«El preparador físico español está muy valorado»

A.S.G.
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Iván Díaz Infantes, preparador físico del Ludogorets, sigue sumando éxitos con el campeón búlgaro. «Mi casa es el Atlético. Si he llegado hasta aquí es gracias a ellos»

«El preparador físico español está muy valorado»

Estaba en el sitio adecuado en el momento oportuno. «Tuve la suerte de llegar en un buen momento». Pero no siempre es cuestión de suerte. No al menos cuando tienes a tus espaldas 14 años de trayectoria en el Atlético de Madrid, cuando has sido el primer ayudante a las órdenes del ‘Profe’ Ortega en el Atlético de Madrid de ‘Cholo’ Simeone, cuando por tus manos han pasado los títulos de la Europa League o LaLiga o cuando el Ludogorets, tras una visita fugaz para conocer los métodos de entrenamiento en España, acaba llamando a tu puerta y poniendo sobre tu mesa un contrato para ser el preparador físico del equipo que desde hace nueve años consecutivos domina la Liga de Bulgaria. Ése es Iván Díaz Infantes, el arenense que en el verano de 2018 decidía hacer las maletas para emprender la aventura de ponerse al frente de la preparación física de equipo de la ciudad de Razgrad. Se marchó teniendo muy claro de dónde venía. «Si estoy aquí es gracias al Atlético de Madrid, mi casa». Y a su casa volverá. El nacimiento de su nuevo hijo, Hugo, cambia las prioridades. Estos días en Madrid, desde donde trabaja de manera telemática, se lo piensa. Su aventura búlgara, donde le han ofrecido un contrato ‘sine die’, ha sido toda una gran experiencia pero puede haber llegado a su punto final.     
Tome la decisión que tome no será sencillo, como no lo fue cuando decidió marcharse. «Tienes que aprovechar la oportunidad para ser primer preparador físico, con las responsabilidades que conlleva. Es tu momento» le dijo en su día ‘Cholo’ Simeone y el ‘Profe’ Ortega. «Fueron los que me dieron el empujón para dejar mi casa, el Atlético de Madrid» recuerda Iván Díaz Infantes. Un club donde había desempeñado tareas como la de entrenador, preparador físico, coordinador de preparadores o integrante del departamento de metodología. Pero el verdadero salto le llega con la oportunidad que le brindó el ‘Profe’ Ortega para convertirse, durante cuatro años, en su ayudante en el primer equipo. «Fueron cuatro años de suerte, de llegar en un momento de ganar LaLiga, la Europa League, de jugar Champions. Tuve la suerte de hacer un buen trabajo de contribuir con mi granito de arena a estos éxitos y de poder recoger los frutos.Porque muchas veces lo haces bien pero no  recoges nada» reflexiona.
Su nombre, como parte de ese Atlético de Madrid, ya empezaba a estar sobre la palestra. Fue a raíz de una visita de entrenadores de Bulgaria como le cambió su presente. Llegaron para aprender e Iván fue el responsable de enseñarles. «Les explicaba la metodología, por qué se toman unas decisiones u otras o el diseño de tareas». A los dos días de la visita recibió la llamada. «Querían un preparador español». En 48 horas cambió su vida. Tenía un contrato firmado  con el Ludogorets. No sólo era la aventura deportiva. Era una «nueva cultura, un país nuevo, un idioma complejo, un staff técnico –entonces Paulo Autorari– recién llegado» y obligado a ir solo, sin la familia.
Desde aquel verano de 2018 hasta ahora han sido meses de mucho trabajo en un escenario de fútbol donde se empieza a reconocer la figura del preparador físicos. No siempre fue así. «Pasamos por una época en la que lo táctico era lo que marcaba la diferencia, lo que ganaba partidos. Pero nos hemos ido dando cuenta de que si se mejora e invierte tiempo en la preparación física, también gana partidos. Puede ser un elemento diferenciador». Ahora se vive una época diferente. «Ahora se conoce el nombre de los preparadores físicos de los equipos. Antes sólo se conocía el nombre del entrenador. Hemos adquirido una cierta importancia» pone de relieve sobre su labor y su sector. «El preparador físico español está muy bien valorado porque tenemos una formación paralela como entrenadores. No sólo tenemos las competencias en nuestra parcela, en la física, sino también técnico-tácticas» explica. El preparador físico se ha convertido así en los últimos años en la persona de máxima confianza del entrenador. «El panorama internacional está repleto de españoles. Cuando no es un entrenador es un preparador, si no un segundo, un analista... En cualquier puesto del staff técnico hay un español. No sólo es la buena formación sino también nuestra cultura, la forma de ser. Los españoles tenemos una visión del trabajo colaborativo, colectivo, que es muy importante».

Un magnate y nueve ligas seguidas

«Es un club que tiene sus peculiaridades» señala Iván Díaz Infantes cuando se refiere a su club, el Ludogorets, un equipo que ascendía a la Primera División en el 2011 y que desde entonces ha ganado todas ligas de manera consecutiva. Un club en manos de Kiril Domuschiev, cuarta mayor fortuna de Bulgaria. Le encanta España, el fútbol y le duran muy poco los entrenadores. Iván Díaz Infantes llegó para trabajar junto a Paulo Autorari. En seis meses el brasileño se cansó de las injerencias en su trabajo. En año y medio el abulense ha compartido el banquillo con cinco entrenadores. La estabilidad deportiva ha sido gracias a los jugadores «Son los que sujetan al club» comenta ante la vorágine de cambios.  Un club donde antes que Infantes llevó a cabo su trabajo Sergio Marty. El trabajo de los preparadores españoles está muy bien valorado.Tras once 11 temporadas en el Villarreal aterrizó en Razgrad en 2014 junto a Javier Ramos para encargarse de la preparación física. Sin embargo Kiril Domuschiev era un ‘enamorado’ del juego del Atlético de Madrid. «Me ficharon para que el Ludogorets corriera como el Atleti» comentaba en su momento Iván Díaz Infantes en Diario As. Desde entonces les ha hecho correr como ellos. En su etapa el equipo ha seguido dominando la liga. Un club que se fundó en el año 2001 bajo el nombre de Ludogorie, que en el 2002 cambió su nombre por Razgrad 2000 tras fusionarse con un equipo juvenil. Fue en el 2010 cuando se inicia la etapa de Domuschiev, el ascenso de la segunda a la primera división. En estos años ha llegado a jugar la fase de grupos de la Liga de Campeones, la Europa League pero sobre todo ha eclipsado en la última década a dos históricos del fútbol búlgaro, el CSKASofía, que llegó a alcanzar dos semifinales de la Copa de Europa en la década de los 80, y el Levski Sofía.