La Junta descarta poner en funcionamiento los dos muladares

Mayte Rodríguez
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Frente a los ecologistas, el Servicio Territorial de Medio Ambiente considera que «las aves carroñeras en Ávila disponen de suficientes recursos de forma natural»

 Los dos muladares creados por la Junta de Castilla y León en los términos municipales de Maello y El Barraco seguirán sin funcionar, al menos de momento. Pese a que el Colectivo Azálvaro solicitó hacerse cargo de la gestión de esos puntos de alimentación de aves carroñeras, el Servicio Territorial de Medio Ambiente descarta autorizar que ambos muladares entren en funcionamiento, según ha podido saber este diario de fuentes del mismo. De hecho, la puesta en macha de este tipo de espacios «solamente se contempla como una posible medida de carácter excepcional y transitorio», afirman desde Medio Ambiente.
Las razones que esgrime la Junta de Castilla y León para no dar uso a esos espacios habilitados como tales en el año 2004 es que «por el momento no es necesario el funcionamiento» de ambos por entender que «las aves carroñeras de Ávila disponen de suficientes recursos de forma natural», explican desde el Servicio Territorial de Medio Ambiente. Desde su punto de vista, «no parece adecuado el aporte de puntos fijos» porque «lo que provocan es una concentración artificial de los animales, modificando sus pautas de comportamiento y búsqueda de alimento», añaden fuentes del mismo.
Esta perspectiva de la realidad choca frontalmente con la del Colectivo Azálvaro, que cree que los muladares son una fórmula válida para garantizar la alimentación de las aves necrófagas que, dicen los ecologistas, al no encontrar cadáveres en el campo se ven obligadas a buscar alimento «en el Centro de Tratamiento de Residuos Sólidos» de Urraca-Miguel, lo que ha provocado «intoxicaciones», así como «electrocuciones», además de una elevada concentración de ejemplares en esa zona de la provincia.
Precisamente para solventar el problema de falta de alimento que afrontan las aves carroñeras, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente dice estar «trabajando en la línea de autorizar a las ganaderías de extensivo que lo soliciten y cumplan los requisitos el abandono de los restos en el lugar donde se produce la baja del animal», afirman desde el Servicio Territorial. Las mismas fuentes defienden que «de esta forma, la presencia de alimento de forma aleatoria en diferentes puntos se asemeja mucho más a la aparición de restos de forma natural y favorece la interacción de toda la comunidad de carroñeras».
Otra línea en la que trabaja el Servicio Territorial de Medio Ambiente para solucionar el problema que denuncia el Colectivo Azálvaro es «la posible adopción de medidas para evitar, en la medida de lo posible, que el Centro de Tratamiento de Residuos de la Zona Norte de Ávila actúe como foco de atracción para carroñeros por las mismas razones» que argumenta «para los muladares fijos», indican las mismas fuentes.