Las mujeres pierden más peso en los puestos directivos

SPC
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CCOO y UGT advierten de que el colectivo será el más perjudicado en la salida de la crisis por el coronavirus, con más desempleo y un incremento de la brecha salarial

Las mujeres pierden más peso en los puestos directivos

La perspectiva de género será básica en la salida de la crisis del coronavirus, dentro de un colectivo, el femenino, que ocupa mayoritariamente los empleos de más baja responsabilidad y más precarios. Las mujeres sólo superan en número a los hombres en los puestos de empleado raso de las empresas, mientras que los varones siguen siendo mayoritarios en todos los escalones de responsabilidad, desde encargados, a mandos intermedios llegando a los directivos, donde cada vez pesan menos ellas.

La Encuesta de Población Activa (EPA) que elabora el INE, pone de relieve que de los 538.400 ocupados varones que hubo de media a lo largo de 2019, el 60,9 por ciento, es decir, 327.900 eran ‘curritos’, empleados con jefes y sin subordinados; mientras que de las 452.400 trabajadoras estaban abajo en la tabla 342.800, lo que representa el 75,7 por ciento del total.

En total, los trabajadores sin mando sumaron 670.600, y esta fue la única categoría dentro de las clasificaciones por eslabón laboral del INE, en la que el número de féminas superó al de hombres, y supuso el 51,1 por ciento del total de ocupados, cuando un año antes representaba el 48,5 por ciento.

Este ensanchamiento en la base para la mano de obra femenina contrasta con un estrechamiento en lo alto de la pirámide laboral. Los directivos de medianas o grandes compañías ascendieron a 2.700 el año pasado en la Comunidad, de los que el 92,6 por ciento fueron hombres, cuando un año antes eran el 88 por ciento. Las mujeres que coparon estos puestos fueron apenas 200, el 7,4 por ciento del total, cuando en 2018, su peso era del 14 por ciento.

Mejor acogida tuvieron las mujeres como directivas en las pequeñas empresas, departamentos o sucursales, ya que alcanzaron el 30,4 por ciento de los puestos, cuando el año anterior estaban en el 27,9 por ciento. En datos absolutos, fueron 20.000 las mujeres que alcanzaron esta categoría, frente a los 45.800 hombres, que asumieron el 69,5 por ciento de los puestos, por debajo del 71,1 por ciento de 2018.

La EPA anual revela asimismo una buena evolución de las mujeres en los mandos intermedios de las empresas, con 28.200 ocupadas en estos puestos, el 43,6 por ciento del total de la categoría, cuando el año anterior supusieron el 36,2 por ciento. Un total de 36.500 varones ocuparon puestos de mando intermedios, el 56,4 por ciento por ciento del total, y redujeron su peso desde el 63,8 por ciento de 2018.

No les fue también a las mujeres a la hora de encontrar puestos de encargado, jefe de taller o de oficina, capataz o similar, ya que ocuparon estos puestos 20.100 féminas, el 35 por ciento del global de empleados en esta categoría, con un descenso desde el 36,1 por ciento de su peso un año antes. Los varones con estos puestos ascendieron a 37.300, el 65 por ciento, cuando en 2018, suponían el 63,9 por ciento.

El coronavirus ampliará la brecha

Las secretarias regionales de Mujer y Políticas de Igualdad de CCOO, Yolanda Martín, y de Igualdad y Juventud de UGT, Ana Isabel Martín, advierten a Ical de que el colectivo femenino será el más perjudicado en la salida de la crisis por el coronavirus, con más desempleo, ya que los sectores más afectados están muy femeinizados, como el comercio y la hostelería; así como con un incremento de la brecha salarial, por su elevada precarización, que facilita su despido, y por acogerse mayoritariamente a las reducciones totales de jornada durante el confinamiento para cuidados de hijos o familiares dependientes.

Yolanda Martín indica que un 70 por ciento de los que sufrirán la crisis “serán mujeres”, un colectivo sobre el que impactará con “mayor profundidad” por su presencia mayoritaria en comercio u hostelería, así como en actividades sobre colectividades, como los comedores de los colegios, que están suspendidos “y no está muy claro como acabarán esos contratos”. Martín aseveró que la mujer es además mayoritaria en cuidados en residencias privadas y muchas se han contagiado; así como en ayuda a domicilio o empleadas del hogar, que se van a quedar sin nada.

Asimismo, reconoció que en sectores que siguen, como el sanitario o el de supermercados, muchas mujeres han tenido que acogerse al cien por cien de la reducción por cuidados.

Aseveró que las mujeres que cuidan de los mayores están demostrando su importancia en esta crisis, cuando son trabajos “superprecarios” con pocas horas y salarios muy bajos. “El cuidado se debería poner como centro de la vida y ha estado invisibilizado, es preciso que se dignifique pero cuando esto pase, ya veremos, porque el dinero manda”, lamentó.

En la misma línea, Ana Isabel Martín sentencia que el colectivo femenino asumirá buena parte de la crisis con un impacto directo en el empleo, por su presencia mayoritaria en los sectores más perjudicados, y por el ensanchamiento de la brecha salarial, ya que ha asumido las reducciones totales de sus salarios por cuidado de niños o dependientes, aunque se les compense su cotización. Asimismo, consideró contradictorio que en los grandes sectores masculinizados afectados por regulaciones temporales de empleo, los trabajadores seguirán cobrando por encima de lo que perciben las mujeres que continúan sosteniendo la economía en estos momentos, en las actividades esenciales y muy feminizadas como los supermercados, la ayuda a domicilio o las auxiliares de residencias. “Las mujeres que, paradójicamente, tienen salarios mucho más precarios sin responsabilidad, son las que están sustentando la economía, y cuando regresen los varones de las grandes empresas, la brecha seguirá creciendo”, dijo.