Andrés Sánchez, un comercio joven con 50 años de vida

I.Camarero Jiménez
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El mítico y céntrico establecimiento celebró tan redondo cumpleaños con una gran fiesta entre amigos, trabajadores y extrabajadores y asegurando que «queda mucha tela que cortar»

Andrés Sánchez, un comercio joven con 50 años de vida - Foto: Ana I. Ramirez

Un 30 de noviembre de hace 50 años, es decir cuando corría el año 1969, Andrés Sánchez (padre) alumbraba el comercio que hoy día sigue llevando su nombre. Era el día de San Andrés y el cumpleaños de nuestro protagonista y, desde entonces también, la fecha señalada para celebrar que se cumplió un sueño. 
Quien lo dio forma ya no está con nosotros, pero sí sus hijos, Andrés y Julián, éste último ya jubilado, pero sin duda otro de los responsables de que hoy este comercio siga vivo. Ayer quisieron rendir homenaje con una gran fiesta «entre amigos, ex trabajadores, trabajadores y clientes» al negocio de sus vidas.  Una empresa que es ejemplo además de supervivencia, pues sobrevivir cinco décadas en el centro de ésta, nuestra ciudad «hay que reconocer que es difícil».
Recuerda Andrés Sánchez hijo que su padre comenzó su andadura como ayudante en otro comercio, después abrió un negocio con un socio: era la tienda de Felipe y Andrés y tras decidir separase cada uno materializó un negocio por su cuenta. Felipe se quedó con el original y Andrés comenzó la obra de su empresa  justo al lado, en un patio que daba a la calle Comuneros de Castilla (donde continúa). Costó, porque durante las obras «mi padre vendía ropa en un piso y buscaba a los clientes por la calle». Finalmente ese 30 de noviembre de 1969 abrió. Primero, como pañería, era lo lógico en una época en la que además Ávila contaba con varios sastres. El patronaje se hacía en la tienda  que se dedicaba también a la camisería y a la confección.Fueron ampliando horizontes y añadiendo productos que se vendían en la época.Y es que recuerda Andrés Sánchez (hijo) que por aquel entonces se demandaban mucho por ejemplo las gabardinas,además de abrigos, chaquetas. 
Él llegó mucho después a la empresa -porque es bastante más pequeño que su hermano Julián- así que los primeros pasos los dieron su padre y su hermano, éste último jubilado desde hace 8 años. Fue entonces, allá por 2011 el momento de tomar las riendas, de reformar el comercio al completo y de buscar fórmulas para poder seguir. 
Y es que reconoce Andrés que ganas tiene y que si nada lo impide allí se jubilará. Para eso queda casi una década, pero al menos lo intentará, eso sí con decisiones guiadas por la cabeza más que por el corazón para afrontar realidades. Esas realidades de momento pasan porque han cumplido la redonda cifra de 50 años, un número buscado además ‘el 50’ para jugarlo en la lotería de Navidad. Un cumpleaños que bien mereció una gran fiesta de la que fueron partícipes casi 200 personas y ante las que prometieron, pues así rezaba en las invitaciones, que «aún queda hilo para rato y mucha tela que cortar».