Peregrinos con la mirada puesta en 'La Andariega'

J. M. M.
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Más de cien personas participaron en la segunda edición de esta iniciativa, con dos grupos que partieron de Navalmoral de la Sierra y Navalperal de Pinares para encontrarse en La Encarnación

Peregrinos con la mirada puesta en ‘La Andariega’

Más de un centenar de peregrinos participaron en la segunda edición de La Andariega, una iniciativa con la que se busca peregrinar desde cualquier punto de la provincia de Ávila para culminar a los pies de la imponente estatua de Santa Teresa de Jesús, obra del escultor Cruz Martín, que se encuentra junto al monasterio de La Encarnación y que recibe el mismo nombre que esta marcha.
En esta ocasión, según explicó el capellán de La Encarnación, el padre Arturo Díaz, uno de los impulsores de esta iniciativa, partieron a las ocho de la mañana dos grupos, compuestos cada uno de ellos por más de medio centenar de personas, desde Navalmoral de la Sierra, en concreto desde la ermita de San Cristóbal, y desde Navalperal de Pinares, teniendo como punto de destino, a media tarde, el monasterio de La Encarnación, tras recorrer cada uno de ellos en torno a 25 kilómetros. En el caso del grupo que partió de la ermita de San Cristóbal, pasó por Riofrío y El Fresno antes de introducirse por las calles de Ávila. El otro grupo caminó por tierra de Pinares hasta acceder a la ciudad.
En la peregrinación, además de familias abulenses al completo junto a peregrinos a título particular, se dieron cita personas llegados desde distintos puntos de la geografía nacional, como Cantabria, Sevilla, Códoba o Madrid, conocedores de una marcha que cumple con esta su segunda edición. 
Uno de los momentos más emotivos de la jornada se vivió a las puertas del monasterio de La Encarnación, momento en que los dos grupos se reunieron y tuvieron oportunidad de inmortalizar ese momento con una estampa presidida por La Andariega. A continuación, tuvo lugar una celebración eucarística presidida por el nuevo vicario de Pastoral, Jorge Zazo, el párroco de Navalperal de Pinares, Hervé García, y el propio capellán del monasterio de La Encarnación, que puso el punto y final a una jornada peregrina para la que ya se buscan puntos de partidas para la próxima edición.