La crisis dispara en 150 millones las prestaciones por paro

SPC
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CCOO y UGT apelan a prorrogar los ERTE aunque reconocen la presión presupuestaria para el Gobierno que supone mantener la protección del empleo

La crisis dispara en 150 millones las prestaciones por paro

La situación económica y laboral derivada de la pandemia está metiendo una presión difícil de soportar para cualquier presupuesto público que multiplica los gastos y reduce los ingresos así como a los funcionarios, que deben tramitar miles de prestaciones solicitadas por los nuevos parados y, sobre todo, por los afectados por regulaciones temporales. El reto es que con la nueva normalidad se recuperen los niveles de empleo para rebajar prestaciones y elevar ingresos, aunque la prórroga de los ERTE está sobre la mesa a la espera de acuerdo.
Los ERTE han amparado a casi 200.000 trabajadores durante los meses de estado de alarma en Castilla y León, aunque otros miles han pasado a engrosar las listas del paro (21.261 en mayo respecto a 2019). El resultado, más del doble de beneficiarios en prestaciones abonadas en mayo (correspondientes a abril) y más del triple en la cuantía económica pagada por el estado respecto a 2019, según informa Ical.
En datos absolutos, el Servicio Público de Empleo Estatal (Sepe) dio luz verde en mayo a 186.355 prestaciones (contributivas, subsidios, renta de inserción y programa de activación) en la Comunidad, lo que supone 114.233 más que el mismo mes de 2019, con un crecimiento del 158,4 por ciento.
Asimismo, y según los datos recogidos por Ical, el gasto en estas prestaciones ascendió a algo más de 207 millones, con un crecimiento del 226,1 por ciento, es decir, 143,5 millones más que el año anterior en el mismo periodo.
Un análisis preciso del número de beneficiarios constata que se dispararon en las prestaciones contributivas, por los afectados por ERTE, ya que alcanzaron los 140.352 beneficiarios, cuando un año antes solo fueron 33.093 (parados con derecho), lo que supone un crecimiento del 324,1%. Por su parte, los subsidios llegaron a 40.920, con un avance del 22,6%; y la Renta Activa de Inserción, a 5.083, un 10% menos.
En gastos, las prestaciones contributivas alcanzaron los 180,7 millones, frente a los 41,9 millones de un año antes, es decir, crecieron un 331,2 por ciento.
Los secretarios de Empleo, Política Institucional y Diálogo Social de CCOO, Saturnino Fernández, y de Política Sindical y Empleo de UGT en la Comunidad, Raúl Santa Eufemia, destacan que las cifras responden a la situación generada por la pandemia; felicitan la apuesta por los ERTE para sostener el empleo y apelan a su prórroga con un acuerdo en el tripartito, aunque asumen la presión presupuestaria que supone para el Gobierno mantener cada mes este mecanismo.
Fernández considera que con los ERTE «los trabajadores siguen en la empresa, no consumen su prestación y sostienen más o menos su poder adquisitivo» y deseó que pronto vuelvan a la actividad normal, aunque admitió que algunas empresas tendrán que despedir o cerrar.
Raúl Santa Eufemia defendió la necesidad de mantener el «buen clima» en las negociaciones y cerrar un nuevo acuerdo de extensión de los ERTE para la protección del empleo, pero asumió que todo esto “tiene un sustento presupuestario y es difícil aguantar este gasto».