El 'Estado Mayor' sanitario en la guerra contra el Covid-19

S. Calleja (Ical)
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Al frente de 36.000 profesionales que dan la batalla contra el coronavirus, las estructuras de la Junta se han adaptado para doblegar a la enfermedad

La consejera de Sanidad preside el comité de expertos que asesoran contra el coronavirus. - Foto: Ical

En Castilla y León la batalla contra el Covid-19 la libra un regimiento de 36.000 profesionales sanitarios, que trabaja día a día bajo las órdenes del 'Estado Mayor' que diseña las estrategias para ganar la guerra contra el Covid-19, el mayor enemigo sanitario, social y económico al que se enfrenta medio mundo. Es una lucha sanitaria sin precedentes y que retrotrae al planeta a un siglo antes, cuando la mal llamada gripe española de 1918 asoló también aquella sociedad. Este Alto Mando es el encargado de planificar cada paso para responder al envite del coronavirus que entró de súbito con mil batallas simultáneas: el déficit de profesionales, las carencias en la financiación sanitaria o la reordenación sanitaria que, con un pilotaje en ciernes en Aliste, ha pasado a un segundo plano.

En la primera línea, para neutralizar el enemigo, está el Consejo de Gobierno, que se reúne como es habitual los jueves -aunque está en permanente contacto mediante videoconferencia-, con el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, al frente, que es quien tiene la última palabra sobre las decisiones de calado que se toman en la Comunidad, siempre de acuerdo a las directrices del Mando Unificado creado por el decreto de Alarma.

En realidad, toda la Administración autonómica ha tenido que reconvertirse en apenas un mes para dar respuesta a los diferentes frentes de esta guerra: obviamente Familia, con la situación de las residencias de mayores y la renta garantizada de ciudadanía como prioridad en su agenda; Industria y Empleo, que tiene que resolver un tsunami de Ertes y que, a través de Comercio, ha buscado proveedores para los suministros de los profesionales; Educación, para intentar acabar un curso atípico; Presidencia, en la coordinación de la estructura territorial y Transparencia para tener una foto fija de la situación en cada momento.

Sin embargo, en este momento, el principal frente de batalla es el sanitario y para organizar estas trincheras se ha creado un 'Consejo de Gobierno de Crisis' que permite tomar decisiones inmediatas y coordinar los esfuerzos. En él participan tanto el jefe del Ejecutivo autonómico, como el vicepresidente, Francisco Igea, y los consejeros más relacionados con la crisis: Economía y Hacienda, Fomento y Medio Ambiente y Sanidad, Carlos Fernández Carriedo, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y Verónica Casado, según informaron a Ical fuentes del Ejecutivo autonómico.

Este gabinete de crisis se reúne todos los días, en función de la jornada, a media tarde o a última hora, a través de dispositivos tecnológicos y de ahí salen las decisiones fundamentales –hospitales de campaña, grupos susceptibles de hacer test, logística de aprovisionamiento, etc. - a las más cotidianas –reparto de mascarillas o reposición de pijamas-, según las mismas fuentes. Es también, donde se marca la estrategia de comunicación que el director de Comunicación de la Junta, Julio López, implementará durante el día siguiente y que tiene su eje en la comparecencia diaria ante los medios de la consejera de Sanidad, en la que va dando cuenta de la situación y las principales cifras de la batalla. En esta reunión es donde se decide cuándo debe comparecer algún compañero de gabinete para dar cuenta de las medidas adoptadas en las diferentes áreas.

En la Consejería de Sanidad recaen las principales decisiones y armas para ganar esta guerra. Casado tiene su propio estado mayor que se reúne a diario, a las 9 horas, y del que forman parte los directores generales del departamento, la gerente de Emergencias, Flor de Castro, y el responsable de UCIs, Jesús Blanco, entre otro personal técnico. Con ellos, traza la estrategia y fija el trabajo con gerentes y expertos de manera constante. También, mantiene contacto permanente con los gerentes de los 13 hospitales públicos que sirve para recoger los datos de la jornada anterior, atender necesidades de material, analizar la ocupación de los centros y conocer el estado de las Ucis, según fuentes del Ejecutivo.

El otro apoyo son los gerentes provinciales de Sacyl, con quien mantiene una reunión semanal telemática. En esta estructura, ejerce un papel central el responsable de la Gerencia Regional de Salud, Manuel Mitadiel, correa de transmisión con los responsables provinciales y que da también las instrucciones directas en materia de personal. Asimismo, sobre él descansan las cuestiones legales y la coordinación con la Gerencia de Servicios Sociales y otras instituciones implicadas en la lucha como la Fiscalía.

La batalla tiene otros generales al mando con tareas bien definidas. Así, la Secretaría General de Sanidad, bajo el mando de Israel Diego Aragón, es la encargada de las compras en España y terceros países, apoyada por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, con quien organiza los transportes, la contratación de emergencia de servicios y suministros, y el seguimiento de la logística. Es también quien controla del gasto destinado a esta guerra, la que da soporte técnico y administrativo al resto de departamentos y supervisa legalmente todas las órdenes emitidas.

Desde la Dirección General de Planificación y Asistencia Sanitaria, Alfonso Montero coordina el desarrollo de protocolos de atención a los pacientes en todos los niveles. Sobre este departamento recae la monitorización y distribución de los recursos asistenciales, la organización de los equipos Corvid tanto los que trabajan en residencias, como los que realizan los test y los que trabajan en los hospitales y las decisiones de compra de de los kits y la maquinaria necesaria. Este equipo realiza seguimiento diario del plan de contingencia, elabora los pronósticos de impacto; implementa el Equipo de Respuesta Inmediata (ERIC), la gestión del hospital de campaña del Recinto Ferial de Valladolid y el control de las ofertas de colaboración de todo tipo que recibe la Junta. Suya es también la estrategia de atención psicológica a profesionales y el plan de humanización de los centros.

De los 36.000 soldados se encarga la Dirección General de Profesionales, con Mercedes Pérez de Miguel. Ahí se definen los protocolos de protección y aislamiento para los profesionales sanitarios y no sanitarios y colabora con otras consejerías en el establecimiento de los requisitos técnicos para la fabricación de EPIs. Desarrolla toda la normativa relativa a recursos humanos, contrataciones y movilización y contratación de personal y voluntarios. Además, mantiene las relaciones con los sindicatos.

La Dirección General de Salud Pública, bajo el mando de María del Carmen Pacheco, ha sido vital en la primera fase de la pandemia en la detección y seguimiento de casos y en la investigación epidemiológica para encontrar los focos de infección antes de pasar a situación de transmisión comunitaria. Ahora continúa trabajando y supervisando protocolos de diferentes ámbitos relativos a la salud pública. Coordina el grupo de expertos y el grupo interdepartamental que trabaja en la guerra y en la que participan representantes de todas las consejerías.

María Ángeles Cisneros Martín y su equipo de la Dirección General de Infraestructuras y Tecnologías de la Información ha sido esencial a la hora de poder preparar instalaciones para la ampliación de unidades de críticos, la compra de suministros y de equipamiento médico. Este departamento ha sido el encargado de dotar a los diferentes departamentos de servicios tecnológicos, de adaptar los programas de gestión clínica a las necesidades específicas del coronavirus y de dar soporte informático para centralizar la información de las pruebas Covid en un único sistema centralizado. Ha puesto en marcha una app para hacer llegar de una forma eficiente la información a los profesionales.

La Dirección General de Sistemas de Información, Calidad y Prestación Farmacéutica está jugando un papel relevante a la hora de poder analizar la situación diaria y establecer canales de información robustos y rigurosos para tener al momento información detallada sobre lo que sucede en los centros hospitalarios y en centros de salud. El departamento de José Ramón Garmendia Leiza canaliza la comunicación con la Agencia Española de Medicamentos y coordina los ensayos clínicos que se han puesto marcha en Castilla y León. Esta dirección trabaja en la calidad y homologación de los Equipos de Protección Individual (EPI) que se han utilizado en las fases iniciales de la epidemia y con la inspección en la gestión de la Incapacidad Laboral junto con los servicios de Prevención de Riesgos Laborales.

De la Gerencia de Emergencias depende el Centro Coordinador de Urgencias y el número 900 de atención a Covid. Ha sido esencial también en el sistema de recogida de muestras inicial y ahora en el traslado de pacientes, en especial, los más críticos.

Órganos anexos

Para reforzar esta estructura, la Junta ha creado otros órganos anexos y también de participación. Entre los primeros figura el Comité Interdepartamental, que reúne a miembros de todas las consejerías para tratar temas específicos sobre Covid-19. Se creó antes de la declaración del estado de alama para elaborar los planes de contingencia en los ámbitos de cada Consejería y continúan trabajando en la afectación de la crisis a cada área.

Además, está el Comité de Expertos, integrado por médicos, enfermeros, farmacéuticos, veterinarios y especialistas en medicina preventiva. Son los encargados de asesorar a la Consejería en la adaptación de los protocolos y de analizar la evolución de la pandemia, el procedimiento general y los protocolos específicos de actuación; recoger y estudiar las aportaciones efectuadas en el ámbito de cada especialidad, con el fin de optimizar las actuaciones en el sistema sanitario, y proponer medidas en diferentes ámbitos relacionados con la prevención y atención.

El comité de expertos, bajo la Presidencia de Casado y con la directora general de Salud Pública, Carmen Pacheco, como vicepresidenta, lo integran Ignacio Rosell, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública y secretario del comité; Cristina Ruiz, jefa del Servicio de Epidemiología de la Dirección General de Salud Pública; José María Eiros, jefe del Servicio de Microbiología del Hospital Río Hortega y catedrático de la Facultad de Medicina de Valladolid; Andrés Álvarez, médico de urgencias del Hospital de Medina del Campo (Valladolid) y vocal de la Sociedad Castellana y Leonesa de Medicina Familiar y Comunitaria; así como Sonsoles Paniagua, jefa de la Sección de Medicina Preventiva del Hospital Universitario Río Hortega, y Elías Rodríguez Ferri, veterinario experto en microbiología e inmunología y presidente de la Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León.

También están Jorge Elizaga, médico especialista en Medicina Interna y gerente de Asistencia Sanitaria de Segovia; Ana Haro, médica especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca; José Ramón Casal, jefe del Servicio de Urgencias del Hospital de El Bierzo; José Manuel de la Fuente, médico especialista en salud laboral; Flor de Castro Rodríguez, gerente de Emergencias Sanitarias de Sacyl, y María José Pérez, médica especialista en Medicina Preventiva y experta en seguridad del paciente.

La lista la completan Francisco Martín, enfermero de Emergencias Sanitarias; Tomás Ruiz, del Servicio de Neumología del Hospital Río Hortega; Tomás Caro-Patón, del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital Río Hortega; Ana Cristina Hernández, del Complejo Asistencial de Soria; y Mercedes Garrido, presidenta de la Asociación de Pediatría de Atención Primaria de la Comunidad.

Asimismo, existe un Comité de Expertos Clínicos, integrado por profesionales sanitarios que están día a día tratando pacientes Covid-19 para buscar protocolos de tratamientos y cuidados a la luz de las evidencias del resultado de las distintas estrategias sanitarias. Complementa al anterior y alguno de sus miembros forma parte del comité de expertos. Del mismo modo se ha creado la figura del coordinador de Unidades de Críticos, que ocupa Jesús Blanco, profesional de reconocido prestigio se encarga de coordinar la actividad y supervisar sus necesidades a diario.

Logística y protección civil

Como en toda guerra que se precie, la logística para garantizar la llegada de suministros es fundamental para la victoria. El peso de esta tarea recae en la Consejería de Fomento y Medio Ambiente (CFYM), con su titular, Juan Carlos Suárez Quiñones, al frente. El director general de Transportes, Ignacio Santos Pérez , y el secretario general de la Consejería, Ángel María Marinero Peral, están siendo vitales en estos momentos para la adquisición de material en terceros países, así como en el almacenaje y distribución del material sanitario, siempre en coordinación con la Consejería de Sanidad. De hecho, el 95 por ciento de los equipos de protección repartidos en Castilla y León han sido adquiridos por la Junta.

Este departamento es el que ha gestionado la recepción y distribución del material de protección comprado a China y a otros países, así como su traslado desde diversos aeropuertos en camiones a la nave de almacenamiento central que la Junta ha previsto en el sistema logístico. Una vez hecho el control de entrada, inventariado y clasificado en la nave central de logística, según las necesidades establecidas por la Consejería de Sanidad, este departamento se encarga de la distribución a los centros hospitalarios, los centros de atención primaria y de emergencias sanitarias, y a través de las Delegaciones Territoriales, a los centros de servicios sociales, residencias de mayores y asistencia a domicilio.

Asimismo, es el encargado de suministrar los materiales de protección a sectores esenciales como policías locales, industria agroalimentaria, gestión de residuos, gestión del agua, personal público de la Junta de Castilla y León no sociosanitario, como personal de emergencias, agentes medioambientales, carreteras y también para el voluntariado de Protección Civil.

La Agencia de Protección Civil es la otra gran división de la Consejería de Fomento en la lucha contra el coronavirus, cuya estrategia está definida en el Plan Territorial de Protección Civil (Plancal) activado en coordinación con la Delegación del Gobierno. En esta hoja de ruta está la clave para hacer frente a las situaciones de grave riesgo, y colaborar en la prevención y puesta en marcha de actuaciones dirigidas a toda la población de la Comunidad. Al frente de estos planes está un Comité Director, integrado por el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez Quiñones-Fernández, y el delegado del Gobierno en Castilla y León, Javier Izquierdo, en dependencia funcional del Ministro del Interior.

La lucha de la protección civil se articula desde el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) tanto en el ámbito autonómico como en los provinciales, en los que participan representantes de todas las consejerías y de las instituciones provinciales, del Ejecutivo central y los técnicos que se consideren necesarios. Desde aquí se coordinan y reparten cada día el trabajo de colectivos de todas las administraciones (carreteras, incendios, policías locales, voluntarios de protección civil, forestales, la UME…) que trabajan en tareas de distribución de alimentos, medicinas, traslado de enfermos, desinfección de edificios y espacios públicos.

Sistema de protección ciudadana

Junto a esta labor de intendencia, la Agencia de Protección Civil, que dirige Irene Cortés Calvo, desarrolla el Sistema de Protección Ciudadana que permite gestionar los recursos necesarios para atender a las situaciones de emergencia, asistencia ciudadana o calamidad pública. En él están integrados los policías locales, los servicios contra incendios y salvamento, los voluntarios de protección civil y el grupo de intervención psicológica en emergencias.

La evolución del COVID-19 ha provocado la creación de un protocolo de coordinación específico para las personas mayores con la intervención de la Consejería de Familia y la estructura territorial de la Junta y la Delegación del Gobierno. Con él, se persigue dar la batalla contra el coronavirus en los centros residenciales de mayores y discapacitados. Los soldados, en este caso, a veces son reales y los aporta el Ministerio de Defensa de las Fuerzas Armadas, pero también otros muchos trabajadores de la Gerencia de Servicios Sociales, las Unidades Covid-19 de atención primaria y de residencias, trabajadores públicos y los voluntarios que trabajan en las desinfecciones.

Por su parte, la Consejería de Economía y Hacienda está jugando un papel clave en la coordinación del tejido industrial para adaptar sus líneas de producción para la elaboración de batas, mascarillas, buzos e hidrogel desinfectante. También, está siendo vital en la toma de decisiones para ayudar a empresas y autónomos a hacer frente al impacto del Covid-19, dentro y fuera de la Comunidad, y en el fomento en estos tiempos de la innovación para ganar la batalla.

Ante una guerra tan atípica y con un enemigo invisible golpeando duro, los ejércitos han cambiado el caqui por la bata blanca; las bombas, por los respiradores; y las balas, por lejía. También aquí hay víctimas, que seguirán doliendo mucho tiempo, y los héroes, que merecen el aplauso. Y trabajo, mucho esfuerzo; y disgustos, abundantes; y algunas alegrías necesarias para llegar pronto a la victoria. Ojalá que sea cuanto antes.