Un paso hacia la normalidad, pero con cautela

B.M
-

El presidente de la Diputación valora que se llegue a fase 1 y defiende la calidad de vida de los pueblos pero reivindicando mejoras en las telecomunicaciones

Un paso hacia la normalidad, pero con cautela - Foto: Isabel García

El presidente de la Diputación, Carlos García, aseguró que el pase a fase 1 de la provincia el próximo luines es «un paso más hacia la normalidad, que es más necesaria que nunca, pero sin obviar la cautela y la prudencia» para que «todo el esfuerzo en las últimas diez semanas no quede en el olvido». Insistió en este sentido que no es el momento de bajar la guardia sino de no confiarse y mantener una «prudencia y responsabilidad que son más necesarias que nunca».
Destacó especialmente la «calidad de vida del medio rural abulense» que cree que ha quedado «contrastada» y donde se refirió tareas que se han venido demandando como los huertos de autoconsumo o las actividades deportivas al aire libre, que son «un paso más en la recuperación socioeconómica». Insistió en que no se entiende la provincia de Ávila sin el turismo, la hostelería y aquellos negocios que ya pueden abrir el lunes e incluso los que lo pueden hacer gracias a las medidas de alivio conocidas este viernes para municipios de menos de 10.000 habitantes, con reapertura de hostelería o mercadillos. Es, en definitiva, «un actividad del día a día que empieza a recuperar la normalidad».
Ahora que se consigue el paso a fase 1, aseguró que «la sociedad abulense ha estado a la altura de las circunstancias y ha sido un ejemplo de sacrificio en el cumplimiento de las diferentes normativas, órdenes y decretos que se han publicado en el estado de alarma». Pero a pesar de ello volvió a pedir que no se dejen en el olvido las medidas de seguridad y que siempre se mantengan todas aquellas que tienen que ver con la salud. «Si llevamos las mascarillas, a parte de que haya una obligatoriedad de llevarla, tenemos que concienciemos de que la mascarilla nos protege». Y lo mismo sucede, dijo, con la desinfección de las manos, que no tiene que ser una obsesión pero sí una «obligación».
Recordó Carlos García los trabajos que se han hecho desde la institución que representa en cuanto a desinfección de puntos críticos como centros de salud, residencias, centros educativos consultorios locales o calles, así como las pruebas que se están realizando a los trabajadores de la Diputación.
Pero todas y cada una de las medidas que se adopten son complementarias, ninguna soluciona por sí misma el problema, insistió, sino que es necesario mantener la concienciación por parte de los vecinos. En definitiva, son estos vecinos de la provincia de Ávila los que las tienen que mantener.
Reconoció además que el hecho de contar con más espacios abiertos en el mundo rural es una ventaja que también se ve en esa calidad de vida de los municipios, pero también se ponen de manifiesto «las carencias y necesidades que tenemos en telecomunicaciones para reforzar el teletrabajo» y para las que ahora es más necesario que nunca actuar.
 «Hemos aprendido de la pandemia que en los municipios de la provincia de Ávila se vive muy bien pero hay que dotar de los servicios necesarios», aseguró, y es por ello que desde la Diputación Provincial se ofrecen a colaborar con la Junta de Castilla y León y el Gobierno de España «para implantar medidas de solución en materia de telecomunicaciones» o reforzar el compromiso sanitario de la Junta de Castilla y León con la apertura de consultorios o «con servicios como el sintrom para que no se tengan que desplazar nuestros mayores». Recordó que además se tienen que elaborar  planes de adecuación de los espacios públicos durante las próximas semanas.
El presidente de la Diputación cree que esta institución está siendo un «ejemplo de coordinación y colaboración» que se ve en todos los grupos, a quienes también quiere agradecer el trabajo que están haciendo. 
Y es algo que en estos momentos, afirmó,  «no es una opción, es una obligación para preservar la salud de la sociedad y los vecinos de la provincia de Ávila».
Y con todo ello insistió en que «la concienciación y la prudencia no tienen que abandonarnos independientemente de que estemos en la fase cero o en la uno y que ciertas restricciones no estén».