Pasos en un año marcado por el sí unánime a los presupuestos

I.Camarero Jiménez
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Los 'populares' y su socio de gobierno en la Diputación, Cs dejaron trazada la hoja de ruta en el Pleno de Organización. La pandemia lo pararía todo después pero algunos pasos se han dado en la lucha contra incendios, tema medioambiental o en turismo

Pasos en un año marcado por el sí unánime a los presupuestos - Foto: David Castro

JUSTO en una semana se cumplirá un año de la toma de posesión del nuevo equipo de gobierno en la Diputación Provincial. Las abstenciones aquel 28 de junio de 2019 del único diputado de Ciudadanos (Pedro Cabrero) y de los cuatro de Por Ávila permitieron al PP y a su candidato lograr por mayoría simple el bastón de mando de la institución provincial. Doce votos del PP en segunda ronda permitieron la designación de Carlos García, quien no era el único candidato, ya que el PSOE presentó a Pedro José Muñoz, quien sumó los ocho votos de su grupo.
Comenzaba una andadura en la que los compromisos iban a estar, según el discurso de investidura de García en varios asuntos que después se confirmarían en el Pleno de organización (del 10 de julio) con 16 líneas de actuación marcadas en un documento firmado por PP y Cs, socios ya en el equipo de Gobierno, pues Pedro Cabrero (Cs) fue nombrado vicepresidente Primero de cara a esta legislatura.
Aquellas líneas maestras llegaron en parte el mismo día de la investidura. En su intervención ya como presidente de la Diputación Carlos García se comprometía  especialmente con lucha contra los incendios y la creación al efecto de parques de bomberos, la lucha contra la despoblación, la industrialización, la apuesta por el turismo con la creación de un consorcio, la creación de una red de puntos limpios, la mejora de servicios de recogida de residuos y el agua en general, con la mejora de las redes de abastecimiento, entre otros asuntos.
Cierto es que el año, con la irrupción de la pandemia de la covid-19,  ha obligado a cambio de planes en ésta y en todas las administraciones, a modificaciones presupuestarias, a priorizar para paliar los estragos sociales y económicos de un virus que no estaba en la agenda de nadie y, por ello, los avances de los primeros meses de andadura se frenaron en seco. Ahora parece que las cosas vuelven a arrancar.
Esta legislatura hemos de decir que ha destacado por un hecho histórico en la Diputación, el sí unánime a los presupuestos que regirían en este 2020 y que se materializó un 18 de diciembre de 2019. Entonces, el diálogo y la altura de miras de los cuatro grupos políticos, fueron claves para lanzar ese mensaje de «fortaleza institucional» en torno a unas cuentas que incrementan un 9% la capacidad inversora en los municipios y que crecían hasta casi los 57,4 millones (2,3 más que el año anterior y que recogían enmiendas de PSOE y Por Ávila para la ocasión). Esas cuentas, destacaba Carlos García contemplaban un incremento significativo del 30% que irá directamente a los ayuntamientos; a proyectos importantes como la lucha contra los incendios, el tratamiento de los residuos o la centralización de los servicios. Unas cuentas por cierto saneadas, pues además de amortizar deuda año a año (y dejarla en 3,8 millones), consiguen mantener un importante superávit que deja margen para actuaciones a mayores, también las sobrevenidas. 
De los asuntos en los que se ha avanzado podemos hablar de incendios. Hace escasas jornadas se daba a conocer la adquisición de nueva maquinaria para hacer frente a las llamas y esta misma semana el presidente aseguraba la inminente licitación de siete camiones contra incendios -prevista con anterioridad pero paralizada por la covid-19 y el estado de alarma-.   Era, reconocía hace tres días, un compromiso adquirido el 28 de junio, «el dar respuesta provincializada a la necesidad de la Diputación y dentro de las obligaciones de Ley de Bases de Régimen Local para auxiliar a todos y cada uno de los municipios de la provincia en materia de incendios urbanos». En ese compromiso «que es firme» se avanza y ya han comprobado ‘in situ’ los diferentes modelos de parques de la región. «Daremos una respuesta y en los próximos meses tendremos un proyecto definitivo -manifestó el miércoles- también en unas semanas se sacará a licitación el Plan Provincial al efecto».  Los parques y su ubicación se plasmarán en un estudio en el que «se debe tener en cuenta ratios de personas, kilómetros y masa forestal» y la dotación será la que estimen técnicos pues «no depende de criterios políticos». Por ley, recordaba la reciente sentencia (contra la Diputación de León) en la que se dicta que deben ser funcionarios los que trabajen en ellos. Así será si tiene que ser.
El apoyo al turismo estaba en las líneas de actuación marcadas al principio, pero la crisis también ha obligado a cambiar planes. Esta misma semana se presentaba un plan para su reactivación y que es uno de los sectores más vapuleados por la pandemia y al que tiene que apoyar la Diputación, no en vano, recuerdan «aporta el 20% del PIB» y mueve a 3.000 empresarios.Y es que el compromiso era con el turismo, pero también con las pymes y autónomos de la provincia, muchos de los cuales también se enmarcan aquí. Este plan presentado el miércoles también se consensuó de forma unánime (como los presupuestos). 1,6 millones de euros para intensificar entre otras cosas la promoción de Ávila en Madrid, nuestro principal emisor de turismo, aunque también de otros lugares como Castilla La Mancha, País Vasco o Portugal. Los esfuerzos irán para vendernos como un destino «seguro, sostenible, no masificado y lleno de posibilidades». Esfuerzo han hecho en promocionar además la provincia como destino para la observación de estrellas, Starlight, para lo que a finales del pasado año formaron monitores desde la propia institución. Esperan la certificación Starlight para la provincia en otoño. 
La estrategia turística será en tres fases: la primera de supervivencia, «que es la que estamos en condiciones de superar próximamente», y la segunda la adaptación, «que estamos iniciando y que trata de aprovechar fortalezas y nuevas necesidades para salir adelante». Aquí, explicó el diputado de Turismo, Armando García Cuenca, entran en juego protocolos de higiene, formación del personal de las empresas, digitalización y experiencias turísticas complementarias. La tercera fase, a la que la provincia podría llegar a finales de julio, es «el reposicionamiento del sector turístico abulense de manera que la situación actual se convierta en una oportunidad ». Esos 1,6 millones irá al pago de intereses de Líneas ICO (200.000), a la mejora y mantenimiento del tejido industrial de la provincia y la adaptación de los negocios a esta nueva situación (400.000), así como un millón de euros para hacer frente al pago del 50 por ciento de las cuotas de la Seguridad Social durante los meses de julio y agosto. 
Otro asunto en el que se ha avanzado ha sido en los comprometidos puntos limpios, también en estos primeros compases de junio se daba a conocer que la Diputación y el Consorcio Provincial volvían a trabajar en ello (tras el parón del estado de alarma). Se trata de lograr que todos los pueblos puedan deshacerse de sus residuos de manera cómoda y ecológica. El proyecto es ambicioso, para abrir puntos limpios o áreas de aportación (el primero es para todo tipo de residuos y el segundo, para enseres, restos de poda y cascotes de obra). Así es necesario que a los pueblos que tengan los segundos, les visiten puntos limpios móviles que ya se han empezado a mover (siempre a petición de los ayuntamientos). Primeros pasos de un proyecto que es para la legislatura, de la que quedan tres años. Tiempo hay. El caso es que se ha puesto en marcha pidiendo a los ayuntamientos que pongan a disposición los terrenos necesarios para su instalación y se dotará a los municipios de contenedores de reciclaje. 
Son de las cuestiones más tangibles que ha deparado este año atípico en el que mucho dinero se ha tenido que desviar a luchar contra el virus, las desinfecciones de los municipios, los refuerzos de plantilla en centros como el Infantas Elena y Cristina, las ayudas sociales, todo ello sumará muchos ceros al final de la cuenta.
Pasos se están dando también en asuntos más etéreos pero importantes como en lo que respecta a reducir la tasa de temporalidad en la Diputación (de hecho tuvieron que suspender una convocatoria para cubrir puestos con carácter interino), en prevenir la despoblación con la aprobación de subvenciones para el empleo (la última el 8 de junio en junta de gobierno por más de 275.000 euros  con tres programas dirigidos al empleo, autoempleo y emprendimiento colectivo). Constantes han sido también  los desembolsos para contratación en los pueblos, previstos en presupuestos. 
En lo agroalimentario también ha habido avances, quieren hacer ecológica su ganadería avileña, han puesto apoyo económico al servicio de marcas de calidad, la DOP Cebreros, la última que se conoció y siguen potenciando Ávila Auténtica, aunque este año con menos ferias por la pandemia. Este viernes presentaban el plan estratégico en materia agroalimentaria, con 250.000 euros.
El agua es prioritario, garantizar el abastecimiento y mejorar las infraestructuras, un camino que deberá recorrer la Diputación con la Junta en materia de depuración de aguas y en el cambio y sustitución de tuberías de abastecimiento. En enero el consejero de Fomento y Medio Ambiente estuvo en Ávila y habló de una partida de  20 millones a pagar entre Junta, Diputación y Ayuntamientos (40, 40 y 20%) para  infraestructuras de depuración en esta legislatura y en los municipios entre 500 y 2.000 habitantes equivalentes. En lo que se plasma, han aumentado las partidas para abastecer con cisternas o agua embotellada a los que lo necesiten y en 2019, se pusieron además en marcha por primera vez las subvenciones para infraestructuras hidráulicas que garanticen el abastecimiento en municipios de menos de 20.000 habitantes. Otros asuntos que han dado pasos  la apuesta por la simplificación burocrática en todas las líneas de ayudas para los municipios. Se ha conseguido garantizar el pago a PYMES y autónomos que proveen a Diputación en un plazo máximo de 30 días. Uno de los asuntos claros pospuestos por el virus,el fin de las obras del edificio de la calle Jimena Blázquez, habia que priorizar.