Agroseguro, 40 años de compromiso

SPC
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La cartera de coberturas no ha dejado de evolucionar y hoy comprende 44 líneas de seguro: 28 para cultivos, 12 pecuarias, tres acuícolas y una forestal

Sergio de Andrés Osorio, director del Área de Producción y Comunicación de Agroseguro. - Foto: Javier Rebolledo

Cuatro décadas de compromiso al servicio de los agricultores y ganaderos es lo que celebró Agroseguro el pasado 17 de abril de 2020. La Agrupación nació en el marco de la primera norma promulgada al amparo de la Constitución Española, la Ley 87/1978, de 28 de diciembre, de los Seguros Agrarios Combinados. Nueve meses después, se publicó el Reglamento (Real Decreto 2329/1979, de 14 de septiembre), que completó el marco general para el desarrollo de estos seguros.
Durante estos 40 años, el sistema ha evolucionado y ha dado pasos firmes. Por un lado, ampliando de forma sucesiva su protección a nuevas producciones y riesgos; y por otro, además, adaptando sus coberturas a las cambiantes necesidades de la actividad agropecuaria y a las dinámicas prácticas de los agricultores y ganaderos. 
Desde el primer Plan de 1980, con cobertura fundamentalmente frente al pedrisco y una lista limitada de producciones cubiertas (cereales de invierno, viñedo, manzana, tabaco y cítricos), ha pasado a contar hoy en día con 44 líneas de seguros: 28 agrícolas, 12 pecuarias, tres acuícolas, y una forestal, de forma que actualmente se cubren todas las producciones frente a la práctica totalidad de riesgos que afectan a las explotaciones agropecuarias. Por su entramado institucional, ejemplo de coordinación público-privada, y por su universalidad, eficacia y transparencia, el sistema español es hoy una referencia internacional.
140.000 pólizas. Desafortunadamente, la celebración de tan señalada efeméride discurre en una situación inimaginable, en medio de una crisis sanitaria mundial provocada por la COVID-19. Desde la declaración del estado de alarma por el Gobierno el pasado 14 de marzo, Agroseguro, como tantas otras empresas, viene trabajando por procedimientos telemáticos, conservando intacta su capacidad para la atención a los clientes, tanto en la gestión de la contratación como en la tramitación de los siniestros y el pago de las indemnizaciones. 
En 2020, se han formalizado casi 140.000 pólizas, que están dando cobertura a una producción de 11,45 toneladas y a más de 101 millones de animales (incluye los seguros de accidentes y enfermedades y los seguros de retirada y destrucción de animales muertos en la explotación). Y en lo que respecta a los siniestros e indemnizaciones, actualmente un elevado número de primeras visitas a las explotaciones que declaran siniestro se está realizando mediante teleperitación, siempre que el daño sufrido y el cultivo así lo permitan. Además, ya se han abonado 56 millones de euros en concepto de indemnizaciones, de los cuales, hasta finales de abril, más de 38 millones han sido satisfechos durante el estado de alarma. 
Es destacable cómo la gran variedad de fenómenos meteorológicos que afectan a los cultivos se presenta cada vez de forma más extrema, extensa y frecuente, y los últimos años son buena prueba de ello. Como ejemplos más destacados, en 2017 multitud de producciones se vieron dañadas por la sequía; y 2018 fue todo lo contrario, ganando protagonismo las abundantes precipitaciones en forma de tormentas muy destructivas. Basta resaltar un dato: en el mes de agosto de aquel año, todos los días se registró algún episodio de pedrisco. Las indemnizaciones se elevaron, solo en cultivos herbáceos, a más de 85 millones de euros.

 

Inclemencias climáticas

Y en cuanto a este año, lo más relevante ha sido, la tormenta Gloria, en el mes de enero. Pero también en las últimas semanas hemos visto cómo reiteradas tormentas de pedrisco, algunas de ellas de gran intensidad, así como cuantiosas precipitaciones, han sido las grandes protagonistas del campo. Estos episodios, se han caracterizado por la gran dispersión con la que se han presentado, de manera que se han repetido en las comunidades de Castilla-La Mancha (más en la zona noroeste de Albacete, este de Ciudad Real y en Toledo), en Castilla y León(sobre todo Zamora y Salamanca), así como en la Comunidad Valenciana, Extremadura, Murcia y Aragón. Entre las producciones afectadas se encuentran la uva de vino, hortalizas, cereales y algunas frutas. Producciones como los cultivos herbáceos, aún cuentan con la posibilidad de protegerse frente a este tipo de fenómenos tormentosos a través del seguro agrario correspondiente. 
Pese a la situación de la amenaza de la pandemia, el sector agropecuario continúa garantizando el abastecimiento alimentario, lo que merece, especialmente en estas circunstancias, todo el reconocimiento. El sistema asegurador ha estado en estas cuatro décadas a la altura de las necesidades, y ahora, más que nunca, continúa estando al lado de los agricultores y ganaderos.