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Rusia sitúa el inicio de su ruptura con la UE en 2014 en Ucrania

EFE
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Lavrov culpa a Bruselas de ser la única responsable de "destruir" la relación tras quedarse de brazos cruzados ante el 'Euromaidán' y sancionar a Moscú por su anexión de Crimea

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov - Foto: Costas Baltas

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aseguró hoy que la ruptura entre Rusia y la Unión Europea (UE) comenzó hace muchos años, concretamente en relación con la revolución de 2014 en Ucrania, y que la responsabilidad recae exclusivamente en Bruselas.

"Cualquiera que se interese, aunque sea solo un poco, por la situación en Europa sabe que esa ruptura tiene lugar desde hace ya muchos años. Las relaciones las está rompiendo de manera consecuente la UE", dijo Lavrov en rueda de prensa conjunta en San Petersburgo con su colega finlandés, Pekka Haavisto.

Lavrov, que intentó aclarar así sus declaraciones del pasado viernes sobre una posible "ruptura" con la UE, precisó que el momento clave fue cuando la UE demostró su "impotencia" ante lo que calificó de "golpe de Estado" de febrero de 2014 en Kiev, que condujo al derrocamiento del presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich.

"Yo considero que justo entonces tuvo lugar una auténtica humillación de la Unión Europea", señaló, en alusión a la revolución conocida como el Euromaidán.

Acusó a la Unión de quedarse de brazos cruzados ante los ataques que sufrían los crimeos y los habitantes del Donbás por parte de los que llegaron al poder en Kiev, a los que llamó "ultrarradicales y neonazis".

"La UE echó la culpa a Rusia", señaló, en relación a que Bruselas sancionó a Moscú por la anexión de la península ucraniana de Crimea y la intervención armada en el este de Ucrania.

Además, Lavrov arremetió contra Bruselas por renunciar en los últimos años a todos los "mecanismos" de cooperación entre ambas partes, incluido las cumbres que se celebraban dos veces al año o las reuniones anuales entre el Gobierno ruso y los comisarios europeos.

Y admitió que, en la actualidad, los contactos están bajo mínimos y se limitan a asuntos como el arreglo en Siria o el programa nuclear iraní.

"Ya vivimos siete años sin esos mecanismos. El armazón de las relaciones fue destruido conscientemente a iniciativa de la UE", denunció.

Lavrov aseguró que Moscú tiene la obligación de "estar preparada para cualquier desarrollo de los acontecimientos" en relación a los Veintisiete.

"La elección recae en la UE: si decide que, de todas formas, las relaciones hay que restablecerlas y dar marcha atrás a las acciones para su ruptura, estaremos dispuestos a ello", apuntó.

Subrayó que Rusia "no tiene problema alguno" en las relaciones con la mayoría de países europeos.

"No hay que confundir la UE con Europa. Nosotros no nos vamos de Europa. En Europa tenemos muchos amigos, muchos correligionarios. Seguiremos desarrollando con ellos unas relaciones mutuamente beneficiosas", aseveró.

Sobre las sanciones comunitarias y su efecto en los intercambios comerciales entre Rusia y sus socios europeos, el ministro ruso dijo que "la vida sigue" y que las relaciones con cada país por separado están por encima del estado de la cooperación con la UE.

El pasado viernes Lavrov aludió a una posible ruptura de las relaciones con la UE en caso de nuevas sanciones, después de que el alto representante para Política Exterior de la UE, Josep Borrell, asegurara que Rusia "se está desconectando progresivamente de Europa".

Borrell, que se convirtió el pasado 5 de febrero en el primer jefe de la diplomacia comunitaria en visitar Rusia desde 2017, admitió que la reunión con Lavrov había sido tensa, especialmente cuando pidió la liberación del líder opositor, Alexéi Navalni, condenado a una pena de cárcel.

A su vuelta a Bruselas, el diplomático español no descartó la adopción de una nueva partida de sanciones contra Moscú, algo que ya han pedido varios miembros de la Unión.