Sacyl analizará de forma individual cada caso en los centros

P. Velasco
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Castilla y León no incluye dentro de su protocolo para la vuelta a las aulas cómo se gestionarán los brotes que se produzcan en colegios e institutos como sí hacen otras comunidades

Sacyl analizará de forma individual cada caso en los centros - Foto: Luis López Araico

La situación epidemiológica de la Comunidad a principios de septiembre marcará si los niños y jóvenes castellanos y leoneses regresan a las aulas de forma presencial, un momento esperado por padres, profesores y alumnos pero que todavía genera muchas dudas sobre cómo será esa vuelta y en qué condiciones. De momento, Educación ya ha avanzado que están ultimando el número de profesores de refuerzo que se deben incorporar a los centros para poder cumplir el protocolo ante la pandemia de la covid-19 y que ascenderán a unos 600 en la pública y 150 en la concertada. Además, analiza con cada centro cómo cumplir con medidas como el descenso de ratio, organización de espacios y las condiciones higiénicas y la limpieza, una información que deben abordar y enviar a la Junta antes del 31 de julio.
De momento, Educación sí adelanta que será la Consejería de Sanidad la que decida cómo se gestionarán los brotes que se detecten en un centro educativo. Es decir, que si se confirma un caso positivo de la covid-19 en algún miembro de la comunidad educativa, será Sanidad quien estudiará cada caso para tomar las medidas oportunas, como confirmaron desde la Consejería de Educación. Es decir, que no se establece cuándo se puede producir el cierre de los colegios e institutos o cuándo se enviará a los alumnos a sus casas como sí han hecho otras comunidades autónomas como País Vasco o Galicia.
Según ha podido comprobar este periódico, el protocolo establecido por la Xunta de Galicia sobre el regreso a las aulas durante el curso 2020-2021 incluye, entre otras medidas, cómo se deben gestionar los brotes. En concreto, establece que todas las personas que tengan síntomas serán aisladas cuanto antes en un espacio individual y se dé información a las autoridades sanitarias. Además, si se produce un positivo, esto supondrá el cierre temporal de todo el aula, mientras que si se detecta un brote (al menos tres casos en siete días), el protocolo plantea el cierre de todo el nivel educativo o, incluso, de todo el centro, si así lo aconsejan los expertos. Los centros que se cierren deberán volver después a su actividad de forma paulatina por fases.
En el caso del País Vasco, cuando un niño dé positivo por la covid-19 en un centro escolar, el resto de su clase o grupo, dentro de su entorno de cuidado infantil o educación, se considerará contacto y deberá realizar cuarentena domiciliaria durante 14 días desde la fecha de último contacto. Además, añaden que se seguirá el protocolo de vigilancia de coronavirus SARS-Cov del Departamento de Salud y se contará con la unidad de vigilancia epidemiológica.
hasta el 31 de julio. De momento, la consejera de Educación, Rocío Lucas, ya ha adelantado que los centros trabajan para presentar sus protocolos de inicio de curso antes del día 31 de julio, que es cuando expira el plazo. «Están culminando la adaptación de las directrices que se han marcado desde la Consejería de Educación», a partir del protocolo de seguridad y adaptándolo a las circunstancias y a las necesidades educativas propias.
Este protocolo, supervisado por la Dirección General de Salud Pública, marca la organización de los centros y, por ejemplo, fija que en Educación Infantil y el primer curso de Primaria se constituirán grupos estables de convivencia, con un máximo de entre 22 y 25 alumnos que no necesitarán usar mascarilla ni guardar las distancias de seguridad. Eso sí, estos grupos no interactuarán con el resto y no compartirán espacios en la medida de lo posible. Para el resto de niveles educativos, el protocolo marca que el número de alumnos por aula no podrá superar las ratios máximas previstas normativamente para cada enseñanza, sin que se pueda efectuar excepción de ratio, procurando respetar la distancia de seguridad mínima de 1,5m. En los casos en los que no sea posible, será obligatorio el uso de mascarilla. 
Existen, además, indicaciones sobre el uso de los espacios comunes, las entradas y salidas -que serán lo más escalonadas posibles y utilizando todos los accesos del centro-, o la limpieza y desinfección.

Sin cambios en las jornadas

La situación futura que se presenta el próximo curso 2020-2021 debido a las medidas que se deben adoptar ante la pandemia de la covid-19 ha llevado a algunos centros escolares a replantearse la posibilidad de modificar su jornada escolar de partida a continua para evitar así un mayor número de accesos y salidas de los colegios.
Sin embargo, desde la Consejería de Educación descartaron que las jornadas se vayan a modificar, ya que «no existe ninguna recomendación sanitaria que desaconseje la jornada partida para los centros, así que tendrán el horario elegido entre toda la comunidad educativa».
Desde Educación recordaron que todos los centros tienen a su alcance la posibilidad de votar su cambio de jornada, y de hecho, muchos ya lo han hecho a lo largo de los últimos años. «No es algo que determine la Consejería, cada centro elige su tipo de jornada», aclaran. Una situación que no se va a cambiar por la covid-19.
El protocolo publicado por la Consejería refleja que en los accesos y salidas de los centros escolares serán escalonados y todos controlados por personal educativo. Además, se garantizará que se mantenga la distancia de seguridad en las filas de entrada mediante todos los medios posibles, principalmente con marcaje en el suelo y con paneles informativos.