¿Y ahora qué?

A.S.G.
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Con la derrota en Barakaldo y la eliminación de la fase de ascenso se abren las incógnitas sobre la continuidad de una plantilla en la que muchos jugadores deslizan su posible salida

Peña se lamenta sobre el césped tras una ocasión perdida - Foto: Antonio Bartolomé

• A las dudas deportivas se unen las económicas, con las cantidades que se adeudan al actual vestuario, y la más que posible venta del club, un proceso aún demasiado abierto.

Acabó la temporada para el Real Ávila. Barakaldo puso el punto y final a una campaña en la que el equipo encarnado había  hecho méritos suficientes para seguir peleando por llevar el sueño del ascenso a la Segunda División B hasta sus últimas consecuencias. Sin embargo Lasesarre puso el punto y final, al menos, a todo lo relacionado con la competición, porque a partir de ahora llega el momento de empezar a pensar en el futuro proyecto de un equipo en torno al cual se ciernen demasiadas incógnitas. Dudas en lo deportivo, económico e institucional en un club inmerso en un proceso de compra y venta de cuyo resultado podría depender su futuro.
El distanciamiento actual de la de la plantilla con la directiva, debido a todo lo relacionado con el retraso en el pago de las nóminas, pero principalmente la buena actuación de algunos de los futbolistas encarnados han desatado las suspicacias sobre la más que posible salida de algunos de los principales efectivos del actual plantel de José Luis Diezma, un técnico que gusta dentro de la casa y cuyo interés por cerrar su continuidad ya se le ha comunicado.
Apenas poco después de caer eliminados fueron muchos los jugadores que, a través de las redes sociales, dejaron en el aire su posible continuidad. El «hasta siempre» que algunos de los jugadores lanzaron a través de Twitter podría confirmar la salida de buena parte de la plantilla de cara a un proyecto obligado, entonces, a arrancar de nuevo.
Un proyecto inmerso en un mar de dudas. Si todo apunta a que Gestión Deportiva Abulense S.L. confirmará la compra del 60% del club en la próxima Junta General Extraordinaria, la falta de concreción de un proyecto aún demasiado abierto deja en el aire la configuración de un club que deberá esperar otra temporada más para abordar su gran objetivo, el ascenso a Segunda División B, y que como los últimos años  vuelve a despertar la misma pregunta por estas fechas: ¿y ahora qué?