La preocupación por Las Gordillas consta formalmente en Valladolid

Isabel Camarero
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La delegación territorial de la Junta en Ávila asegura que la última vez que «de oficio» advirtió a la Dirección General de Patrimonio de la situación de este BIC ha sido este mismo mes

Las Gordillas en su estado actual - Foto: David Castro

La delegación territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila ha querido hacer público, tras las últimas noticias sobre el estado en el que se encuentra el Bien de Interés Cultural que conforman el templo y el claustro de Las Gordillas, que actuando «de oficio» tanto ellos como el Servicio Territorial de Cultura pusieron «de manifiesto su preocupación» al respecto a la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León -con sede en Valladolid-. Afirman que este mismo mes de noviembre fue la última vez que se lo trasladaron oficialmente, pero que «ya se ha hecho en reiteradas ocasiones». En el mismo informe que les enviaron les dejaban la puerta abierta a adoptar,«en el ámbito de sus competencias» las medidas que considere oportunas en aplicación del reglamento, tales como «la inspección u otras».
En cualquier caso desde la delegación también quisieron hacer hincapié en que según el citado reglamento «Para la Protección del Patrimonio Cultural de Castilla y León» es al propietario de esos bienes de interés cultural (BIC) el que está obligado a la conservación del bien.
También basándose en el reglamento, afirman, entre otros organismos se «atribuyen competencias tanto «a los servicios territoriales de cultura, como a las delegaciones territoriales y a la Dirección General de Patrimonio».
Todas estas afirmaciones llegan tras la publicación este fin de semana en Diario de Ávila del contenido de la denuncia efectuada por el anterior jefe del servicio territorial de Cultura de Ávila, José Cubillo, en las que se aseguraba que las obras realizadas durante los últimos meses en el templo, que también es BIC, estaban afectando a la zona de techumbre que cubre el claustro. Pese a que la empresa constructora desmintió este extremo, lo cierto es que la delegación de la Junta inspeccionó la zona aledaña, pero no el interior puesto  que para ello requiere el permiso del dueño y según el reglamento es la Dirección General de Patrimonio la que debe ponerse en contacto con él y nombrar al inspector. En este sentido el titular de la misma, Enrique Sáiz aseguró en una reciente visita a Ávila que de momento la delegación territorial, que  había dado el permiso para hacer la obra, era a quien competía hacer el estudio de la denuncia y el informe al respecto.