Gigantes de la economía mundial

Carlos Cuesta (SPC)
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La nueva legislación fiscal aprobada por el Gobierno gravará losbeneficios que las firmas multinacionales obtienen en España yeliminará el trato de privilegio del que gozaban hasta ahora

Gigantes de la economía mundial

El Gobierno acaba de aprobar este mes de febrero la llamada tasa Google con la que pretende "modernizar el sistema fiscal" español obligando a empresas extranjeras digitales como, por ejemplo, Google, Amazon, Apple, Microsoft y Facebook a hacer frente a un impuesto del que hasta ahora estaban exentas.
Solo entre estas cinco compañías facturaron el pasado año 834.941 millones de euros en todo el mundo, lo que equivale al 70% del Producto Interior Bruto (PIB) de un país como España que, actualmente, ocupa la décimo tercera posición mundial en PIB.
Estos gigantes tecnológicos alcanzaron un beneficio neto en conjunto de 151.814 millones de euros, un 6,6% más que en 2018 y una facturación global que superó los 1,1 billones de euros.
Como dato comparativo estas firmas estadounidenses facturaron el pasado año nueve veces más de lo que España, que fue la nación más visitada del mundo, ingresó por el turismo internacional, que ascendió a 92.278 millones de euros, lo que constituyó el noveno año consecutivo de récord histórico.
Se trata de multinacionales con muy poca historia, ya que la más antigua, Microsoft, se fundó en 1975, Apple un año después, Amazon en 1995, Alphabet en 1998 y Facebook en 20014. Su principal secreto ha sido el dinero que estas corporaciones han dedicado a I+D que, solo en el último año, ascendió a 99.790 millones de euros, lo que significó ocho veces más de lo que España que invirtió en este capítulo con 12.907 millones. 
Por compañías, Amazon destinó 33.073 millones de euros a I+D, Alphabet Google 23.886 millones, Microsoft 15.617, Apple 14.699 y Facebook 12.861 millones de euros.
Asimismo, la cifra que tienen de capitalización en la Bolsa de Wall Street asciende hasta los cinco billones de dólares, es decir, cinco veces más que todo el PIB de un año fiscal de España.
En este contexto, se debate en el país si la llamada tasa Google beneficiará fiscalmente la recaudación o, si por el contrario, registrará un efecto negativo de fuga de empresas o, incluso, si será motivo de aranceles agresivos a la exportación española por parte de países como Estados Unidos.
Daniel Vaccaro, profesor de Fiscalidad en EAE Business School sostiene que «lograr que los grandes gigantes digitales tributen de forma justa en los países de consumo donde obtienen sus beneficios lleva muchos años sobre la mesa del G-20, la OCDE y la UE. Sin embargo, hasta ahora el necesario consenso ha sido boicoteado por Estados como Irlanda, Holanda o Luxemburgo, que operan como hubs de los superávits de estas multinacionales y están encantados con el statuo quo actual». 
Estas potentes empresas digitales, las mayores del mundo en capitalización bursátil y beneficios, localizan sus ganancias en territorios de muy baja tributación, dando la espalda a las arcas públicas de los Estados donde están sus clientes y donde venden sus servicios, entre ellos España, por ejemplo. 
La era digital necesita revisar las reglas de la fiscalidad internacional. El ciudadano medio dedica una parte cada vez mayor de su salario al pago de servicios digitales ofrecidos por empresas cuyos beneficios no tributan en el lugar donde se consumen. Esta es una realidad innegable y afecta a todas las economías mínimamente desarrolladas.


Ingresos

Hacienda recaudó en 2018 por el impuesto de Sociedades 29,52 millones de euros a la suma de lo declarado por el conjunto de las empresas internacionales Airbnb, Amazon, Apple, Facebook, Google, HBO, Netflix, Microsoft, Tripadvisor y Twitter, que declararon unas ventas de 1.382 millones y un beneficio neto después de impuestos se elevó hasta los 45,55 millones de euros en España.
El volumen de negocio que generaron es mayor, pero la mayoría de estas multinacionales facturaron parte de sus ingresos desde otros países como Irlanda.
En el panorama nacional, compañías tecnológicas como Telefónica, con una trayectoria empresarial desde 1929 y con una expansión internacional importante, tan solo registró unos beneficios el pasado año de 1.142 millones de euros, si bien hay que señalar que se trataba de un ejercicio anómalo en el que los extraordinarios lastraron su resultado un 65% que, en caso de descontarlos, sumarían 3.572 millones de euros de superávit. 
Por su parte, el grupo Inditex  que se posicionó el pasado año como  el más importante de la Bolsa española con más de 100.000 millones de euros de capitalización.