UGT carga contra la directora de la residencia de la Junta

I.Camarero Jiménez
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UGT carga contra la directora de la residencia de la Junta

Acusan a la responsable del centro residencial de "arbitrariedad" en sus decisiones y de no escucharles, piden que "rectifique o dimita" en asuntos que ponen al descubierto un trato desigual entre trabajadores que han pedido una prejubilación

La Federación de Servicios Públicos de UGT a través de su secretario en Ávila, José Carlos Pajares ha pedido públicamente a la directora de la residencia de la Junta de Castilla y León que «rectifique o presente su dimisión» y de no hacerlo que sean sus superiores los que tomen una decisión. Pajares expuso una lista de motivos por los que hacen la petición pero incidió especialmente en lo que consideran una diferencia de trato con los trabajadores del centro. Estiman que la directora ha dado el visto bueno a la prejubilación de una trabajadora que desempeña el cargo de médico, pero no ha dado de paso la jubilación anticipada de otra persona que ocupa el puesto de ordenanza.
También ponían en tela de juicio una inversión de 50.000 euros que se ha utilizado para materializar dos cocinas en diferentes plantas de la residencia para terapia ocupacional de los residentes y desde que se han hecho, explicaba Pajares «se han utilizado en una ocasión para hacer un bizcocho». además tampoco le auguran excesivo futuro teniendo en cuenta que de 229 plazas residenciales que hay están ocupadas 105, 25 de residentes válidos y 80 de no válidos. Prexisamente por ser dependientes o grandes dependientes consideran que no van a utilizar esas nuevas instalaciones y de momento quedarían sólo para el uso de 25 residentes válidos.
Además es para ellos «arbitrario» el empleo de ese dinero en cocinas cuando hay otras prioridades para una residencia que clama por una remodelación integral desde hace muchos años.
Y no sólo eso ponían como prioridad por ejemplo la inversión de dinero para la reparación y aislamiento de las ventanas por las que cuando llueve pasa el agua y cuando hace mucho aire, entra el viento.
Para Pajares otra de las intervenciones que debería estar por delante de las cocinas pasa por la reparación de las duchas y porque se instalen aparatos para el control de la temperatura del agua.
Considera además que los trabajadores no desempeñan su función de la mejor manera y precisarían de al menos una zona de control en la que dejar sus objetos personales o un lugar donde poder reunirse para no tener que hablar de determinados asuntos que precisan intimidad delante de los residentes y que precisamente por ello   por no tener dependencias deben «hablarlo en susurros».
La comodidad no es algo que se estile entre los trabajadores por ejemplo que deben hacer el turno de noche pues se ha pedido la adquisición de sillones para que cuando puedan se sienten y la directora, según UGT lo que ha hecho es comprar «de segunda mano» asientos que están «hasta oxidados» (en ese punto mostraron fotografías dando fe de ello).
Para poner solución a todos estos asuntos explicaba Pajares que han hablado con la Dirección, «llevamos meses intentando dialogar con ella» y «nos oye pero no nos escucha» o «nos escucha pero no nos hace caso» y «hay cosas que entendemos están mal y ella no rectifica, pese a que lo argumentamos». «Toma decisiones de forma arbitraria y no hace caso ni a los trabajadores, ni al Comité de Empresa, ni a los sindicatos».
En el seno de la rueda de prensa de UGT también salió a colación la «infrautilización» de la residencia pública que obliga a que los abuelos de Ávila se tengan que ir, decían «a residencias por ejemplo de Segovia o de otras provincias» porque aquí «parece que no tenemos derecho a plazas públicas».
Residentes dependientes no caben más y desgraciadamente, decían hay que esperar a que se produzca una baja para que pueda entrar alguién. Y las plazas públicas para personas válidas no se cubren porque eso precisaría de más recursos y de una remodelación de las instalaciones, sintetizaban desde UGT.