Inquilinos y propietarios llegan a acuerdos en el alquiler

E.Carretero
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Aunque el Gobierno contempla ayudas para inquilinos vulnerables otros arrendatarios, como universitarios o alumnos de la Escuela de Policía, se marcharon dejando en Ávila unos 400 pisos de alquiler con sus enseres

Inquilinos y propietarios llegan a acuerdos en el alquiler - Foto: Isabel García

Aunque el Gobierno ha adoptado medidas para hacer frente a la problemática en materia de arrendamiento derivada de la crisis sanitaria y de las medidas aprobadas dentro del estado de alarma,  como una serie de ayudas económicas avaladas por el Estado para aquellos arrendatarios en situación de vulnerabilidad que no puedan pactar moratorias con sus arrendadores y no puedan hacer frente al pago de la renta de sus viviendas, lo cierto es que el Real Decreto-Ley 11/2020, de 31 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al COVID-19, no da respuesta a aquellos arrendatarios que sin haber perdido sus trabajos y sin encontrase en esa situación de vulnerabilidad han tenido que dejar sus viviendas alquiladas debido o a la declaración del estado de alarma. Arrendatarios como los estudiantes universitarios y, especialmente en Ávila, los alumnos de la Escuela de Policía en régimen de externado que prácticamente de la noche a la mañana regresaron a sus provincias de origen pensando en que sería cosa de unos días y dejando por ello los pisos de alquiler ocupados con sus cosas.
Tomás García, gerente del grupo inmobiliario Capitel, calcula que en la capital abulense unos 400 pisos de alquiler se encuentran en esta situación: con sus inquilinos en otras provincias pero con las pertenencias de estos dentro. No en vano, este año había 800 alumnos de la Escuela de Policía en régimen de externado.
En estas situaciones, no contempladas por el Real Decreto, ya que no se trata de inquilinos en situación de vulnerabilidad, la solución es «que arrendadores y arrendatarios lleguen a un acuerdo;no queda otra», reconoce el gerente del grupo inmobiliario Capitel que apunta que por lo general los propietarios de estos inmuebles entienden que se trata de «una situación excepcional» por lo que en la mayor parte de los casos se está acordando o no cobrar nada por el alquiler o rebajar la renta mensual.
Solo en aquellos casos en los que el arrendamiento es fundamental para la economía del arrendador, como ocurre por ejemplo con quienes pagan hipoteca por esos pisos, se sigue cobrando el alquiler, reconoce el responsable de Capitel que por otra parte apunta que los dueños de estas viviendas son conscientes de que en estos momentos tampoco sería fácil alquilarlas de nuevo.
También destaca la comprensión y solidaridad de los abulenses Josué Barrera, director de gestión de Camarasa, que apunta que en la mayor parte de los casos los dueños de vivienda en alquiler de Ávila han condonado el pago de la renta a aquellos estudiantes o alumnos de la Escuela de Policía que han regresado a sus hogares, pese a que el contrato siga vigente y las pertenencias de estos arrendatarios dentro de las viviendas, y sin saber, además, cuándo podrán venir a recogerlas teniendo en cuenta la prohibición que existe para moverse entre provincias.
De hecho, durante estas semanas parte de la actividad de Camarasa se ha centrado en ayudar a renegociar las condiciones de los alquileres, tanto de quienes cumplen con los requisitos de ayuda, intermediando en acuerdos en el caso de despachos profesionales o locales comerciales, como también en los pisos ocupados por los alumnos de la Escuela de Policía y resto de estudiantes. «Como no son inquilinos que respondan a los criterios de las ayudas directas del Gobierno y no van a poder ocupar las viviendas, aunque tienen cosas en ellas que de momento no van a poder recoger, les hemos orientado para que compensen un mes con otro, de modo que un mes lo asuma el propietario y el otro, el arrendatario», explica Barrera una de las medidas más habituales que se están adoptando hasta que estos inquilinos puedan venir a recoger sus enseres y rescindir los contratos.
«La inmensa mayoría de los propietarios han hecho el esfuerzo de reducir la renta de los alquileres», reconoce Barrera para alabar la «solidaridad» que han demostrado en este sentido también los abulenses.
«Esta situación nos ha acercado mucho más a los clientes, tanto a los propietarios como a los arrendatarios», reconoce el responsable de Camarasa al hablar de esa intermediación que desde su empresa han realizado para que ambas partes alcancen acuerdos respecto a los alquileres.