Otra investigación sobre las mascarillas de la Junta

Redacción
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El sindicato UGT pide dilucidar si hubo daño para los trabajadores de Sacyl y Servicios Sociales que usaron las mascarillas KN95 presuntamente defectuosas y si se infravaloró el riesgo

La Unión General de Trabajadores (UGT) ha  pedido a la Delegación Territorial de la Junta en Ávila que investigue la posible utilización de mascarillas defectuosas KN95 por parte de algunos trabajadores de Sacyl y de la Gerencia de Servicios Sociales de Ávila. Entiende el sindicato que ese uso podría haber generado riesgo para su salud y por ello piden investigar un incidente sobre el que además argumentan que la Administración Regional ya sospechaba que no cumplía con la normativa.
UGT ha querido en cualquier caso poner sobre la mesa que en la crisis sanitaria ellos están trabajando con la mayor discreción posible «porque creemos que no es momento de ponerse medallas ni de poner obstáculos a la administración, sino de colaborar todos en lo que podamos, pero eso no puede ser condicionante para dejar pasar una cuestión como ésta sin exigir que se investigue con todas las garantías, por el bien de los trabajadores/as que han arriesgado sus vidas valientemente por la salud de todos», así lo recogen en nota de prensa.
Ahora bien se hacen eco de las declaraciones de la consejera de Sanidad sobre este incidente y resumen los tiempos de esta incidencia. Apuntan que fue el 10 de mayo cuando la consejera detalló que  la Administración autonómica compró en China, al proveedor Shanghai Huanbiao del fabricante Anhui Subolun  mascarillas de KN95 de la marca ‘Subolun’ «homologadas con el código GB2626-2006, validado por la UE con el N-249/2001» que presuntamente no cumplían con las normas UNE aplicables a estos equipos (UNE-EN 149:2001+A1 Dispositivos de protección respiratoria). Una vez adquirida por la Administración, aproximadamente a principios del mes de abril del vigente año, se entregó por parte de la Administración varios lotes de mascarillas KN95 como equipo de protección individual (EPI), que la Administración sanitaria autonómica sospechaba que no cumplían con esas normas UNE, ya que «si no hubiera tenido sospechas no hubiera realizado un análisis de validez». 
En base a estas sospechas, y según ha sido publicado en los medios de comunicación, la Gerencia Regional de Salud envió al Instituto de Seguridad e Higiene en el Trabajo, (según nos consta tuvo entrada en dicho Organismo el 06.05.2020) la muestra de las mascarillas EPI KN95 para que fueran evaluadas. Continúa UGT señalando que según consta en el expediente del INHT la fecha de presentación de la Gerencia Regional de Salud es «aproximadamente un mes después a la entrega y utilización de las mascarillas por el personal». Así las cosas entienden que la valoración y evaluación de los equipos se ha realizado con posterioridad a la entrega de los EPI al personal objeto de protección.
En cualquier caso el objetivo de una nueva investigación lo que quiere es «permitir identificar la situación de riesgo desconocida o infravalorada por la Administración autonómica con la entrega de las mascarillas defectuosas, no habiendo sido la Administración autonómica todo lo diligente que hubiera sido deseable y exigible de un empleador que quiere y debe proteger la salud de sus trabajadores y trabajadoras, por lo que al objeto de implantar medidas correctoras para su control en próximas entregas de material, debe realizarse dicha investigación sin que sea necesario esperar a la aparición de consecuencias lesivas para los trabajadores y trabajadoras expuestos».
De ahí la petición al servicio de prevención de riesgos laborales de la Delegación Territorial de Ávila y de Sacyl que proceda a realizar la investigación de lo sucedido con las mascarillas kn95, presuntamente defectuosas, y que una vez realizada dicha investigación «valore la existencia de un posible daño para la salud de los trabajadores/as». También demandan realizar el protocolo que proceda para «garantizar el seguimiento preventivo de la salud de los trabajadores/as que hubieran utilizado ese material, para que se puedan evitar riesgos futuros innecesarios». Igualmente han indicado a la delegación territorial que investigue «porqué se ha hecho entrega de un material que no cumplía con las especificaciones técnicas oportunas para la protección y seguridad efectiva del personal».