"Las redes sociales son un patrón nuevo de actitud"

Carlos Cuesta (SPC)
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"Las redes sociales son un patrón nuevo de actitud"

Pedro Rojas es, además de profesor en varias universidades y escuelas de negocios, un profesional reconocido como @seniormanager en redes sociales. Es, también, socio fundador de la agencia The Plan Company, desde donde actúa como consultor de estrategia digital para grandes empresas en Europa, EEUU y Latinoamérica.
Internet y, en especial, las redes sociales han cambiado el concepto de un comercio tradicional, con horarios abiertos, acceso a empresas sin fronteras, variedad ilimitada... ¿Cómo valora este fenómeno?
Positivamente, estamos en la era de la adaptación a nuevas formas de vender y consumir, adaptación a las necesidades y preferencias de los consumidores, adaptación a los nuevos canales comerciales. Más que un cambio de herramientas son un patrón nuevo de actitud.

¿Considera usted que las empresas tradicionales, que no han dado el paso de abrirse a los mercados digitales, tienen los días contados? 
Sí, los comerciantes tradicionales que entiendan cómo funciona el mundo del consumo en la actualidad y sepan adaptarse sobrevivirán, los que no, tienen sus días contados. La buena noticia es que aún pueden hacerlo sin importar la dimensión ni el tipo de negocio que tengan.

Estar en la red es fundamental pero, además, es también muy importante estar bien posicionado. ¿Cree que está al alcance de todos? 
Por supuesto, pero que no todos quieran enterarse ni reciclarse es otra cosa. Existen innumerables cursos, talleres, postrados y hasta carreras universitarias para ponerse al día en estas materias, muchos de ellos gratuitos, lo que sucede, es que no todos los comerciantes tradicionales quieren aprender cómo hacerlo, es una decisión de cada uno.
Por otro lado, también existen agencias y profesionales preparados para enseñar, asesorar y gestionar en estos temas, para quienes no quieren aprender o no tienen tiempo para hacerlo, con precios ajustados a cada bolsillo o necesidad.

Hasta hace muy poco tiempo las empresas necesitaban crearse una página web para estar activos en el comercio on line. Sin embargo, con redes sociales como Facebook o Instagram una industria puede tener acceso a millones de clientes de una forma más directa. ¿Calcula que este modelo va a perdurar?
El modelo en el que se combina una web con el uso de redes sociales es el que mejor funciona en la actualidad y permanecerá unos años más. Si bien es cierto que las redes sociales son muy efectivas para llegar a muchas personas, no son tan eficientes si se usan solas, porque son un canal, un medio, no un fin; la web sí es el fin, es el lugar a donde las redes sociales deben llevar a los posibles clientes, así funciona.
Acaba de publicar Monetizagram (LID Editorial) donde da las claves y las estrategias del algoritmo de Instagram. Según sostiene, es la red social del momento, pero ¿qué tiene de especial sobre el resto? 
Sí, es la red social del momento, la que mayor atención está generando en España y los países de habla hispana. Lo que la hace única es su algoritmo y su funcionamiento, con el que es posible llegar a los clientes potenciales a través de técnicas basadas en la comprensión de dicho mecanismo.
Asimismo, la generación con mayor poder adquisitivo y ganas de consumir, está ahí, interesada en todo lo que sucede en esta red. Todo lo anterior, sumado a que es un espacio virtual muy visual, con mucha búsqueda de aprobación personal y egocentrismo, le otorga unas características únicas para quienes desean mostrar lo que venden.
¿Qué consejos diría que hay que seguir para conseguir primero clientes y, posteriormente, ventas? 
Mi mejor consejo para conseguir clientes es aplicar mi regla número uno: «Publicar lo que le interesa y gusta a tu público objetivo, no publicar lo que te interesa o te gusta a tí». Después, hay que fijar objetivos de negocio, que no sean banales, es mejor intentar buscar tráfico hacia una web o conseguir bases de datos que seguidores o likes. Instagram agrupa la atención de los sectores que más productos y servicios se mueven en el mundo como, por ejemplo, la moda, los complementos, lo fashion, así como la alimentación, las recetas, el bienestar físico, la salud, el fitness y temas similares, que son los que ahora mismo están generando mayor atención. 
¿Un empresario necesita un profesional para que le gestione las redes sociales o lo puede hacer él mismo con un poco de formación especializada?
Como dije antes, un empresario puede realizar las dos acciones o combinarlas, todo depende del tiempo o del presupuesto del que dispone. La oferta de formación y de profesionales es extensa y variada, lo único malo, es que es complicado poder diferenciar a los profesionales que sí saben de los aficionados que irresponsablemente se ofrecen a hacer lo que no saben hacer, estos últimos no suelen obtener resultados y terminan haciendo más daño que otra cosa.
Por otro lado, están los empresarios que, por ahorrarse un dinerillo, contratan a cualquiera para gestionar sus canales digitales y terminan pagándolo caro. De estos, hay un montón, porque el 85% de quienes me solicitan un presupuesto, terminan buscando a alguien «más económico», aunque sepa poco o nada.
El mundo de la publicidad está cambiando radicalmente y los formatos tradicionales como la prensa, radio o televisión ya no tienen la influencia de siempre que se ha traslado a las redes sociales. ¿Cómo ve el futuro de estos medios? ¿Es más barata y efectiva la publicidad en redes sociales o sigue siendo más eficiente los medios tradicionales?
Los medios tradicionales han perdido y seguirán cayendo en influencia a medida que el poder de las redes sociales se concentre en los usuarios. El futuro para estos medios es oscuro, porque la mayoría no se deja asesorar por quienes sabemos realizar lo que tendrían que hacer.
¿Qué consejos básicos subrayaría a una persona que quiere aventurarse y adentrarse en esta nueva tecnología que ya es imparable y, que sin duda, marcará el futuro?
Los consejos más básicos son tres: el primero es formarse, el segundo es entender que no se trata de tecnología, sino de comunicación, y, el último, es adaptarse lo antes posible a cada cambio y a cada nueva plataforma disponible en el mercado.