Isabel I, una mujer que cambió el mundo

D.C
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La reina nacida en Madrigal es una de las 50 destacadas en un libro (SM) que reivindica la valía de una serie de féminas excepcionales

Isabel I, una mujer que cambió el mundo

ñola nacida en la localidad abulense de Madrigal de las Altas Torres que cambió casi 180 grados el rumbo de la historia de España y también la universal, es una de las contadas féminas seleccionadas por su excepcional valía y trascendencia para dar contenido al libro Ellas cuentan, protagonizado por medio centenar «de mujeres y niñas que cambiaron el mundo».
El libro, un trabajo publicado por la editorial SM que ha escrito Katherine Halligan y ha ilustrado Sarah Walsh, forma parte de la campaña ‘Orgullosa de mí’, promovida por esa empresa editora con el objetivo de promover la igualdad a través de la lectura. La iniciativa, dirigida a docentes, familias, niños y adolescentes, quiere «visibilizar a las mujeres y las niñas» para de esa manera ayudar a «fomentar la autoestima y el empoderamiento a través de historias inspiradoras». 
En ese trabajo de investigación histórica, que antes que querer dar una visión amplia o exhaustiva de sus protagonistas busca dar relevancia esencial a unas figuras femeninas para que el lector, motivado por ese señalamiento, busque luego más información sobre ellas, la reina que protagonizó episodios históricos tan importantes como la unificación de España o el descubrimiento de América por parte de Europa comparte páginas con otras figuras tan destacadas de todas las épocas históricas, todos los ámbitos y todas las culturas como Hipatia, Isabel I de Inglaterra, Emily Bronté, Marie Curie, Madre Teresa, Billie Holiday, Indira Gandhi, Juana de Arco o Hatshepsut. 
Isabel I de Castilla, se explica en el texto dedicado a la hija del rey Juan II de Castilla e Isabel de Portugal, nació en 1451, una época en la «España no era un solo reino, sino que estaba dividido en diferentes regiones, de las cuales las más poderosas eran Castilla y Aragón. Su padre murió cuando ella tenía tres años, así que la mayor parte de su niñez la pasó con su madre y alejada de las tareas de la corte, donde la inteligente niña recibió una excelente educación».
A lo largo de la Historia, se añade para resaltar su singularidad, «muchos matrimonios han sido por conveniencia, sobre todo entre la realeza; por ello, en cuanto su hermanastro, el rey Enrique, nombró a Isabel su heredera, muchos príncipes quisieron contraer matrimonio con ella. Sin embargo, Isabel ignoró los deseos del monarca y se casó en 1469 con Fernando de Aragón. Tras la muerte de Enrique hubo una guerra de sucesión al trono, pero y Isabel y su esposo triunfaron. Juntos controlaban Castilla y Aragón, por lo que unieron la mayor parte del territorio español en un solo país».
Isabel y Fernando acordaron reinar «como iguales» sirviéndose del lema ‘Tanto monta, monta tanto’, que significaba que eran «contrarios pero iguales», situación de igualdad «que era muy rara en una época en la que la mayoría de las reinas estaban dominadas por sus maridos y no tenían un poder verdadero».