Adiestrar para colaborar

P.R.
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Adiestrar para colaborar - Foto: David Castro

La ONCE mostró cómo trabajan los perros guías para ayudar a llevar una vida más fácil a sus invidentes usuarios

Dos  hermanos de camada labrador retriever, Poe y Poxi, hicieron las delicias del público que se personó en el Mercado Grande en la mañana de ayer para ver como es el trabajo que realizan los adiestradores de perros guías de la Once.  La actividad se enmarcaba en la Semana de la Once que se ha venido celebrando en Ávila. Poe y Poxi, dos imponentes labradores retriever de color amarillo, hicieron disfrutar a las personas que contemplaron en directo las destrezas y el trabajo que son capaces de realizar con sus usuarios. Esta raza dispone ejemplares de tres colores, amarillo, negro y chocolate.  Los perros realizaron una exhibición de perros guía en la Semana de la Once en Ávila. En primer lugar, los peros realizaron un ejercicio de obediencia y después un ejercicio otro de guía la zona de obstáculos. Llama poderosamente la atención la obediencia fiel a su usuario. Como ejemplo el caso que mostraron del perro sentado en junto a la mesa en la que se encontraba su mentor. No se inmutó cuando desde fuero le lanzaron pan para que comierta. Sorprende porque estos perros son muy glotones y no pierden ocasión de engullir todo lo que pillan a su paso
Benedicto Cubillo García entrenador de perros guía de la Fundación Once Perro Guía indicó que estos perros su entrenamiento en dos fases. Uno de los perros está en una fase más avanzada de trabajo, mientras que el otro está en un entrenamiento “mas cercano” para que la gente pueda ver “cuál es su trabajo y la labor que realiza un perro guía con su usuario”.
Indicó también que el entrenamiento de un perro que vaya a cumplir estas funciones de guía tiene una duración de seis meses de trabajo. Después el usuario tiene una adaptación con el perro de unos quince días para aprender a manejarlo. El proceso total son  entre seis y siete meses de media.
Durante estos seis meses se trabaja al principio la parte de obediencia, para que un usuario pueda controlar al perro en cualquier situación, tanto como como si va de perro guía:  que vaya colocado en el lugar y en la composición correcta, con la velocidad correcta, que sortee los obstáculos  que la persona ciega se va a encontrar, tanto si es una papelera, una moto mal aparcada, farolas. En la parte final de la formación se prepara al perro para que trabaje con el tráfico, para que ayude al usuario en las distintas situaciones de tráfico.
Se usan habitualmente tres razas de perros: golden retriever, labrador retriever y pastor alemán. La más utilizada es el labrador retriever por que se adapta muy bien a  nuestras necesidades y que crían también, porque tienen un grupo de producción que proporciona los cachorros que van a ser los futuros perros guías.
En cuanto a las características que deben tener estos perros guías, Cubillo García indicó que estos deben  pasar primero unos controles físicos muy rigurosos. “El veterinario les evalúa para que están en unos resultados óptimos para poder trabajar. A nivel temperamental o de comportamiento tienen que ser “perros manejables, que no tengan ningún síntoma de agresividad, que tengan buenas respuestas a la obediencia y que socialmente tengan un comportamiento adecuado”.