Cebreros eleva el nivel del carnaval abulense

M.M.G.
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La gran calidad del desfile local de comparsas y carrozas, en el que tomaron parte 1.100 cebrereños, demostró una vez más por que esta gran fiesta ostenta el título de Interés Turístico Regional

Cebreros eleva el nivel del carnaval abulense

Disfrutar del Carnaval de Cebreros es sumergirse en un mar de color, imaginación, alegría y muchas ganas de fiesta. Y es, también, dejarse sorprender por la calidad de los disfraces y de las carrozas que los cebrereños preparan durante meses para que los días grandes de su carnaval sean, incluso, mejores que los del año anterior.
Así, poco a poco y con buena letra, el arte carnavalero que corre por las venas de los vecinos de la localidad va elevando el nivel de una fiesta declarada de Interés Turístico Regional.
Este domingo, las 1.100 personas que formaron parte del gran desfile que recorrió la arteria principal del pueblo sintieron e hicieron sentir esas emociones a los cientos de personas que asistían como público.
En manga corta, con gafas de sol e incluso con gorras y sombreros para protegerse del intenso sol que reinó toda la mañana y de las altas temperaturas, que en algún momento superaron con holgura los 20 grados, el público aplaudió a las comparsas y carrozas que desfilaron en el que es la antesala perfecta para el Concurso Provincia de Carrozas y Comparsas, que tendrá lugar el próximo domingo. 
La Banda Municipal de Música  y la Asociación de Amas de Casa de la localidad fueron los encargados de abrir el pasacalles. Y tras ellos, las primeras de las nueve comparsas inscritas en el concurso.
Los colores y brillos de los trajes de algunas de ellas, como las dos que te transportaban a India, y la imaginación de otras, como la comparsa ‘Taxi, por favor’, capaz de construir un coche en sólo unos segundos sin dejar de bailar, fueron los ingredientes perfectos para ir calentando motores para lo que venía detrás: 17 carrozas alucinantes y muy trabajadas.
«Son muchos los meses que lleva la confección de los disfraces y de las carrozas», presumía del trabajo de sus vecinos el alcalde de la localidad, Pedro Muñoz, que este domingo dejaba clara una cosa: «el carnaval pertenece al pueblo y son los cebrereños y la gente de fuera, que se implica tanto, los que hacen el carnaval». De hecho, en su opinión, «el Ayuntamiento tiene que acompañar y poner los medios», pero «si no hubiese una implicación tan importante de los vecinos, hasta el punto de que uno de cada tres personas empadronadas desfila hoy (por este domingo), no podría hacerse una fiesta como ésta».
Una fiesta en la que, como decíamos, destaca sobre todo el nivel de las carrozas que recorren el centro de Cebreros. Encabezándolas a todas, este domingo estaba por última vez la de Enrique Vilches, que a sus 87 años bautizó muy oportunamente a su carroza ‘Me despido’.
Y tras él, 16 carrozas más. Algunas quizá menos espectaculares pero súper alocadas, como la ‘Reguetonturverás’ y otras verdaderas (y efímeras) obras de arte.
Era el caso, por ejemplo, de la del ‘Ratoncito Pérez’, ‘La diligencia’, ‘Toro sentado’, ‘Beatles on tour’, ‘La Bella y la Bestia’ o ‘Carnaval infernal’, la encargada de poner el broche de oro al gran desfile.
Por cierto que por el desfile también pudieron verse personajes  curiosos e incluso a algún que otro ‘famoso’, como un conseguidísimo Pedro Almodóvar (Goya y Óscar en mano) y hasta la mismísima Greta Thuberg, reivindicando, cómo no, el cuidado del medio ambiente.