Ángeles de la guarda para el mundo rural

M.E
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La Agrupación de Voluntarios de El Barco de Ávila, formada por quince personas, ofrece un servicio de asistencia para llevar comida o medicamentos en el municipio y comarca

Ángeles de la guarda para el mundo rural

Llevar comida a quien no puede o no quiere salir de casa, acercarles los medicamentos que necesitan o acompañarles al centro de salud son, entre otras, las labores que están realizando esta semana los voluntarios de Protección Civil de El Barco de Ávila. El motivo es, como en otros tantos lugares, luchar contra la expansión del coronavirus, especialmente entre la población mayor. El Ayuntamiento barcense, a través de una agrupación que cuenta con 35 años de experiencia, ha puesto en marcha un servicio de asistencia a las personas que, por distintas circunstancias, no pueden desplazarse para adquirir bienes de primera necesidad, ya sean alimentos o fármacos. El objetivo, estar al pie del cañón para llegar a donde la gente no puede hacerlo por sí misma y tratar de que la cuarentena por el Covid-19 se lleve lo mejor posible.
De momento los pedidos no abundan, pero tampoco escasean. El lunes, con el agravante de la nevada, los voluntarios de El Barco se desplazaron a cinco pueblos de la comarca para llevar comida a los mayores, una tarea que tenían concertada con la Asociación de Desarrollo Rural Almanzor y que se veía dificultada por los 20 centímetros de nieve que había en las calles. Ricardo Salinas, jefe de la agrupación, nos cuenta que al verles llegar con el traje de protección y la mascarilla algún vecino «se asustó un poco» porque la escena «impresiona», reconoce, pero al explicarles la situación se tranquilizaron.
 



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