La Junta trabaja intensamente en regular la nueva normalidad

SPC
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Todas las consejerías y los servicios jurídicos diseñan de forma coordinada la regulación que se pondrá en marcha el próximo domingo, una vez que concluya el estado de alarma

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, se quita la mascarilla antes de iniciar su comparecencia ante los medios. - Foto: Ical

Castilla y León entrará en la nueva normalidad de la covid-19 el próximo domingo, 21 de junio, por lo que la Junta trabaja «intensamente» en la regulación que regirá en las próximas semanas tras decaer el estado de alarma. La consejera de Sanidad, Verónica Casado, explicó ayer que estos días se está llevando a cabo un trabajo intenso y colaborativo entre las consejerías y los servicios jurídicos autonómicos para disponer «en breve» de la normativa. Precisamente, la responsable de Salud Pública se reunió ayer por la tarde con los directores generales de todos los departamentos de la Junta para avanzar en el texto legal.
No obstante, Casado advirtió que iniciar la nueva normalidad «no quiere decir que la población se pueda relajar», puesto que recordó se están produciendo rebrotes en algunos lugares. La consejera precisó que regularán las distancias, el uso de mascarillas o la higiene de manos, así como protocolos, por ejemplo, para las piscinas comunitarias. «Se definirán cada uno de los aspectos cuando expertos y consejerías lleguen a un acuerdo sobre el documento», aseveró, según informa Ical.
Las comunidades son «las responsables» de autorizar ciertas actividades y poner límite a otras en este periodo, aunque la consejera reconoció que no podrán impedir la movilidad porque no tienen competencias para ello. Con todo, advirtió que pueden pedir ayuda al Gobierno para limitar el tránsito ciudadano, como ya ocurrió en Miranda de Ebro, con la aplicación de la Ley de Salud Pública.
Verónica Casado aseguró que en el caso de un rebrote se barajan «todas las medidas necesarias» para una reescalada y defendió de nuevo el criterio de las áreas de salud para mantener el control y circunscribir nuevas restricciones a ese espacio y no a toda una provincia.
«La prudencia y la cautela han hecho que hayamos mejorado mucho y estemos en mejor situación epidemiológica. Eso nos ha permitido acelerar alguna fase con limitaciones y mantener a otras provincias por prudencia en fase 2. Ha sido absolutamente necesario para llegar con cifras más bajitas», manifestó la consejera de Sanidad.