43 positivos, en la detección precoz del cáncer de mama

I.Camarero Jiménez
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De cara a 2020 está previsto que este sistema de cribado llegue a casi 10.000 mujeres abulenses. En las 9.000 realizadas durante 2019, el 99,5% de las pruebas dieron negativo y el resto se detectó el tumor en estadíos iniciales

43 positivos, en la detección precoz del cáncer de mama

El programa de detección precoz del cáncer de mama que tiene en vigor la Junta de Castilla y León desde hace nada menos que 29 años llamárá en este 2020 a casi 10.000 mujeres abulenses entre 45 y 69 años «asintomáticas» para realizarles la mamografía de rigor, descartar posibles casos y ante todo en el caso de que concluyan en la detección del cáncer iniciar de inmediato el tratamiento que, además suele ser muy efectivo dado que normalmente cuando se detecta está en estadíos iniciales.
Este año serán 9.868 las mujeres a las que se cite, mientras que en 2019 se realizaron mamogragías a 8.783 mujeres. De ellas 857 precisaron de pruebas complementarias, si bien los resultados positivos se quedaron en los 43. Es decir, las pruebas complementarias a las que prácticamente se tiene que someter una de cada 10 mujeres (el 9,75%) de las que se realizaron mamografías no significan un diagnóstico de cáncer porque  este programa de prevención se saldó el año pasado con 43 (el 0,5% de la población que pasó por la unidad de mamografías). Hablamos en cualquier caso sólo de este programa puesto que los casos de cáncer detectados en Ávila evidentemente fueron más, ya que en este caso el sistema de cribado es para mujeres asintomáticas en esa franja de edad (45 a 69 años).
Y es que claro, es evidente que las que presentan sintomatología por lo general son ellas las que acuden al sistema de salud y además hay otra franja poblacional con la que se trabaja fuera de este sistema preventivo y son aquellas que tienen antecedentes familiares (directos) de cáncer ginecológico hereditario (ya fuera de mama o de ovario). En los inicios del programa preventivo del que escribimos hoy esas féminas con antecedentes familiares de cáncer también eran llamadas por esta vía, pero ahora se han separado porque con ellas «se hacen estudios genéticos en muchos casos para confirmar si es hereditario o no».
El responsable del programa de prevención del cáncer de mama en Ávila, el doctor Francisco Marcos, apunta que por otras vías fueron más de 69 las mujeres diagnosticadas en asistencia especializada (en ginecólogo) durante el año pasado lo que sumadas a las 43 del programa fueron un centenar largo, 112 para ser exactos.
Cuenta este médico que el programa preventivo del que está encargado «es el que más se conoce entre la gente». Desde sus inicios (entonces el estaba de médico rural en Segovia, en Riaza) lo conoce. «De entrada, nos costó captar a la gente, pero al final lo conoce casi toda la gente y lo cierto es que la que no participa en el programa cuando le llaman es porque se hace las pruebas por otras vías». Este sistema de cribado y con el cáncer de mama con lo que «probablemente esté más concienciada la gente en hacer prevención».
Este año a pesar de ese porcentaje relativamente pequeño de detección de cáncer (0,5%) ha habido más casos confirmados con el programa de prevención que en años anteriores, cuenta el responsable. «Hay que darse cuenta que hablamos de población asintomática de 45 a 69». Y en este punto llama la atención de cualquier mujer que presente síntomas «si tiene un bulto, cualquier anomalía, secrección, inversión del pezón... que no lo dude y acuda al médico». Ahora bien el sistema de cribado que capitanea «es de gente sin síntomas de ningún tipo, ni enferma, ni con alteraciones».
La mayor parte de esos 43 casos son diagnósticos «precoces», abunda el doctor. «En estadíos iniciales» porque «en muchos casos además hay estudios previos, que se han hecho en los dos años anteriores (la primera vez que se llama a las mujeres es a los 45 años y después si no hay complicación, cada dos años) y si no hay nada anómalo y no se ha apreciado nada pues efectivamente son de mejor pronóstico que los que se localizan por las otras vías».
citas inmediatas. Desde que la persona recibe la carta y acude a su centro (que puede ser presencial o por teléfono)  para ser citada apenas debe esperar para hacerse la mamografía. «Generalmente hablamos de una semana, poco más». «La citación se ha modificado, al principio debían ir primero las mujeres a su médico de cabecera y de allí, con un volante tenían que pedir cita. Era   diferente, ahora es vía telemática. Se envía una carta al principio (con 45) y luego yo les envío una carta de recordatorio a los dos años, aunque en casos hay revisiones intermedias al año o a los seis meses».
Las mamografías pasan después a un centro de lectura y, dependiendo de las épocas, en el plazo de 15 días o un mes se da los resultados.
El hecho de que se pidan pruebas complementarias no significa que haya un positivo detrás y, «aunque es difícil tranquilizarlas porque crea incertidumbre y piensan que se les ha visto algo yo sí pido que mantengan la calma porque se hacen a muchas mujeres, hay muchos fibroadenomas que son benignos, y lo cierto es que las primeras veces se hacen pruebas complementarias (como puede ser una ecografía). Lo que les decimos es que probablemente para la vez siguiente esos fibroadenomas se les va a ver sin prueba complementaria porque ya se ha hecho». 
En el departamento de este programa preventivo están satisfechos porque «la población acude bastante, yo creo que es el que más (hay en vigor otro más para la detección del cáncer colon y el de cérvix) también por la cantidad de años que llevamos y yo creo que es el primero y en el que más gente se incorpora».