones va a presentar listas en todos los ayuntamientos es el PP, el único preocupando de las personas que viven en las ciudades y en los pequeños municipios es el PP. Son otras formaciones políticas las que no hacen propuestas, porque no tienen nada que decir o porque tienen un programa de pactos oscuro y una agenda oculta. Y otros porque están más preocupados de sus problemas internos.
El PP tiene ilusión, ganas, equipos y personas ganadoras en todos y cada uno de los municipios de Castilla y León. Hablar del mundo rural no es hacer unos cuantos compromisos en época electoral, sino tener una persona que defienda a los vecinos del pueblo los 365 días del año y eso solo lo hace el PP.
Además hemos demostrado a lo largo de estos años que somos capaces de garantizar escuelas con 3-4 niños, consultorios médicos, centros de salud, así como atención a los mayores y a la dependencia. El medio rural para mí es futuro, ilusión y progreso, por eso tenemos medidas concretas para ser proactivos. Queremos que llegue internet a todos los rincones, un plan de vivienda joven con las diputaciones provinciales, transporte público y a la demanda con tarifa plana y superreducida para jóvenes y mayores, facilidades para la educación de 0 a 3 años, tarifa plana hasta 30 meses o más para los autónomos en el mundo rural, programas de conciliación para la vida familiar, personal y laboral, y todo tanto en las ciudades y en los pueblos. Estoy hablando de medidas concretas, tangibles y realizables porque el PP ha demostrado con hechos en Castilla y León que nuestras palabras se convierten en realidades.
¿Todo el mundo rural es viable? ¿También los municipios de 100 habitantes o menos?
Por supuesto. Yo no hablo de la España vaciada, yo hablo de la España de las oportunidades. El mundo rural es una tierra de oportunidades, es una tierra de futuro. No hay mayor privilegio que envejecer en Castilla y León. Y lo digo porque somos la comunidad que tiene una esperanza de vida de las más altas del mundo occidental, pero es que además tenemos un sistema sociosanitario envidiado y copiado por otras comunidades y de los mejores de Europa y del mundo occidental. Por tanto, creo que es fundamental estar convencido de que el mundo rural tiene futuro. Hay que cambiar ese mensaje negativo de la España vaciada por la tierra de las oportunidades.
Ha hablado de las escuelas con 3 o 4 alumnos. ¿Qué compromiso adquiere para la próxima legislatura si gobierna usted? ¿Y si resulta viable y eficaz mantener escuelas con tan pocos alumnos?
Hasta ahora, las escuelas eran con 4 alumnos y transitoriamente aquellas que tuvieran 3. Cuando yo sea presidente de la Junta de Castilla y León se garantizarán las escuelas con 3 alumnos con carácter general. La gente tiene derecho a vivir donde le parezca oportuno, la gente tiene libertad de elección, y somos las administraciones públicas las que tenemos que prestarles los servicios. Y cuando hablamos de servicios públicos no tenemos que hablar en términos de rentabilidad económica, si fuera así muchos servicios públicos no existirían. Tenemos que hacer un esfuerzo desde las administraciones públicas y eso es algo que se tiene que analizar en la futura financiación.
La sanidad ha sido uno de los caballos de batalla de la oposición y un dolor de cabeza para la Junta por las protestas en la calle. ¿Cómo es su modelo sanitario?
Apostamos por una sanidad universal, pública y gratuita. Tenemos los mejores profesionales y un equipamiento de primer nivel, tanto en los hospitales como en centros de salud y consultorios. Es verdad que hay algunos problemas, sobre todo por la falta de médicos en Atención Primaria y otras especialidades en estos momentos en España, por lo que hemos pedido al Gobierno que saque más plazas de médicos MIR y  que agilice la homologación de especialistas de otros países, especialmente latinoamericanos, para que puedan ejercer cuanto antes en España.
En su programa hablan de una rebaja fiscal, pero ¿cuánto y a qué impuestos afectará? ¿Y este descenso no disminuirá los ingresos de las arcas públicas y repercutirá en una peor financiación de los servicios públicos?
Yo soy de la opinión de que hay que bajar los impuestos. Por ello, propongo la eliminación del impuesto de sucesiones, que es injusto porque grava el ahorro en una tierra especialmente ahorradora. Aquello que consiguieron nuestros padres con sacrificio, esfuerzo, trabajo y el sudor de su frente y se lo quieren dejar a sus hijos no tiene que estar gravado. Y eso es bueno para las familias y las empresas, por lo que beneficia el crecimiento económico y la creación de empleo.
Hemos demostrado en Castilla y León que tenemos impuestos bajos, una deuda moderada y un déficit controlado. Y hemos conseguido esto con un servicio sanitario en el tercer lugar del ranking nacional, y con la educación y la dependencia en lo más alto. No es que aspiremos a ser los mejores, es que ya lo somos.
Por tanto, el círculo virtuoso de la economía es el modelo de éxito de Castilla y León. Tenemos impuestos bajos y servicios públicos de primer nivel. Estamos en lo más alto en educación, sanidad, dependencia, discapacidad, atención a mayores, en los servicios sociales en general.
Esto se mantiene con el crecimiento económico. Al crecer se incrementa la recaudación manteniendo bajos los impuestos e incluso eliminando algunos. Por tanto, el crecimiento económico es fundamental para no caer en el círculo vicioso de la economía que representa el PSOE, que sube impuestos e incrementa el gasto público, con lo que aumenta el déficit y el paro, baja la recaudación y entramos en el colapso del sistema. Frente a ello, el círculo virtuoso del PP ha conseguido en los últimos seis años en Castilla y León que 100.000 personas hayan desaparecido del paro al haber encontrado trabajo, eso es algo muy positivo.
En efecto, el círculo virtuoso funciona cuando hay crecimiento económico, pero los expertos pronostican una nueva recesión global. ¿Qué pasaría entonces si el círculo falla por el principio básico?
Lo que hay que hacer es cambiar al PSOE por el PP, es decir a Sánchez por Casado en el Gobierno de España. Eso es algo fundamental, es la primera piedra de cara a las elecciones municipales y autonómicas. Sánchez no puede seguir ni un minuto más en La Moncloa ni volando con el Falcon. Eso es algo imprescindible y tenemos que hacer todo lo que esté en nuestras manos. Y cuando haya un gobierno del PP en España va a favorecer las condiciones generales y la economía. Y Castilla y León ha destacado siempre por tener una respuesta de crecimiento y empleo mejor que la media nacional. El paro registrado ha descendido un 50 por ciento más que en España y tenemos ocho puntos menos de paro juvenil. Esto da cuenta de la fortaleza y eficacia de las medidas estructurales para la creación de empleo que se han adoptado en Castilla y León.
¿Pero bajar impuestos es compatible con una previsión de recesión económica?
Sí, sí. Lo que tenemos que hacer para evitar esa recesión económica es cambiar al que está provocando la recesión, que es Pedro Sánchez y el PSOE.
¿Y si la recesión económica es global y nos vemos arrastrados?
Yo creo que si por algo nos hemos caracterizado en estos últimos tiempos en esta Comunidad es por la capacidad de adaptarnos a las nuevas circunstancias y de competir y exportar más allá de nuestras fronteras. Ahí creo que nuestra fortaleza es muy grande, tenemos un sector industrial muy importante y un sector económico y empresarial muy innovador y muy emprendedor. Yo creo que la pieza clave no es los problemas exteriores, sino el Gobierno socialista de Pedro Sánchez.
Si llega a la presidencia de la Junta, ¿qué medidas adoptaría en los 100 primeros días?
La primera, eliminar el impuesto de sucesiones. La segunda, favorecer la conciliación personal, familiar y laboral de las mujeres, no solo incrementando las deducciones por nuevos hijos, sino facilitando la educación de 0 a 3 años y apostando por la igualdad real entre hombres y mujeres, y lo dice quien es padre de dos hijas. En tercer lugar, dárselo todo a nuestros mayores, ya que ellos nos lo han dado todo. Yo perdí a mis padres hace tiempo, pero ambos me han marcado profundamente, cada una de una manera. Y yo creo que a quien nos ha dado todo se lo tenemos que dar todo, no solo actualizando las pensiones, que no es una medida estrictamente de la Junta, sino garantizando desde el Gobierno autonómico la teleasistencia, la ayuda a domicilio, medidas para combatir la soledad o facilitarles la vida en su entorno bien al cuidado de los hijos o a los que tienen personas con discapacidad a su cargo.
Y en cuarto lugar, empezar con las medidas de la tierra de las oportunidades que es el mundo rural y muy especialmente que internet y la televisión digital llegue a todos los rincones de nuestra tierra.
Teniendo en cuenta que solo habrá 81 procuradores la próxima legislatura y que nadie conseguirá la mayoría absoluta, ¿cuántos debería conseguir como mínimo el PP para asegurarse la investidura?
Yo siempre salgo a ganar, el objetivo es conseguir 41 procuradores desde el respeto al resto de rivales y a la libertad de las personas de Castilla y León. Yo salgo a llevarme los puntos del partido y luego son los castellanos y leoneses quienes nos dirán el respaldo que tenemos. Lo que marca las encuestas es que tenemos una posición sólida y confortable a distancia de las segundas y terceras fuerzas políticas y desde luego del centro y la derecha somos el único partido capaz de aglutinar una mayoría suficiente para poder gobernar en esta Comunidad.
Aquí hay dos modelos, dos opciones. El de la moderación, estabilidad, experiencia y cohesión que representa el PP y el de la incertidumbre y radicalidad del PSOE con sus socios comunistas y separatistas.
Con este escenario ¿considera un error que Igea diga un día sí y otro también que no pactará con el PP si depende de él?
Algunas formaciones políticas tienen una agenda oculta y otras un programa oscuro de pactos, que digan a las claras qué es lo que quieren. Yo aspiro a tener la fuerza necesaria para poder gobernar esta Comunidad. Respecto de Ciudadanos están más ocupados en sus problemas y circunstancias internas que conoce todo el país y probablemente no le ha dado tiempo a pensar en lo que realmente importa, que son las personas de Castilla y León.
¿Usted cierra la puerta a hablar o negociar con algún partido para un acuerdo de investidura o incluso un gobierno de coalición?
Personalmente, soy de talante moderado, dialogante, capaz de llegar a acuerdos, tanto cuando he tenido mayoría absoluta como cuando no. Aspiro a tener un gobierno moderado, sensato, dialogante y capaz de entenderse desde el primer día con todas las fuerzas políticas. Yo creo que dialogar y llegar a acuerdos es fundamental, además ya hay algunas posturas de Comunidad en temas muy importantes como la PAC, el modelo de financiación autonómica. Por lo tanto, mi problema no va a ser el número de escaños que tenga, sino la actitud, y la mía es de diálogo, mano tendida, entendimiento, moderación y participación con todas las personas y fuerzas políticas. Está claro que con algunas probablemente tenga más fácil entenderme que con otras, pero no por culpa mía. Si desde la izquierda te insultan a diario parece que no son muy proclives a pactar o negociar contigo.