Hablar de pacto con todos los grupos que quieran un cambio

E.C.B
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Es una de las propuestas que Trato Ciudadanos está trasladando a la ciudadanía de Ávila estos días de campaña. Su candidata a la Alcaldía, María Sánchez Rey, habla en una estrevista de proyectos y aspiraciones de esta formación

Hablar de pacto con todos los grupos que quieran un cambio - Foto: Ana I. RamÁ­rez

Sumergidos en plena campaña electoral para las municipales, hablamos con al cabeza de lista de Trato Ciudadano, María Sánchez Rey, sobre sus propuestas para la ciudad de Ávila.
¿Cómo está transcurriendo la campaña para Trato Ciudadano?
La estamos haciendo de manera austera y en la calle, como la vez anterior, y nos sentimos muy bien porque vemos a la gente receptiva, se para a hablar con nosotros y hay un sentimiento generalizado de necesidad de cambio. No es un deceso, es una necesidad.
¿En qué mensajes estáis centrando la campaña electoral?
Entregamos una octavilla en la que planteamos a la gente que, de nuestras medidas más destacadas sacadas del programa, nos ayude a que visualicemos cuáles serían más importantes o urgentes para ellos. Es algo que gusta mucho y que para nosotros es fundamental porque uno de nuestros objetivos es acercar las instituciones a la gente y favorecer la participación ciudadana.  
¿Qué queréis hacer luego con ese cuestionario?
Cuando tengamos posibilidad de llevarlo a cabo, priorizar en función de lo que la gente a decidido. Es un cuestionario de Google, que es anónimo y que todo el mundo puede lo puede rellenar en nuestro blog, y se trata de saber, dentro de nuestro programa, a qué tenemos que dar prioridad y qué es lo que pide la gente.
Trato Ciudadano ha hecho un diagnóstico de la ciudad. ¿Cómo veis su situación actual?
Percibimos la ciudad un poco apática. Pensamos que ha estado muy tutelada, algo cerrada y en parte elitista. Nosotros, como alternativa, proponemos que sea abierta, creativa y participativa.
Nuestro diagnóstico se basa fundamentalmente en cinco puntos en los que hemos fundamentado luego nuestro programa. Primero, incorporar la soberanía de lo común en el espacio institucional, es decir, que reine el bien común y que las decisiones se tomen en función de las necesidades de la gente, pues estamos cansados de las decisiones que viene de Madrid. Un segundo punto es democratizar la práctica política municipal, acercándola y creando los medios necesarios para participar. Por ejemplo, proponemos la creación de un escaño ciudadano, la revisión del Reglamento de Participación Ciudadana y queremos crear otros organismos como mesas de debate, el Foro de la Cultura y algo muy importante, el Consorcio del Territorio. Por otra parte, queremos remunicipalizar las responsabilidades administrativas del Ayuntamiento, pues hay cosas que han tenido que ser externalizadas y paulatinamente queremos que vuelvan a ser de dominio público, y en las que no quede más remedio que sean externas, que se haga un control continuo y profundo de las mismas. Lo que no puede ser es que se lo adjudiquen a una empresa con unas bases y pliegos a condición de esa empresa y luego no tener ningún control sobre ello.
También queremos recuperar la planificación, pues ahora se hace todo de manera improvisada, pues de los presupuestos que se aprueban se ejecutan solo la mitad y la otra se gasta en imprevistos que van surgiendo porque no hay un proyecto de ciudad. Y el último punto es administrar la ciudad desde la economía del bien común. En concreto, una medida que tomaríamos nada más entrar en el Ayuntamiento es la fiscalización del dinero que se aporta a los grupos municipales. Nosotros en cuatro años hemos gastado alrededor de 1.500 euros y hemos devuelto 110.000. Calculamos que al final de la legislatura sean 122.000 entre Ayuntamiento y Diputación.
Estáis incidiendo mucho en la transparencia.
Sí. Sobre todo proponemos que la página web municipal sea más accesible y transparente. Que se publique toda la agenda de los concejales, porque los ciudadanos deben saber de qué hablamos los concejales en la casa de todos.
¿Con qué aspiraciones acude Trato Ciudadano a la cita del 26-M?
Tuvimos tres concejales la primera vez, fruto del trabajo y la confianza de la gente. Pensamos que la inteligencia colectiva y el diálogo son más valiosos que las capacidades de un solo individuo y por eso tenemos esta manera de hacer política. Queremos no solo rivalidad sino aumentar el número de concejales que tenemos y después hablar de un pacto con todos los grupos que de verdad quieran un cambio en la ciudad, porque la otra vez fuimos promotores de los encuentros de El Encanto y PSOE y Cs se levantaron de la mesa y UPyD acudió como mero oyente, y frustraron una posibilidad de cambio. Ahora, cuantos más concejales tengamos más posibilidades tendremos de hacer de bisagra entre otros partidos para poder generar ese pacto que es la única manera de gobernar. Queremos ser el de los progresistas que quieran un cambio de verdad.
La fórmula para ese pacto es fijar unos mínimos comunes para llegar a unos acuerdos de gobierno y a partir de ahí avanzar. Al pacto que no vamos a entrar es al reparto de sillones y de poder.

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