Igea defenderá el Gobierno como propio y asumirá los errores

SPC
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El líder de la formación naranja en la Comunidad advierte a los 'populares' que no aceptarán la corrupción, al igual que aborrecen el clientelismo

El candidato de Ciudadanos,FranciscoIgea (d), interviene en la tribuna durante el debate de investidura - Foto: Ical

El líder de Ciudadanos en Castilla y León, Francisco Igea, advirtió ayer al presidente electo, Alfonso Fernández Mañueco, que defenderá este Gobierno como propio y tratarán a todos sus miembros por igual. Es más, no aceptarán la corrupción en ninguno de los dos partidos, como también aborrecerán el clientelismo. «Hemos firmado un acuerdo que nos compromete. A ustedes y a nosotros. Sus faltas serán las nuestras, nuestros errores serán los suyos. Si nos ponemos la zancadilla caeremos ambos, y, lo que es peor, lo sufrirán nuestros ciudadanos», aseveró.
Lo dijo convencido de que este Gobierno nace para servir a los ciudadanos y que no será de continuidad, porque han acordado un programa y una composición para el cambio. «Si los ciudadanos lo percibieran así, este Gobierno fracasará, y si se hacen trampas al solitario, si las políticas no son transparentes, si las universidades no cambian, si los pueblos no mejoran, no habrá discurso que convenza», añadió.
Y para ello se necesita empuje y propuestas que mejoren la vida de la gente, como las 100 medidas del acuerdo programático, que incluye un 70 por ciento del programa con el que concurrió Cs a las elecciones. «Eso es hacer política. Implantar programas y medidas que mejoren las condiciones de vida de los ciudadanos», reconoció Igea, que aseguró al PP que «quizá, si son capaces de dar soluciones a los ciudadanos, este partido al final de la legislatura podría ser su partido». «En ese papel hay algo más que nuestras firmas para componer un gobierno», dijo un Igea que logró los aplausos de la bancada naranja.
«Candidato de rojo»

Igea reconoció, citando el inicio de ‘El camino’ de Miguel Delibes, que «las cosas podrían haber acaecido de cualquier otra manera y sin embargo sucedieron así». Decidieron señalar como socio preferente al PP «porque quienes pactan con los nacionalistas su sillón en la Presidencia del Gobierno, saben que tendrán que pagar mañana, en los presupuestos o en las leyes de financiación autonómica, el peaje que asegure dicho apoyo».
Reconoció que a muchos votantes les hubiera gustado «un candidato de rojo sobre fondo gris», en alusión al líder del PSOE, Luis Tudanca, pero para ello, como mantuvo en campaña y reiteró después, tendría que haber levantado la mano a favor de la igualdad, que es algo «esencial» para su partido.
Para Igea es imposible plantear un pacto con quienes participan de políticas que atentan contra esos dos principios esenciales, le insistió, y «quien pacta con quienes creen que la ley puede obviarse o forzarse impunemente, argumentando un pretencioso y falso deseo de una mayoría, está pactando con tiranos».
En su intervención, Igea incidió en que Castilla y León necesita políticas públicas modernas y con visión de futuro, una estrategia a largo plazo en la lucha contra la despoblación; una administración ágil, eficaz y abierta; una política industrial de futuro y crecimiento, y políticas de género que aseguren una igualdad efectiva, y de infancia que promuevan la máxima protección de los más pequeños. En este sentido también apostó por impulsar una ley autonómica que proteja la igualdad de derechos del colectivo LGTBI.

Matrimonio de compromiso

El candidato de la formación liberal explicó que no ha sido fácil pactar con el PP, ha habido un diálogo «exigente y difícil», y advirtió que «esto no es un matrimonio por amor, es un compromiso por responsabilidad». Francisco Igea, que ya había anunciando que utilizaría su tiempo para marcar distancias con el PP y explicar porqué habían pactado con ellos, aseguró que los partidos no pueden permitir que sus «filias o fobias» bloqueen la vida política, ni los ciudadanos pueden resolver una y otra vez su «incapacidad» para transformar en programas de gobierno su voluntad en las urnas.
Lo primero que Ciudadanos se planteó en la negociación fue asegurar la concordancia de su decálogo básico de política liberal, de regeneración y de unidad nacional, para después fijar un catálogo de medidas de regeneración que asegurara «un cambio de rumbo decisivo» en las políticas «opacas y clientelares» de la Junta.
En este sentido, Igea citó la reforma y mejora de la protección a los denunciantes, el fin de los aforamientos, de los chiringuitos, de la libre designación, la simplificación burocrática y administrativa, la creación de una oficina de lucha contra la corrupción, así como la transparencia en la relación con los medios. Así, quiso agradecer a Fernández Mañueco que lo haya aceptado y le advirtió que «su cumplimiento inexorable» será lo que permita completar esta legislatura.
Diálogo fructífero

Por su parte, Alfonso Fernández Mañueco defendió durante su respuesta a su socio de Gobierno que ha existido un diálogo fructífero con Ciudadanos en el que se han centrado en lo importante y en las personas por encima de los intereses partidarios, y aprovechó su intervención para expresar un «bienvenido al club» ante las criticas de Luis Tudanca y Pablo Fernández a Igea. El líder popular se refirió a lo que une a ambas formaciones, como la defensa de la unidad de España y la critica a los nacionalistas, y sostuvo que habrá un gobierno de transformación y que el cambio se centrará en «construir lo nuevo» y en un «proyecto positivo», informa Ical.


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