En recuerdo de Máximo Díaz Bardera

Pilar Bardera
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Pedro Bernardo rindió homenaje al policía nacional cucharero que fue asesinado por ETA en San Sebastián en 1985

En recuerdo de Máximo Díaz Bardera

El día 12 de octubre, día de la Virgen del Pilar y patrona de la Guardia Civil, Pedro Bernardo, como el resto de España, quiso celebrar este día con los guardias civiles que los protegen tanto a ellos como a los vecinos de Lanzahíta y Gavilanes.
Este año fue diferente, al homenajear a otro policía nacional cucharero, Máximo Díaz Bardera, asesinado por ETA en 1985. Máximo Díaz Bardera tenía 35 años. Era natural de Pedro Bernardo,  estaba casado y tenía tres hijos de 8, 6 y 3 años. Trabajaba en San Sebastián donde, desde once años antes de ser asesinado, era el encargado de la centralita de teléfonos del Gobierno Civil. A última hora de la tarde del martes 21 de mayo de 1985 la banda terrorista ETA asesinaba a los policías nacionales Máximo Díaz Bardera y Francisco Rivas López cuando paseaban, vestidos de paisano y fuera de servicio, por una ladera del monte Ulía, entre San Sebastián y Pasajes. Los terroristas abordaron a sus víctimas en un paraje aislado y los mataron de un tiro a bocajarro en la cabeza. Aparentemente, los policías no opusieron resistencia, pues sus cuerpos no presentaban  señales de violencia.
Los actos comenzaron a las 11,00 horas con la misa, donde la Corporación municipal, miembros de la Guardia Civil (tanto los que ejercen en el pueblo como los que tienen su puesto en otros lugares pero son de Pedro Bernardo), policías nacionales, municipales de Madrid, acompañaron a la familia en este acto.
Durante la eucaristía  se vivieron momentos muy emotivos, las primeras palabras de un compañero de Máximo, su hija y  cuando sonó el himno ‘La muerte no es el final’ en homenaje a los miembros de las Fuerza Armadas y los civiles con especial vinculación con la Defensa y las Fuerzas Armadas fallecidos en acto de servicio o cuando se han presentado las ofrendas, llevadas ante la Virgen del Pilar por familiares, como la gorra de Máximo, gorra  de la Guardia Civil y ramo de flores.
Tras la misa acudieron a la plaza Josefa Sánchez del Arco, donde está el Ayuntamiento y donde se iba a vivir otro momento especial, ya que  se descubrió una placa por su hija Mª Pilar Díaz Ríos, en honor a su padre, el paisano Máximo, y todas aquellas personas que han muerto entregando su vida haciendo el bien, por la convivencia y unidad de España. Homenaje tan especial al recordar a Máximo Díaz Bardera, buena persona, bondadoso, valiente, que en los años ochenta estaba destinado en el país Vasco, cuando los miembros de ETA mataban a sangre fría a todos los miembros de las fuerzas y miembros de seguridad del Estado, aquella tarde en la que acabaron con la vida del cucharero.  Le mataron por ser un policía que ejercía su trabajo, protector de la libertad, democracia y la justicia. Era un hombre bueno que dio la vida por España y hoy está donde se merece, en el Ayuntamiento de su pueblo, donde será recordado para siempre en la casa de los cuchareros.
El alcalde, David Segovia,  entregó en nombre de Pedro Bernardo a su hija el ramo de margaritas que su padre guardaba para entregárselo a su familia.
Mª del Pilar dio las gracias al pueblo de Pedro Bernardo, a ña corporación por el afecto mostrado durante todos estos años, y especialmente está muy agradecida a todas las personas que la han acompañado desde que los asesinos fueron entregados ante la justicia. A su vez, dio las gracias por devolver a su padre en este acto de reconocimiento todo el amor que él sentía por su pueblo.
Tras este acto, la Comandancia de la Guardia Civil en Pedro Bernardo invitó a los vecinos a disfrutar de este día y a que acompañen a la Benemérita en la celebración de su patrona.