De 25 años de Cortes a castillo de castillos

R. Gris
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El presidente de la Junta (c), junto a Carnero y el alcalde. - Foto: Ical

La fortaleza de Fuensaldaña, primera sede del Parlamento regional, inaugura un nuevo centro turístico que explicará el origen de estas construcciones

Castillo de castillos. Sin parangón en todo el territorio nacional. El mejor proyecto turístico que se ha llevado a cabo por parte de la Diputación de Valladolid. Exposición destinada a ocupar un espacio en el ranking nacional e incluso internacional... Muchas fueron las alabanzas que recibió el castillo de Fuensaldaña como nuevo espacio museístico de la institución provincial. Fue su propio presidente, Jesús Julio Carnero, el encargado de cortar la cinta inaugural junto con el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera. La inversión realizada por la institución provincial ha ascendido a casi 2,5 millones y los trabajos se han prolongado por espacio de año y medio para dotar a la fortaleza de todo lo necesario para atraer al visitante y guiarle por cada una de las fortalezas existentes en la provincia. El nuevo espacio se divide en cuatro áreas, que repasan desde los orígenes de los castillos medievales hasta las características propias de las fortalezas que se levantaron en la provincia, donde Fuensaldaña es un ejemplo claro.
Durante casi 25 años, las Cortes de Castilla y León encontraron alojamiento en el interior de los históricos muros del castillo. Fue en el mes de julio de 1983 cuando el entonces presidente de la Junta Demetrio Madrid adoptaba la decisión de que la sede de las Cortes regionales estuviera en Valladolid y elegía el castillo de Fuensaldaña como inmueble idóneo para guiar el parlamentarismo de Castilla y León, donde permanecieron hasta el año 2007. Casi tres décadas que dieron para mucho y que vieron cómo llegaban tres nuevos presidente del Ejecutivo regional y que marcaron el transcurrir de la Comunidad. Multitud de momentos, de personas, colectivos, procuradores e instantes para recordar han pasado por el hemiciclo. Con el expresidente del Gobierno José María Aznar comenzaron en el hemiciclo de Fuensaldaña 33 años de gobiernos ‘populares’. Le sucedieron en el cargo Jesús Posada, Juan José Lucas, y Juan Vicente Herrera. 
Está sería a la postre la última etapa del castillo de Fuensaldaña como sede de las Cortes. Fue en julio de 2003 cuando se celebró la última toma de posesión de un presidente después de unas elecciones autonómicas en Fuensaldaña. Era el fin de una época y el comienzo del declive del castillo. Estuvo cerrado durante más de cuatro años hasta que, tal y como relató el día de la inauguración el presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero, en 2011 comenzó a formar un equipo para volver a abrir la fortaleza al público. 
Lo primero de toda era sacar del interior del castillo todo el mobiliario existente en el interior de la fortaleza, que permanecía almacenado en los antiguos despachos de los diferentes grupos políticos. Se barajaron varios aspectos e ideas y una de ellos fue la instalación de la Fundación Joaquín Díaz, aunque este proyecto nunca se llevó a cabo. Ya en diciembre de 2012 la institución abrió de nuevo las puertas de la fortaleza, en esta ocasión como centro turístico, con visitas guiadas, teatralizadas, conciertos, congresos y bodas civiles. 
En 2017, la institución decidió cerrar la fortaleza al público para comenzar las obras. Los trabajos no han sido fáciles, ya que había que salvar algunas dificultades arquitectónicas. Se ha llevado en absoluto secreto para no desvelar ninguna de las actuaciones. Durante el último año y medio, las obras han convertido el castillo en un museo doces años después de que los procuradores abandonaran Fuensaldaña camino de Villa del Prado. Ahora se abre una nueva etapa donde Fuensaldaña será el castillo de castillos.