Guantes y mascarillas usados: al contenedor gris y en bolsa

Mayte Rodríguez
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La mayoría de los ciudadanos las depositan sueltas en los contenedores, una práctica errónea que ha obligado al Consorcio de Residuos Zona Norte ha volver a la selección "manual" de residuos impropios, más "peligrosa" para el personal

Guantes y mascarillas usados: al contenedor gris y en bolsa - Foto: Isabel García


La pandemia ha dado lugar a un nuevo tipo de residuo: guantes y mascarillas desechables que, a la vista de los hechos, la ciudadanía no tiene claro dónde deben depositar una vez usados. «No tienen que ir  al contenedor amarillo, ni al azul ni por supuesto al iglú verde porque ni son envases, ni papel y cartón ni tampoco vidrio», apunta José Luis del Nogal, diputado y presidente del Consorcio Provincial Zona Norte, organismo de la Diputación Provincial de Ávila que se encarga del tratamiento y la gestión de residuos. Es por tanto en el llamado contenedor de ‘fracción resto’  en el que debemos depositar los guantes y las mascarillas desechables una vez utilizados. «En la capital ese contenedor es de color gris, pero en la mayor parte de los pueblos de la provincia es verde», señala.  
Aclarado en qué contenedor debemos depositar los guantes y mascarillas que utilicemos, también hay que tener en cuenta el modo en que tenemos que hacerlo, un extremo que la mayor parte de la ciudadanía desconoce y que José Luis del Nogal nos desvela: «No debemos depositarlos sueltos en los contenedores, sino que antes hemos de haberlos metido en una bolsa, que una vez cerrada es lo que tenemos que depositar en el contenedor», explica.
Si es en casa donde vamos a deshacernos de los guantes y la mascarilla, el lugar donde depositarlos es  en la basura corriente porque, al fin y al cabo, acabarán «en una bolsa, que es de lo que se trata, de no depositarlos sueltos en el contenedor», abunda del Nogal.
Pese a que éste es el modus operandi recomendable, «la mayoría de la gente lo tira al contenedor directamente, sobre todo cuando se quitan los guantes y la mascarilla en la calle», admite del Nogal. 
Esta práctica, sin embargo, tiene consecuencias negativas, sobre todo para los operarios del Centro de Tratamiento de Residuos situado en Urraca-Miguel, que es el lugar al que llega la basura para su tratamiento y adecuada gestión ambiental. «Si los empleados ven guantes y mascarillas sobre las cintas por las que pasan los residuos tienen que retirarlos a mano y eso puede resultar», advierte.  Es mas, debido precisamente a «la gran cantidad de mascarillas y guantes sueltos» hallados últimamente en los contenedores abulenses, el Centro de Tratamiento de Residuos ha tenido que volver a utilizar el sistema de «reciclaje manual», una modalidad que había dejado de usar «desde que se decretó el estado de alarma» precisamente porque los ciudadanos han realizado una correcta separación de los residuos, lo que propicia el trabajo mecánico en la planta de reciclaje y evita que los trabajadores corran los riesgos laborales que implican ciertas labores manuales.