Un sector más al que afecta el COVID-19

P.R.
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Se trata de los negocios de la limpieza de ropa de la ciudad, las tintorerías, cuya actividad también ha sufrido un importante parón que ha provocado esta crisis sanitaria

El sector de la limpieza también está afectado por el Coronavirus. «Está parado totalmente y hemos perdido el momento de más trabajo, que es en esta época», reconoce Ana Maroto Resina, responsable de la tintorería Tindecor, uno de los cuatro establecimientos de este tipo que están abiertos en Ávila. La crisis sanitaria ha afectado de una manera determinante al sector, como sostiene Maroto Resina, cuya  tienda se encuentra en la Calle Jacinto Benavente, en el centro de la ciudad. «El sector ahora está parado totalmente. Ahora empieza algo de movimiento, poco, con las limpiezas de las prendas de invierno. Pero ahora, en por esta época ya habríamos empezado  con el tema comuniones y bodas, que es con lo que nosotros empezamos la temporada interesante. Todo se ha perdido, porque no hay ningún evento. Está muy flojo. Se ve que empieza la gente a salir, pero de momento muy flojo».
Tindecor ha permanecido abiertos durante estos dos meses que dura el período de confinamiento total, pero durante las semanas que solo abrían los establecimientos esenciales este negocio solo abría de 10 a 2, en horario de mañana y de lunes a viernes.
Como ocurre con la situación que ha generado el COVID-19 la forma de atender a los clientes ha variado sustancialmente. De hecho, en el caso de Tindecor, solo pueden permanecer un cliente en la tienda y si hay algún cliente más, tiene que esperar en la calle hasta que salga al que se le está atendiendo.  «No es un negocio en el que suelan estar mucha gente dentro. No suelen estar más de una persona de forma habitual, si ahora llega un segundo cliente debe esperar fuera a que salga al que se le está atendiendo, pues el espacio del mostrados no es muy grande», aclara  Ana, quien mantiene que «en este negocio hay una diferencia de espacio con el mostrador y no hay contacto físico, porque las prendas no se tocan. Se hace el ticket y el cliente lo recoge, junto con la prenda. Prácticamente no tenemos contacto no hay proximidad».
Antes de esta situación Ana sostiene que la gente cogía la prenda y la examinaba y comentaba con el cliente las manchas, el tipo de prenda que era, cuando se depositaban para limpiar. Ahora no lo puedes examinar como antes. Ahora lo recoges y después lo examinas».
Esta época es cuando realmente comienza el movimiento grande en Ávila del trabajo de las tintorerías. De octubre a febrero hay muy poca actividad, únicamente los clientes fijos: «Gente que va con traje, que utiliza camisas, alguna prenda de abrigo. Lo normal es que cuando empiezan a limpiar las prendas es en estas época, cuando comienza a hacer bueno. Este momento suele coincidir con las comuniones y las bodas. Se completa también con las limpieza de casas, las alfombras, edredones y todo lo que se llevan a una tintorería. El plato fuerte es un poco las dos cosas. Sobre todo los eventos. Las bodas, que conllevan mucha limpieza de traje de fiesta, los trajes de novia, los de comunión. Realmente todas estas cosas es lo que da vidilla al negocio».
El Covid-19 ha cambiado el trabajo también en estos establecimientos. Los clientes ahora mismo está empezando, poco a poco a acudir a este tipo de establecimientos, como reconoce Maroto Resina. «Creo que durante esta época he sido la única lavandería de Ávila que he estado abierta. Durante todo el estado de alarma he estado haciendo casi todo lavandería. Mi trabajo principal es tintorería, pero también realizamos trabajos de agua. Por eso hemos estado haciendo trabajos de lavandería para gentes que no tienen lavadoras. También hemos realizado las batas de algún matadero que teníamos  habituales, alguna prenda de abrigo, pero puntual. Durante este tiempo fundamentalmente ha sido lavandería. Ahora ya empieza a entrar lo que sería específico de tintorería como son abrigos y edredones. Pero poco a poco».