Una comedia muy castiza

E.Carretero
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Una comedia muy castiza - Foto: Ana I.Ramirez

La obra 'Ocho apellidos madrileños', escrita y protagonizada por el cómico José Boto, recaló este sábado en el Lienzo Norte de Ávila, que registró algo más de media entrada

Puede haber un lugar con un nombre más castizo que el de La Paloma? Seguramente no. Pues en la terraza de un bar así llamado de la capital del país empieza la trama de Ocho apellidos madrileños, la divertida comedia que aprovechando el éxito de las versiones cinematográficas vascas y catalanas, pero sin tener nada que ver con éstas, llegó este sábado de la mano del popular cómico José Boto al Lienzo Norte de la capital abulense, que registró algo más de media entrada.   
Respaldada por el público madrileño, que quizás se ha visto retratado en esta comedia de humor blanco escrita, dirigida y pensada para arrancar cientos de carcajadas, Ocho apellidos madrileños salía por primera vez de la capital de España y hacía parada en la vecina Ávila y propiciando a los abulenses un buen rato de risas.
Y aunque la obra está llena de guiños a Madrid, a su gente y en definitiva a todo aquel que visita la capital de España para hacer turismo, por motivos de ocio o por trabajo también los abulenses se ven reflejados en esta trama de ritmo frenético y donde pasan muchas cosas a raíz de que una directora de cine, casualmente castellana, y en este caso de Burgos, llega al bar La Paloma dispuesta a rodar una película. Sin embargo, y como suele ocurrir en casi todas las comedias, las cosas se tuercen y la directora, ante las prisas del productor, se ve forzada a realizar un casting improvisado entre los clientes de este bar y trabajadores del mismo. Un matrimonio castizo donde los haya, unas guiris de turismo por Madrid, un músico callejero, que además pone la nota musical a la obra, o un camarero ‘empanado’, al que da vida José Boto, van desfilando por este divertido casting en el que se ven reflejados personajes estereotípicos en los que de un modo u otros todos nos podemos ver. Un reírse de uno mismo y de los demás que pusieron en práctica anoche los abulenses gracias a esta divertida comedia ambientada en ‘los madriles’.