Una luz multitudinaria

E. Carretero
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El conocido como Rocío Castellano, romería con declaración de Interés Turístico Regional que discurre entre Lanzahíta y Hontanares, contó este año con mucha participación

Una luz multitudinaria - Foto: Fernando Chinarro Fuentes

Con muy buen tiempo, soleado pero sin el calor excesivo de otros años, y sin ningún incidente de relevancia, se celebró este domingo la Romería de la Luz, también conocida como el Rocío Castellano, en la que caballos, jinetes y carros realizan el recorrido que dista entre Lanzahíta y Hontanares, anejo de Arenas de San Pedro, acompañando a un cirio bendecido y portado por dos mayordomas, que representa la luz. La Romería en honor al Santísimo Cristo de la Luz data del siglo XII y cuenta con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional, lo que sin duda anima a muchas personas a participar en esta celebración. Una romería que este año, probablemente debido a que el tiempo acompañó, fue especialmente multitudinaria y que, como es habitual, tuvo en la entrada del cirio en Hontanares uno de los momentos más emocionantes; ese en el que con los jinetes aún entrando en el anejo arenense el cirio portado por las mayordomas es recibido por la imagen del Cristo de la Luz, encuentro que se acompaña con la interpretación del Himno de España. Una vez producido el encuentro, tanto el cirio, de nuevo encendido y bendecido, como el Cristo de la Luz iniciaban una nueva procesión, en este caso dirigiendo sus pasos hacia el templo, donde posteriormente, y en este caso en el exterior, tuvo lugar una celebración eucarística al aire libre que fue seguida por los centenares de romeros que ya se encontraban en Hontanares. Tras la misa llegaba el momento de la procesión y también el de pasar un día de romería y diversión, para lo que buena parte de los romeros se desplazaron a un paraje junto al río para comer y seguir por la tarde con la celebración. No en vano, es habitual que en esta romería muchos de los participantes acudan con guitarras y entonen cantos rocieros, de ahí el popular nombre que se le ha dado a esta fiesta a la que se compara con la de la localidad onubense de Almonte.