La dulzaina y el tamboril echan raíces en la capital

I.Camarero Jiménez
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La Diputación ha vuelto a respaldar un certamen que homenajea a Félix El Talao y que este sábado congregó a más de un millar de personas; además «ya se ha presupuestado la V edición»

La dulzaina y el tamboril echan raíces en la capital - Foto: David Castro

El Certamen de Dulzaina Félix ‘El Talao’ nació para homenajear a la figura de este músico y lo hizo hace ya cuatro años de la mano de la Diputación de Ávila. Visto lo visto ayer en el Lienzo Norte parece que tiene largo futuro en el horizonte y eso, a día de hoy, y hablando como lo hacemos de tradiciones ancestrales es mucho decir. Momentos antes de comenzar la cita, de hecho, el presidente de la Diputación de Ávila, Carlos García, actor necesario del certamen, ya confirmó que está presupuestada la V edición como clara muestra de esta apuesta por la cultura.
El centro de Congresos y Exposiciones sumó un millar muy largo de espectadores que iban desde luego movidos por la posibilidad de escuchar una música que no sólo les gusta sino que la sienten como lo que es, parte de sus vidas. Muchos, la gran mayoría eran vecinos especialmente de los pueblos de Ávila y otros se acercaron a la capital procedentes de provincias limítrofes.
Tardaron en escucharse los primeros sones de gaitilla y tamboril pues el presentador, Fernando Llorente, a la sazón también miembro de Los Talaos, que fue el primer grupo en subir a escena, quiso rendir homenaje a esos instrumentos que tanto ama. Agradeció a todo el público el apoyo, pero igual que a ellos también a la Diputación que hizo posible esta cita y las cuatro ediciones que tiene a sus espaldas y con ello lógicamente las gracias eran para el actual presidente de la institución,Carlos García pero también para sus predecesores, Jesús Manuel Sánchez Cabrera y tiempo atrás también Agustín González uno de los grandes defensores de esta música. También hizo un amplio repaso por la historia de la dulzaina y el tamboril, de los buenos tiempos y de los de crisis (con la revolución industrial) hasta el resurgimiento con más brío quizá en Avila.
Lo dicho una amplia presentación de algo que se nota que le entusiasma y que además tiene en nuestra tierra el mejor lugar para lucirse.
Tras ello, dejó el micrófono y se sumó a Los Talaos, los primeros en entusiasmar a un público ansioso por escucharles. Y es que la dulzaina y el tamboril tienen la fuerza suficiente para conmover y eso es lo que querían el patio de butacas. 
Cualquiera que haya tenido el privilegio de disfrutar de unas fiestas en un pueblo y de la música que sale de estos instrumentos sabe lo que se siente sólo con escuchar la primera nota. Está claro que es algo que si te gusta hará que se te acelere el corazón y tu mente se llene de recuerdos, de paisanos, de baile. Ese baile que recordaba Llorente, el abuelo Estanislao (el padre de Félix el homenajeado) también se encargó de acercar a los pueblos cuando todavía hablábamos del siglo XIX. 
Por suerte para todos y en especial para la cultura abulense es una música que cala hondo y que de nuevo este sábado y con días de antelación llenó el centro de congresos y exposiciones de Ávila.
Ya lo decían en la presentación el lunes en la Diputación, los grupos que iban a dar rienda suelta a la música de dulzaina, decían «son los Rolling Stones» de este instrumento y lo demostraron con creces. Sabiendo tocar, captando la atención y entusiasmando al público. Los Talaos abrieron el certamen pero había mucho más, Vanesa Muela, la cantante y percusionista originaria de Laguna de Duero que acompañó al grupo Hexacorde y también  la Escuela de Dulzaina de Aldeamayor de San Martín, de Valladolid, y David Huerta&Cia, llegados desde San Lorenzo de El Escorial. Algunos son viejos conocidos del certamen y como decíamos a tenor de la buena salud de la que goza esta propuesta igual tienen la posibilidad de volver.