La Diputación tiende la mano a las farmacias rurales

I.Camarero Jiménez
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El presidente de la institución provincial y su homóloga en el Colegio de Farmacéuticos de Ávila, Carlos García e Inés Barco, firmaron un acuerdo para la implantación del Sistema de Verificación de Medicamentos en las 108 farmacias rurales abulenses

La Diputación tiende la mano a las farmacias rurales

Hace ya algún tiempo que se anunció y este martes se ha hecho oficial es el convenio de la Diputación de Ávila con el Colegio de Farmacéuticos para la implantación del denominado Sistema de Verificación de Medicamentos. Un dispositivo que se traduce en un lector de códigos QR que permitirá dotar de mayor seguridad a la dispensación precisamente de este producto ya que evitará cualquier tipo de falsificación y además permitirá en tiempo real conocer si hay algún tipo de alerta sobre el medicamento en cuestión. Los presidentes de la institución provincial y del colegio de farmacéuticos, es decir Carlos García e Inés Barco sellaban en la mañana del martes un pacto por el que la Diputación pone a su disposición 17.000 euros para la compra de estos lectores y que es suficiente para que las más de 100 farmacias que existen en los pueblos abulenses puedan contar con este sistema.
En total en Ávila son 132, eran 133 pero ha cerrado la de San Martín del Pimpollar y de ellas 24 están en la capital y el resto, 108 en la provincia. Para estas últimas es la ayuda económica.
Una ayuda real «de mano tendida» de la Diputación porque en palabras de su presidente «queremos ciudadanos de primera» vivan donde vivan sin que haya diferencias entre la capital y el medio rural y más en «servicios básicos» como éste del que estamos hablando y que García tildaba también de «supramunicipal». Un convenio «para realidades».
Por su parte la presidenta del colegio de farmacéuticos de Ávila quiso agradecer el «compromiso y la colaboración» de una institución que no es la primera vez que tienen de su parte dado que ya les echó una mano en la implantación de la receta electrónica.
Una ayuda necesaria, más en un a provincia como la de Ávila en la que la población está mayoritariamente envejecida y que además sufre la despoblación.
Barco puso de manifiesto también la encomiable labor de estos farmacéuticos que mantienen sus negocios en los pueblos, máxime porque aseguró que en ocasiones, en muchas ganarían más trabajando en la ciudad, en la capital, como ayudantes (y más con la demanda que hay de farmacéuticos) pero se mantiene en los municipios conscientes de la labor que hacen, entre otras cosas para fijar allí población. Son farmacias de las denominadas de viabilidad económica comprometida y sin embargo allí siguen en muchos casos. Trabajan para dar el servicio y no porque ganen dinero, resumía. Además en ocasiones, el responsable de la farmacia está en su puesto de trabajo también para aconsejar; algo muy importante teniendo en cuenta que los médicos rurales no pasan consulta cada día de la semana y quedan lagunas que sí puede atender el farmacéutico.
Destacaba el presidente de la Diputación que el 90% de la población tiene acceso directo a la farmacia y el 19% tiene una farmacia a menos de 5 kilómetros de ahí este convenio para que siga siendo así. 
Barco manifestó que en el caso de Ávila hay farmacias incluso en municipios de poco más de 100 habitantes.