Un rastrillo con una causa detrás, la de la salud mental

M.E
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Los soportales del Mercado Grande vuelven a servir de escenario para el mercadillo de Faema, una iniciativa con la que recaudar fondos al tiempo que visibilizar la salud mental

Un rastrillo con una causa detrás, la de la salud mental

Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra cada 10 de octubre, la Asociación de Familiares, Amigos y Personas con Discapacidad por Enfermedad Mental (Faema) vuelve a celebrar su tradicional mercadillo solidario en los soportales del Mercado Grande de la capital abulense. El rastrillo, que se puso en marcha este lunes y que podrá visitarse también este martes, ofrece artículos realizados por los usuarios de Faema, como gorras y turbantes de punto, imanes, figuras y platos de decoración y complementos como pulseras y collares. También se encuentran a la venta objetos donados por colaboradores, artículos de segunda mano como libros o los tradicionales bolígrafos, una de las compras más recurrentes para el que quiere colaborar con la causa y no necesita nada de lo expuesto.
Nos lo explicaba ayer Maite Velasco, trabajadora de Faema y la encargada de ayer de atender el rastrillo junto a dos usuarios de Faema, quien destacó la buena respuesta que siempre dan los abulenses a una iniciativa con la que buscan recaudar fondos para la asociación al tiempo que dar visibilidad a la enfermedad mental. «La recaudación siempre va destinada a todos los proyectos y servicios que tiene en marcha Faema, las viviendas tuteladas, el centro El Cobijo, con catering y cumpleaños, los talleres... el mercadillo es algo muy tradicional, la gente nos conoce y al final son ingresos que vienen muy bien porque toda ayuda es poca para todo lo que está creciendo Faema», subrayó Maite Velasco, quien también hizo referencia a la ilusión de vender las cosas que los usuarios realizan de forma artesanal durante todo el año.
Durante nuestra charla con Maite una señora se acercaba al puesto para ofrecer una donación de libros, una señal inequívoca de que Faema seguirá teniendo material para que el mercadillo no decaiga en próximas ediciones.