Machada del Real Ávila ante el líder

L.C.S
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Un gol de Domingo en el minuto 42 provoca la primera derrota del Zamora en lo que va de Liga. Los abulenses maniataron al equipo visitante, que apenas pudo crear peligro ante la portería local

Machada del Real Ávila ante el líder

El Real Ávila demostró su valía ante los grandes y se convirtió en el primer equipo en derrotar al Zamora esta temporada, 27 partidos después, lo que da una idea de la machada que los locales fueron capaces de conseguir ayer ante su público. Los zamoranos llevaban 41 partidos seguidos sin perder en Tercera División, y ayer sucumbieron ante un equipo que demostró que en el estadio municipal Adolfo Suárez cualquiera puede perder. De hecho, de los primeros de la clasificación en esta temporada ninguno ha sido capaz de puntuar en el estadio abulense, que volvió a vibrar con la victoria de los suyos como lo hizo no hace poco con la Segoviana. De cara a la clasificación el triunfo no significa demasiado, pero es una victoria de prestigio para un equipo necesitado de alegrías como estas en una temporada demasiado irregular, lo que le ha castigado en la clasificación.
Comenzó el Ávila rondando con peligro la portería de Mapisa. Rubén Ramiro por la derecha, De Mesa por la izquierda y Calderón como nueve se movían con soltura en la frontal del área zamorana, aunque las oportunidades claras se hacían de rogar. Los locales dominaban el partido ante un líder que no se encontraba en el césped del Adolfo Suárez porque su medio campo apenas tenía contacto con el balón, con lo que Valentín y Rubiato pasaron desapercibidos en los primeros minutos del choque, que viraron hacia la portería visitante.
Hasta el minuto 17 no llegaría el primer disparo del Zamora, obra de Valentín que atajó sin problemas Alberto, señal de que poco a poco los zamoranos fueron entrando más en el partido. Se estiraban los de Movilla y no llegaban a concretar peligro los de Prado, de ahí que ambos porteros pasaran casi inéditos en los primeros 20 minutos de juego, que dejaron un solo disparo entre los tres palos del Zamora y una colección de buenas intenciones sin concretar por parte del Real Ávila, que estaba sujetando bien al mejor equipo de la categoría.
Superaron sin daño los locales la mejoría visitante, y pasada la media hora de juego volvieron los locales a hacerse dueños del partido. Una cabalgada de De Mesa eliminando a tres contrarios provocó la ocasión más clara de los abulenses en la primera mitad, y eso que no encontró rematador y el balón terminó en saque de esquina.
Tardó el Zamora en volver a pisar el área de Alberto. Remató Rubiato un córner en el minuto 37 sin problemas para Alberto y ese tímido intento acabó toda la producción atacante de los zamoranos, mientras que el Ávila siguió con el protagonismo del choque y a base de insistir encontró la recompensa en forma de cabezazo de Domingo a la salida de un córner que acabó en gol por el acierto el centrocampista abulense y la penosa salida de Mapisa, justo cuando se enfilaba el descanso y todo apuntaba a un cero a cero que no sería de extrañar visto lo visto en el césped del Adolfo Suárez, pero que tampoco se podía considerar injusto por el empeño que pusieron los locales.
Salió apretando el Zamora en el arranque de la segunda mitad. Un cabezazo de Garbán salió rozando el palo de la portería abulense y con un juego más directo hacia sus puntas dio más sensación de peligro que en la primera parte, aunque después de ese remate tardaría en llegar el segundo pero fue bien claro, un disparo de Valentín desde el área chica a pase de Juanan que incomprensiblemente no fue gol. No lo veía claro el técnico visitante, que introdujo un triple cambio antes de la hora de partido. Dejó defensa de tres y se lanzó a por el empate. El Ávila retrocedió fiándolo todo a algún contragolpe y al buen partido que estaba haciendo Javi de Mesa, capaz de poner nerviosa a toda la zaga visitante. Los locales, conscientes de que iban a tener muchos huecos en la zona defensiva zamorana. Perdonó Garretas el 2-0 en un cómodo remate de cabeza a saque de falta, y Prado respondió al movimiento de Movilla con un doble cambio metiendo más velocidad con Moreira y control de balón con Rivera.
El choque entraba en el último cuarto de hora con el Zamora volcado hacia el área de Alberto y el Ávila resistiendo con orden y amenazando con cerrar el choque a poco que acertara con un contragolpe. Al líder se le acababa el tiempo y las ocasiones ni aparecían. Los locales aguantaban sin agobios y a espera del arreón final el partido estaba más donde quería el Ávila que el Zamora. Tampoco fue agobiante el empujón de los últimos minutos de los visitantes. Un pase interior a Rubiato que remató desviado, y poco más. En los cinco de añadido más pérdida de tiempo que otra cosa, y al final los locales no se movieron de su orden y esfuerzo defensivo y eso les valió el mérito de ser los primeros en hacer morder el polvo a un líder que suma cuatro partidos seguidos sin ganar.