El Real Ávila hace propósito de enmienda

Área 11
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El equipo encarnado logró una victoria tan merecida como balsámica ante un Santa Marta que, salvo momentos puntuales, estuvo a merced de un rival que llegó con la idea de dominar en el Alfonso San Casto • Cueto,Trujillo y Emilio, goleadores

Emilio logró en el Alfonso San Casto un nuevo tanto - Foto: Javier Ventosa

Santa Marta 0-3 Real Ávila

Santa Marta: Darío; Carlos, Gallego, Fernando, Lolo, Víctor Abajo, Jorge (Chamorro, 67’), Revilla, Rivas (Álvaro, 63’), Adri, Glory.
Real Ávila: Pindado; Josito, Cabrera (Javito, 77’), Rui, Llorián, Trujillo, Piru, Cabezudo, Cueto (Palomi, 67’), Emilio y Pito (Vicente, 77’).

Árbitro
Vaquero Girón (Zamora). Mostró cartulinas amarillas a Chamorro y Gallego; y a los encarnados Piru, Emilio y Vicente.   
Goles
0-1 (minuto 44) Cueto; 0-2 (minuto 63) Trujillo; 0-3 (minuto 75) Emilio.
Incidencias
Encuentro correspondiente a la jornada 17ª disputada en el AlfonsoSanCasto ante 275 personas.

El Real Ávila consiguió en el Alfonso San Casto una contundente, vital, balsámica y justa victoria ante la UD Santa Marta. Los pupilos de Borja Jiménez se impusieron en tierras charras por tres tantos a cero y pudieron ser más, cosechando un resultado que relaja el ambiente que rodea al equipo abulense y le coloca a dos puntos de la zona de playoffs. Bien es cierto que aún deben jugar los cuatro primeros clasificados –Valladolid B, Atlético Astorga, Arandina y Estructuras Tino– pero los encarnados no se descuelgan y siguen de cerca la pelea por el ascenso. Los abulenses venían de caer de forma estrepitosa ante el Bembibre por 0-3 precisamente en el Adolfo Suárez, mientras que el Santa Marta había vencido a domicilio a La Virgen del Camino. Sin embargo, pronto se vio qué ímpetu se gastaban cada uno en el encuentro, y tras el gol antes del descanso los visitantes tuvieron el partido totalmente de cara.
Los tormesinos se encontraron desde los primeros compases con un Real Ávila muy técnico y con sentido del juego, dejando de lado cualquier opción de encerrarse atrás y buscar la contra, demostrando cuál era la apuesta con la que desembarcaban en el Alfonso San Casto. Por su parte los charros, además, contaban con la importante baja de Jaime en el centro de su zaga, trastocando los planes de Sergio Hernández en zona defensiva.
Sin embargo, tras el cuarto de hora inicial, los abulenses cedieron el control total del juego y las primeras oportunidades claras sólo pudieron llegar a balón parado. Josito la tuvo en dos ocasiones tras la salida de dos córners, pero se quedó en el limbo la primera vez y en la segunda no supo rematar al marco estando sólo en el segundo palo.
Hasta el ecuador del primer tiempo, además de Josito, sólo Adrián, con un disparo desde la frontal que bloqueó Pindado, y una jugada personal de Emilio, que acabó con parada de Darío, fueron los únicos acercamientos claros. Sin embargo en el cuarto de hora final del primer acto la cosa se animó y Emilio, tras una internada, la pegó en su camino hacia el centro desde casi 20 metros, pero su disparo se encontraría con el palo. Fue el último aviso antes de un gol totalmente decisivo. A punto de culminar la primera parte Cueto aprovechó un contraataque fugaz del Real Ávila para recibir desde el extremo, internarse en el área y batir por bajo a Darío, consiguiendo el primero de la tarde en el mejor momento posible.
El guión tras el descanso fue muy similar. Si bien Revilla tuvo una primera ocasión tras disparo desde fuera del área, interceptado fácil por Pindado, los abulenses marcaron el ritmo de juego y se sacaron de encima cualquier atisbo de presión por la victoria. Con la defensa excelentemente encajada, sin facilidades a Glory, y un centro del campo sólido y rocoso con calidad para distribuir, todo se hizo más sencillo en el Alfonso San Casto.
Había pasado algo más de un cuarto de hora cuando Trujillo recogió el balón tras un pase desde el lateral del área, controló con calidad, lo recolocó a placer y disparó allí donde es imposible para el arquero: fuerte y a la escuadra. Darío apenas pudo ver como entraba reventando las telarañas de su arco, y ahora sí que el Real Ávila tenía el duelo en su mano y sin fisuras.
Sin embargo, el equipo encarnado olió la sangre y allí que fue. Emilio, a los 75 minutos, recibió el cuero dentro del área y, tras una maniobra rapidísima en la que se giró y posicionó su cuerpo vertical a la meta local, consiguió el tercero para los suyos. Con el paso de los minutos y el declive del encuentro los tormesinos aceptaron la derrota y el Real Ávila no quiso apretar más, consciente de haber hecho el trabajo necesario en el Alfonso San Casto.
El último encuentro del año lo disputará el equipo de Borja Jiménez en el Adolfo Suárez ante el Tordesillas, en la enésima oportunidad para volverse a meter en los puestos más altos de la tabla.